06 Noviembre 2003 Seguir en 
Finalmente se develó el misterio. Ayer, a las 11 en punto, se estrenó en Tucumán, al igual que en 70 países del mundo, la tercera y última parte de una saga que cambió la manera de hacer cine de acción. Por primera vez en la historia, las ciudades más importantes del planeta recibieron "Matrix revoluciones" en sus salas cinematográficas en el mismo momento.
A la "hora cero" del estreno, tal como fue calificada por la distribuidora del filme, Warner Brothers, una multitud de tucumanos, en su mayoría jóvenes escapados de sus trabajos o de los colegios, hizo cola frente al cine a mediodía, creando una postal inusual para estas latitudes.
"¿Puedo verla de nuevo cuando termine?", preguntó Eduardo a la recepcionista del cine en el momento que compraba su entrada. Más tarde confesó a LA GACETA que es un fanático total de la saga. "No tanto por los efectos especiales, sino por la historia. Es atrapante", declaró.
Marcela Alvarez, por su parte, dijo que había pedido permiso en la oficina para asistir al estreno junto con dos amigos. "Quise ser una de las primeras en verla", aseguró.
Dentro de la sala había mucha expectativa en torno de la película. "Espero que no sea más de lo mismo y que las preguntas que quedaron pendientes se contesten ahora", enfatizó Mario Peralta, un joven de 22 años que había faltado a su clase de inglés para poder asistir al estreno matutino. Y es que la saga tiene en Tucumán una verdadera legión de adeptos. Por eso, durante la proyección del filme, muchos festejaron no tanto las asombrosas escenas de acción, sino más bien los ingeniosos diálogos sobre la vida, la muerte y el amor que mantienen los personajes. "Creo que es mucho mejor que la segunda, no tanto por los efectos especiales, sino por el contenido filosófico", comentó a la salida Berta Núñez quien dijo que, desde ahora, es devota de Keanu Reeves.
A la "hora cero" del estreno, tal como fue calificada por la distribuidora del filme, Warner Brothers, una multitud de tucumanos, en su mayoría jóvenes escapados de sus trabajos o de los colegios, hizo cola frente al cine a mediodía, creando una postal inusual para estas latitudes.
"¿Puedo verla de nuevo cuando termine?", preguntó Eduardo a la recepcionista del cine en el momento que compraba su entrada. Más tarde confesó a LA GACETA que es un fanático total de la saga. "No tanto por los efectos especiales, sino por la historia. Es atrapante", declaró.
Marcela Alvarez, por su parte, dijo que había pedido permiso en la oficina para asistir al estreno junto con dos amigos. "Quise ser una de las primeras en verla", aseguró.
Dentro de la sala había mucha expectativa en torno de la película. "Espero que no sea más de lo mismo y que las preguntas que quedaron pendientes se contesten ahora", enfatizó Mario Peralta, un joven de 22 años que había faltado a su clase de inglés para poder asistir al estreno matutino. Y es que la saga tiene en Tucumán una verdadera legión de adeptos. Por eso, durante la proyección del filme, muchos festejaron no tanto las asombrosas escenas de acción, sino más bien los ingeniosos diálogos sobre la vida, la muerte y el amor que mantienen los personajes. "Creo que es mucho mejor que la segunda, no tanto por los efectos especiales, sino por el contenido filosófico", comentó a la salida Berta Núñez quien dijo que, desde ahora, es devota de Keanu Reeves.







