28 Enero 2014 Seguir en 

Los reclamos de los vecinos de El Chañar por la eliminación de la banquina en la ruta 304 habrían logrado un cambio en el proyecto original, para adaptar las obras a las necesidades del pueblo.
A principios de enero, habitantes de la localidad ubicada a 20 kilómetros al este de San Miguel de Tucumán reclamaron que las obras de refacción de la ruta, a la vera de la cual se encuentra el pueblo, significarían una “sentencia de muerte” para la zona. Según los lugareños, la eliminación de la banquina multiplicaría el riesgo de accidentes y perjudicaría económicamente al pueblo.
La 304 es una ruta sin caminos alternativos que comunica las zonas agrícolas del este provincial. El Chañar se erige a los costados del camino, a lo largo de un kilómetro. No tiene industria ni producción propia, señalan sus habitantes, por lo que viven del comercio. Por eso, consideran que la banquina es fundamental, ya que permite que los vehículos se detengan y consuman en el lugar. Además, sostienen que es necesaria para que los camiones de caña, granos, leña y limones puedan parar sin ocasionar accidentes.
“La nota de LA GACETA (del 15 de enero) nos ayudó muchísimo”, señaló Magdalena Buffo, vecina del lugar. Afirmó que la semana pasada, autoridades de Vialidad Provincial les informaron que, a raíz de las quejas de los vecinos, se había decidido modificar el plan original y contemplar la construcción de una banquina. También, dijo la mujer, prometieron reemplazar algunas tapas del desagüe paralelo a la calzada, ya que están construidos con materiales poco resistentes. “Estamos muy contentos, nos dijeron que vamos a tener una banquina bien compactada. Nuestro temor era que se multipliquen los accidentes cuando los colectivos, los autos rurales compartidos y los tractores no tengan dónde parar. Es una buena noticia”, destacó Buffo.
Tomás Arnaud, inspector del tramo 1 de la obra no brindó detalles sobre los presuntos cambios. Explicó que, por una cuestión de jerarquía, él no está autorizado a introducir modificaciones en el proyecto. Sin embargo, reconoció que las quejas de los vecinos fueron elevadas a Vialidad para procesar los pedidos. “Yo tengo un proyecto para cumplir, y para aplicar una modificación tengo que esperar que me indiquen hacerlo. En este momento hay gente de licencia (en Vialidad) y estamos esperando que se esta cuestión se resuelva”, destacó.
La ruta se refacciona con fondos de un crédito del Banco Mundial, a través del programa Norte Grande. Las obras, por $ 440 millones, fueron adjudicadas a tres empresas y son supervisadas por Vialidad provincial. La refacción comenzó en octubre de 2013 y preveía el ensanche de la ruta y el reemplazo de banquinas por veredas a la altura de El Chañar.
A principios de enero, habitantes de la localidad ubicada a 20 kilómetros al este de San Miguel de Tucumán reclamaron que las obras de refacción de la ruta, a la vera de la cual se encuentra el pueblo, significarían una “sentencia de muerte” para la zona. Según los lugareños, la eliminación de la banquina multiplicaría el riesgo de accidentes y perjudicaría económicamente al pueblo.
La 304 es una ruta sin caminos alternativos que comunica las zonas agrícolas del este provincial. El Chañar se erige a los costados del camino, a lo largo de un kilómetro. No tiene industria ni producción propia, señalan sus habitantes, por lo que viven del comercio. Por eso, consideran que la banquina es fundamental, ya que permite que los vehículos se detengan y consuman en el lugar. Además, sostienen que es necesaria para que los camiones de caña, granos, leña y limones puedan parar sin ocasionar accidentes.
“La nota de LA GACETA (del 15 de enero) nos ayudó muchísimo”, señaló Magdalena Buffo, vecina del lugar. Afirmó que la semana pasada, autoridades de Vialidad Provincial les informaron que, a raíz de las quejas de los vecinos, se había decidido modificar el plan original y contemplar la construcción de una banquina. También, dijo la mujer, prometieron reemplazar algunas tapas del desagüe paralelo a la calzada, ya que están construidos con materiales poco resistentes. “Estamos muy contentos, nos dijeron que vamos a tener una banquina bien compactada. Nuestro temor era que se multipliquen los accidentes cuando los colectivos, los autos rurales compartidos y los tractores no tengan dónde parar. Es una buena noticia”, destacó Buffo.
Tomás Arnaud, inspector del tramo 1 de la obra no brindó detalles sobre los presuntos cambios. Explicó que, por una cuestión de jerarquía, él no está autorizado a introducir modificaciones en el proyecto. Sin embargo, reconoció que las quejas de los vecinos fueron elevadas a Vialidad para procesar los pedidos. “Yo tengo un proyecto para cumplir, y para aplicar una modificación tengo que esperar que me indiquen hacerlo. En este momento hay gente de licencia (en Vialidad) y estamos esperando que se esta cuestión se resuelva”, destacó.
La ruta se refacciona con fondos de un crédito del Banco Mundial, a través del programa Norte Grande. Las obras, por $ 440 millones, fueron adjudicadas a tres empresas y son supervisadas por Vialidad provincial. La refacción comenzó en octubre de 2013 y preveía el ensanche de la ruta y el reemplazo de banquinas por veredas a la altura de El Chañar.







