Amigo y enemigo

Amigo y enemigo

Juan Cabrera es íntimo del "Bebé" Acosta y pieza importante de Crucero.

TODO BIEN. Cabrera levanta el pulgar luego de una práctica en Posadas; el lateral volante enfrentará a Atlético mañana. TODO BIEN. Cabrera levanta el pulgar luego de una práctica en Posadas; el lateral volante enfrentará a Atlético mañana.
30 Noviembre 2013

Cuando a principio de la temporada, Marcelo Sáez, titular de San Jorge le hizo conocer que Crucero del Norte, próximo rival de Atlético, tenía nuevamente interés en contratarlo, pero para jugar en la B Nacional, Juan Cabrera no lo dudó un instante. Es que iba a tener la oportunidad con la que soñó de chico cuando apareció en las inferiores de San Martín.

"Estar acá es el premio al esfuerzo que hice durante estos años para competir a este nivel", dijo el lateral volante que en los últimos encuentros se ganó un lugar en el "colectivero", la sensación del torneo: tercero adelante de Independiente y, por ahora, ascendiendo a Primera. "Cuando volví a Posadas, sabía que venía a un club de los más ordenados. Me cumplen todo lo que me prometieron, esto me permite solo pensar en entrenar y jugar", dijo.

El gustito extra del partido para él no sólo estará en el duelo frente al archienemigo del equipo que lo vio crecer, sino que tendrá en frente uno de sus grandes amigos: Guillermo Acosta.

"Con el 'bebe" me une una amistad desde hace varios años. De aquellos tiempos que jugábamos en Atlético Concepción, para luego pasar a La Florida y finalmente a San Jorge. Cuando a un amigo le van bien las cosas, uno se alegra y más a él que ya había hecho los méritos para tener una chance a este nivel de competencia", explicó Cabrera que todavía no apostó nada con el jugador oriundo de La Banda del Río Salí para el partido de mañana. Mucho menos con el nivel que ambos vienen teniendo.

"Veo que le encontró el gustito a la red , pero espero que contra nosotros no pueda seguir la racha (sonrisa)", afirmó el futbolista cuyo pase pertenece a San Jorge y está a préstamo en Crucero.

Una jornada llena de sustos, pero con final feliz
Fue una mañana movidita, donde el susto estuvo a la orden del día. El duelo ante Crucero llega casi al final del camino, justo cuando el físico comienza a pasarles factura a los jugadores por todo el esfuerzo de seis meses plenos. Por eso, la práctica formal de fútbol mantuvo a todos en vilo en 25 de Mayo y Chile. Diego Erroz no quiere sorpresas de último momento, por eso tomó algunos recaudos. Cristian Lucchetti, quien arrastra un dolor lumbar, no participó de la sesión. Pero, aún así, cuando comenzó a rodar el balón comenzaron los problemas. Javier Malagueño fue a buscar un centro en el área rival pero cayó mal y su tobillo dijo basta. Algo parecido le pasó a Gonzalo Bazán cuando fue a luchar una pelota en defensa. Prevenir antes que lamentar, pensó el DT y los dejó a un costado de la cancha, en manos de los especialistas.

"Por suerte fueron sólo golpes. No van a tener problemas en jugar el domingo", tranquilizó a todos al finalizar la práctica, el médico del plantel Juan Rodríguez Rey.

"Siempre a esta época los físicos llegan en las últimas y los golpes duelen más. Son cosas que pasan y hay que aceptarlas. Lo positivo es que tanto Javier como Gonzalo van a poder jugar", dijo Erroz mucho más tranquilo luego de que le confirmaran que la situación no era para alarmarse. Así, el equipo que enfrentará a Crucero mañana a las 18 será: Cristian Lucchetti; Nicolás Romat, Bruno Bianchi, Javier Malagueño, Franco Canever; Diego Barrado, Matías Carabajal, Guillermo Acosta; Gonzalo Ontivero, Luis Rodríguez y Gonzalo Bazán.

A pesar de ser los últimos esfuerzos antes de un receso renovador, el entrenador pide estar al cien por ciento. "Todos los puntos son fundamentales y debemos estar concentrados al máximo y terminar el año de la mejor manera", explicó. ¿El punto sirve? "Yo solo pienso en ganar, y así lo demostramos siempre en todas las canchas donde jugamos", cerró Erroz.

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