02 Diciembre 2003 Seguir en 
El canal norte se ha constituido en uno de los problemas sanitarios inquietantes de nuestra ciudad. Su estado puede apreciarse especialmente a la altura de la avenida Juan B. Justo. El agua que corre por ese conducto arrastra, de modo constante, residuos domiciliarios, desechos industriales y otras sustancias contaminantes y antihigiénicas de olor nauseabundo.
Todo esto afecta, como es imaginable, la vida diaria del numeroso vecindario que habita en esa área de la ciudad. Hay que recordar, además, que a lo largo de todo el trayecto del canal de referencia viven familias de escasos recursos, que de esta manera están especialmente expuestas a los riesgos sanitarios que entraña semejante estado de cosas.
Nos parece que la situación, que ya tiene muchos años de vigencia, debe ser solucionada por las autoridades, que deben destinar a tal propósito los recursos que sean necesarios. No puede permitirse la continuidad de un foco de antihigiene de esa índole, a cielo abierto, en nuestra ciudad. Y mucho menos que siga pasando el tiempo sin que se tome medida correctiva alguna.
Todo esto afecta, como es imaginable, la vida diaria del numeroso vecindario que habita en esa área de la ciudad. Hay que recordar, además, que a lo largo de todo el trayecto del canal de referencia viven familias de escasos recursos, que de esta manera están especialmente expuestas a los riesgos sanitarios que entraña semejante estado de cosas.
Nos parece que la situación, que ya tiene muchos años de vigencia, debe ser solucionada por las autoridades, que deben destinar a tal propósito los recursos que sean necesarios. No puede permitirse la continuidad de un foco de antihigiene de esa índole, a cielo abierto, en nuestra ciudad. Y mucho menos que siga pasando el tiempo sin que se tome medida correctiva alguna.







