06 Noviembre 2003 Seguir en 
MADRID.- El cantante español Julio Iglesias expresó su deseo de que el sucesor del papa Juan Pablo II sea "más moderno" y se declaró convencido de que Latinoamérica será tierra de inmigración en los próximos años al presentar su último trabajo discográfico titulado "Divorcio".
"A mí me gustaría que el Papa nuevo fuera mucho más moderno, mucho más contemporáneo, mucho más joven, que entendiera una Iglesia Católica renovada absolutamente", dijo el artista, de 60 años de edad, aunque reconoció que no es ningún entendido en este tipo de temas.
Julio Iglesias, que presentaba en Madrid su último disco "Divorcio", compuesto por 11 canciones, una de ellas en inglés, consideró "poco factible" la posibilidad de que el sucesor de Juan Pablo II sea latinoamericano, aunque no pudo evitar desearlo. "Ojalá fuera así porque son los países que más necesitan el aliento de una Iglesia moderna".
Iglesias, de 60 años, volvió a asegurar que es el cantante latino más importante de este siglo. Posteriormente matizó: "Si no lo soy, por lo menos estoy entre los 100 primeros y eso también es muy bueno". "He hecho muchos álbumes en todos estos años, por eso me resulta difícil hablar de ellos, porque el último siempre es el mejor", dijo el cantante español sobre su nuevo álbum, que hace el número 77.
Julio Iglesias definió ese trabajo, para el que ha trabajado durante dos años, como "un álbum de entretenimiento". El disco reúne al Julio Iglesias de los años 80, con canciones como "Qué ganaste", y a otro "más alternativo" con aires latinos.
"Como diría García Márquez, canto para que me quieran. Y llevo haciendo lo mismo durante 35 años", sostuvo.Agregó que espera grabar junto al mexicano Luis Miguel, ya que en este nuevo disco las disqueras no se pusieron de acuerdo. "Micky y yo somos muy amigos y muy compadres en muchos sentidos, hay una afinidad muy grande", expresó. (Especial)
"A mí me gustaría que el Papa nuevo fuera mucho más moderno, mucho más contemporáneo, mucho más joven, que entendiera una Iglesia Católica renovada absolutamente", dijo el artista, de 60 años de edad, aunque reconoció que no es ningún entendido en este tipo de temas.
Julio Iglesias, que presentaba en Madrid su último disco "Divorcio", compuesto por 11 canciones, una de ellas en inglés, consideró "poco factible" la posibilidad de que el sucesor de Juan Pablo II sea latinoamericano, aunque no pudo evitar desearlo. "Ojalá fuera así porque son los países que más necesitan el aliento de una Iglesia moderna".
Iglesias, de 60 años, volvió a asegurar que es el cantante latino más importante de este siglo. Posteriormente matizó: "Si no lo soy, por lo menos estoy entre los 100 primeros y eso también es muy bueno". "He hecho muchos álbumes en todos estos años, por eso me resulta difícil hablar de ellos, porque el último siempre es el mejor", dijo el cantante español sobre su nuevo álbum, que hace el número 77.
Julio Iglesias definió ese trabajo, para el que ha trabajado durante dos años, como "un álbum de entretenimiento". El disco reúne al Julio Iglesias de los años 80, con canciones como "Qué ganaste", y a otro "más alternativo" con aires latinos.
"Como diría García Márquez, canto para que me quieran. Y llevo haciendo lo mismo durante 35 años", sostuvo.Agregó que espera grabar junto al mexicano Luis Miguel, ya que en este nuevo disco las disqueras no se pusieron de acuerdo. "Micky y yo somos muy amigos y muy compadres en muchos sentidos, hay una afinidad muy grande", expresó. (Especial)







