15 Noviembre 2003 Seguir en 
Nueva York- Cuando la próxima semana aparezca el nuevo disco de Britney Spears, "In the Zone", la cantante de 21 años ya lo habrá dado casi todo. La que fue inocente princesa del pop se dejó fotografiar en top less para revistas como "Rolling Stone", y la británica "Elle" y la portada de "Esquire" la muestra ataviada sólo con un pulóver blanco y zapatos de taco alto del mismo color. Su ya legendario beso con Madonna, de 45 años, en vivo durante la entrega de los premios MTV, causó gran sensación.
Pero la cantante también cosechó algunos titulares negativos últimamente, cuando los paparazzi la retrataron con una copa o con un cigarrillo en la mano.
Punto de inflexión
Para la artista, que hasta hace poco estaba orgullosa de su virginidad y que en su anterior disco, "Britney", aún afirmaba: "no soy una niña, pero tampoco una mujer", parece haber llegado un punto de inflexión en su carrera. "Miren, puedo fumar, beber, desnudarme y besar a quien quiera en público", parece decir. La imagen de escolar de "Oops, I did it again", que entusiasmaba sobre todo a las adolescentes, ya quedó atrás hace tiempo. "Me estoy volviendo adulta. Tengo 21 años y no puedo jugar eternamente con mis muñecas", dijo hace poco en una entrevista con "The New York Times".
Para su imagen esto significa, sobre todo, mucha piel. A las madres de sus antiguas fans no les gustará nada que la adultez de Britney se refleje sobre todo en más desnudez y un mayor culto al cuerpo. Sus mínimos tops y sus movimientos sensuales ya alimentaban antes las fantasías de los hombres, al igual que su actuación con una serpiente real.
Para "In the Zone", Spears se presenta ahora agresivamente sexy. No tenía otra alternativa. Otras cantantes de pop y rock de la misma edad como Avril Lavigne o Pink, que esta semana lanzó el disco "Try This", le están quitando su propio público, según se constató. (DPA)
Pero la cantante también cosechó algunos titulares negativos últimamente, cuando los paparazzi la retrataron con una copa o con un cigarrillo en la mano.
Punto de inflexión
Para la artista, que hasta hace poco estaba orgullosa de su virginidad y que en su anterior disco, "Britney", aún afirmaba: "no soy una niña, pero tampoco una mujer", parece haber llegado un punto de inflexión en su carrera. "Miren, puedo fumar, beber, desnudarme y besar a quien quiera en público", parece decir. La imagen de escolar de "Oops, I did it again", que entusiasmaba sobre todo a las adolescentes, ya quedó atrás hace tiempo. "Me estoy volviendo adulta. Tengo 21 años y no puedo jugar eternamente con mis muñecas", dijo hace poco en una entrevista con "The New York Times".
Para su imagen esto significa, sobre todo, mucha piel. A las madres de sus antiguas fans no les gustará nada que la adultez de Britney se refleje sobre todo en más desnudez y un mayor culto al cuerpo. Sus mínimos tops y sus movimientos sensuales ya alimentaban antes las fantasías de los hombres, al igual que su actuación con una serpiente real.
Para "In the Zone", Spears se presenta ahora agresivamente sexy. No tenía otra alternativa. Otras cantantes de pop y rock de la misma edad como Avril Lavigne o Pink, que esta semana lanzó el disco "Try This", le están quitando su propio público, según se constató. (DPA)







