CAPA POR CAPA. Un empleado “riega” la pista para colocar una nueva capa a congelar donde hace una década se encontraban los juegos para niños. la gaceta / foto de héctor peralta

¿Hacer una pista de hielo en Tucumán? Y por qué no. San Miguel de Tucumán volverá a contar con una pista para hacer patinaje sobre hielo. Pasaron más de veinte años desde la primera pista inaugurada en la ciudad. El mítico “Winner Club” -conocido como Winner, a secas- de Junín al 600 donde varias generaciones experimentaron, en una de las provincias más calientes del país, la sensación de patinar sobre capas de hielo.
La flamante pista, sobre la que restan ultimar algunos detalles, estará ubicada en la nueva Terminal de Ómnibus, donde tiempo atrás funcionaran los juegos infantiles del llamado “Neverland”. Sentir el viento fresco en el rostro al deslizarse sobre el filo de los patines volverá a ser una realidad para intrépidos y curiosos. Seguro que también estarán presentes los nostálgicos que disfrutaron de esa primera carpeta congelada.
Casi tres décadas pasaron entre la inauguración de Winner Club (en mayo de 1987), y la inminente apertura (programada para el transcurso de la semana que viene) de la nueva pista, que se llamará Winner’s a modo de homenaje. Justamente el responsable de la escarchada iniciativa no es otro que Pablo Barraza (el “padre” de Los Puppis) quien fue uno de los siete instructores de la primera pista. En el intervalo, la provincia tuvo por algunos meses una pista de patinaje en un conocido hipermercado, en 2008.
“Tucumán necesitaba de otro tipo de recreación. La idea era traer un evento fuerte a la provincia. Una pista de patinaje me pareció lo ideal”, comentó Barraza. ¿El tórrido calor provinciano no será un escollo para la naciente empresa?, fue la consulta que realizó LA GACETA. “Si lo ves así, no habría heladerías porque se derrite el helado apenas ponés un pie en la calle. Ese es el gran atractivo que tiene la pista”, indicó el creador de los títeres infantiles, secundado por su colaborador, Alexander Lencina.
Regresaron los ‘80
Los tiempos en que sonaba “Perdiendo el control” del Zás encabezado por Miguel Mateo, o los múltiples hitazos de Virus ya pasaron. Sin embargo, la construcción de una pista de hielo equivale a un revival de la década de MacGyver y de Miami Vice.
La flamante carpeta tendrá 312 metros cuadrados (25 de largo por 12,5 de ancho), y habrá más de 240 pares de patines para alquilar. En ella trabajaron tres grupos de emprendedores. Los hacedores de Los Puppis, sumado a Poligraf y a Very N’ice Group. “El objetivo es generalizar una salida para toda la familia. Pueden venir a patinar los chicos mientras los padres recorren el shopping. Luego pueden comer todos juntos en el patio de comidas”, comentó Roxana Sella, de Poligraf. Además, al estar dentro de la terminal estará a sólo un colectivo de distancia de cualquier localidad del resto de la provincia.
Barraza adelantó que la pista estará abierta por las tardes para recreación y por las mañanas funcionará una escuela de patinaje a cargo de Miguel Grima, que contará con el asesoramiento de Omar Mamorte.
“¿Qué hace falta para patinar? Primero, no hay que ser miedoso. Todos empiezan caminando un poco pegados a la baranda, para tener seguridad. Luego se empieza de a poco, con envión. Obviamente que hasta agarrar confianza habrá unos cuantos golpecitos, pero es una experiencia magnífica”, indicó Barraza. En la pista se podrán alquilar los patines. Los de aprendizaje vienen con un doble filo en la base, para más estabilidad, mientras que los profesionales tienen un sólo filo por bota.
Experiencia única
“Es una sensación que no puede describirse. No hace falta ser un apasionado del patín. Si vas con amigos te vas a divertir un montón y los fanáticos de la actividad, como en mi caso, se enloquecerán”. Así se refirió la entrenadora de patín Alexis Jaime Romano, que fue una de las instructoras durante los meses que funcionó la pista del hipermercado.
Jaime Romano, que espera recibirse como juez/árbitro de la Confederación Argentina de Patín, recomendó la actividad para todas las edades. “Recuerdo que un hombre de 78 años se largó a llorar cuando se calzó los patines de nuevo (en 2008), porque se acordó cuando patinó por primera vez en Winner. Esa pista fue algo muy hermoso para muhca gente”, indicó la patinadora. “Es una actividad recreativa hermosa. No conozco a nadie que no haya disfrutado de una pista”, indicó. Además, aseguró que el patín trae muchos beneficios en cuanto a la actividad cardiovascular . “Ahora esta muy de moda el patinaje callejero. Como fanática de la actividad, la apertura de una pista me parece fantástico”, aseguró las patinadora.
Construcción
El primer paso es marcar los límites
Primero se fijaron las barandas del perímetro de la pista. Luego se colocó un plástico 200 micrones. Encima del plástico se instalaron champas de telgopor de 5 cm de alta densidad. Luego se colocó una nueva capa de plástico y se sellaron los bordes de la pista para evitar filtraciones de agua. La pista mide 25 metros de largo por 12,5 de ancho.
Dos grandes motores
Una enorme máquina congela la pista
Alquilada directamente desde EEUU, un monstruoso aparato inteligente de dos motores hace circular la solución congelante. Hasta el momento, la carpeta es enfriada por un solo motor. La humedad ambiente se congela en la parte externa de los caños, por los que sale la solución a 10 grados bajo cero.
Todo sobre la nueva pista
- La carpeta de hielo tiene 25 metros de largo por 12,5 de ancho
- Hay 240 pares de patines para alquilar, del número 30 al 46
- Para los más chicos habrá instructores que enseñarán las técnicas básicas a los pequeños aprendices
- El hielo de la pista tiene un grosor de 10 cm







