VIEJO CONOCIDO. El DT recordó su paso por el "Decano" y no evitó hablar del tema.

Uno de los condimentos especiales del duelo entre Atlético Tucumán y Central Córdoba estuvo en el banco de suplentes santiagueño. Tras sus dos etapas y 85 partidos en 25 de Mayo y Chile, Lucas Pusineri vivió por primera vez una noche en el Monumental José Fierro desde el vestuario visitante. Pasadas las 20.30 llegó al estadio junto a sus dirigidos y, de inmediato, comenzó una sucesión de saludos, principalmente con el personal del club con el que convivió durante largo tiempo.
Mientras tanto, el público que ingresaba al estadio mostraba posturas divididas. “Es un referente de la casa, estuvo en las buenas y en las malas. Lo vamos a recibir con mucho respeto y educación”, consideró Fernando Benzusán, socio desde hace 18 años. En la misma sintonía se expresó Fernando Agüero, de 32 años. “No hay que olvidarse de que nos salvó del descenso y nos hizo pelear un campeonato”, dijo, anticipando que lo iba a aplaudir.
Del otro lado, también hubo indiferencia. “Me da lo mismo Pusineri, no le voy a prestar atención”, afirmó Franco Cabrera, de 43 años. Una postura similar manifestó Alejandro Rivero, de 28. “Yo solo pienso en Atlético; él ya no está, así que no me interesa”, sostuvo.
REGRESO. Así vivió Pusineri su regreso al Monumental José Fierro.
Ese clima no tuvo un veredicto contundente, ya que la formación visitante no fue anunciada por los altoparlantes. De todos modos, cuando el entrenador salió al campo de juego, desde la platea se escucharon varios aplausos.
Aunque no hubo un reconocimiento institucional, sí existió un gesto del plantel “decano”. Cinco jugadores titulares y dos suplentes se acercaron al banco para saludar efusivamente a Pusineri y a su cuerpo técnico antes del inicio del partido. Leandro Díaz, en tanto, se limitó a levantar el pulgar desde la distancia.
Vestido con camisa blanca, aunque luego debió colocarse una pechera, y sin dejarse llevar por el clima cordial, el entrenador se metió de lleno en el partido. Reclamó tarjetas ante cada infracción contra los suyos y mantuvo un diálogo constante con sus colaboradores durante los 90 minutos.
Tras el encuentro, el propio Pusineri reconoció que el regreso al estadio le despertó sensaciones especiales. “Me trata muy bien Tucumán, ver caras que me producen un lindo recuerdo de mi paso por acá y poder saludar a la gente habla de un recuerdo con cariño como persona”, expresó, al referirse a su vínculo con el club y su gente.
En la misma línea, el actual entrenador de Central Córdoba destacó el valor simbólico de su vuelta y la fortaleza del “Decano” como local. “Los entrenadores ganan y pierden todos, pero dejar un buen recuerdo en la gente me llena de satisfacción. Conozco este estadio y su gente: acá vienen equipos grandes y son sometidos. Haber venido y sumar un punto demuestra la valentía de mis jugadores”, relató, cerrando una noche en la que el resultado pasó a segundo plano frente al peso del reencuentro.







