17 Noviembre 2003 Seguir en 
LONDRES.- Paul McCartney ha tardado tres décadas en vencer a John Lennon, y lo ha logrado, 20 años después de su muerte. "Let it be", el último disco editado por los Beatles, estará disponible, sin orquestaciones ni coros, desnudo, en una versión más rockera, que lleva a los orígenes de la banda y que se deshace de la herencia del productor Spector.
"Let it be... naked (Desnudo)" sale a la venta hoy en todo el mundo. Desde que en 1970 fue publicado, sir Paul McCartney ha luchado para que se devolviese al disco su sonido original y natural, algo parecido a como los Beatles sonaban en directo. El naked es fruto de esa obsesión de McCartney, con la que no estaba nada de acuerdo Lennon, al que le encantaron las orquestaciones, los coros y los efectos introducidos por el productor Phil Spector, villano para unos y genio para otros, según cuenta el diario español "El Mundo".
Para que salga a la venta con una carátula que reproduce la foto original, aunque en blanco y negro, ha sido preciso contar con el apoyo del otro "Beatle" vivo, Ringo Starr, y el beneplácito de Yoko Ono, la viuda de Lennon.
Según ha asegurado Ringo Starr, su ex compañero George Harrison, dio antes de morir su autorización para que naciese esta nueva versión.
Para despojar a "Let it be" de las orquestaciones introducidas por el productor Spector, el disco ha sido remasterizado con tecnología digital, lo que permite escuchar sin efectos temas tan conocidos como "The Long and Winding Road" o "Let it be".
La historia del último álbum de los Beatles fue tumultuosa desde su comienzo, pues ni siquiera fue ideado como un disco de despedida. "Let it be" fue grabado antes del aclamado álbum de despedida "Abbey Road", pero difundido más tarde por los desacuerdos que condujeron a la separación del grupo, en 1970.
Las 11 canciones que integran el álbum fueron grabadas en 1969 para un disco que iba a llamarse "Get back" y con el que los Beatles pretendían reafirmar el regreso a sus orígenes. Pero los Beatles estaban ya en proceso de separación y el proyecto de disco fue abandonado. (Especial)
"Let it be... naked (Desnudo)" sale a la venta hoy en todo el mundo. Desde que en 1970 fue publicado, sir Paul McCartney ha luchado para que se devolviese al disco su sonido original y natural, algo parecido a como los Beatles sonaban en directo. El naked es fruto de esa obsesión de McCartney, con la que no estaba nada de acuerdo Lennon, al que le encantaron las orquestaciones, los coros y los efectos introducidos por el productor Phil Spector, villano para unos y genio para otros, según cuenta el diario español "El Mundo".
Para que salga a la venta con una carátula que reproduce la foto original, aunque en blanco y negro, ha sido preciso contar con el apoyo del otro "Beatle" vivo, Ringo Starr, y el beneplácito de Yoko Ono, la viuda de Lennon.
Según ha asegurado Ringo Starr, su ex compañero George Harrison, dio antes de morir su autorización para que naciese esta nueva versión.
Para despojar a "Let it be" de las orquestaciones introducidas por el productor Spector, el disco ha sido remasterizado con tecnología digital, lo que permite escuchar sin efectos temas tan conocidos como "The Long and Winding Road" o "Let it be".
La historia del último álbum de los Beatles fue tumultuosa desde su comienzo, pues ni siquiera fue ideado como un disco de despedida. "Let it be" fue grabado antes del aclamado álbum de despedida "Abbey Road", pero difundido más tarde por los desacuerdos que condujeron a la separación del grupo, en 1970.
Las 11 canciones que integran el álbum fueron grabadas en 1969 para un disco que iba a llamarse "Get back" y con el que los Beatles pretendían reafirmar el regreso a sus orígenes. Pero los Beatles estaban ya en proceso de separación y el proyecto de disco fue abandonado. (Especial)







