Temen que un edificio complique los servicios de agua y cloacas

LA GACETA/ FOTO DE ANTONIO FERRONI LA GACETA/ FOTO DE ANTONIO FERRONI
21 Octubre 2013
Quizás en 20 años haya que buscar en viejos registros fotográficos cómo era la ciudad. Qué estilos arquitectónicos engalanaban las veredas céntricas y definían el estilo de la ciudad. "Mi ciudad tenía un carácter arquitectónico único y cada vez que voy tengo que ver con pena cómo va desapareciendo". Esta frase se la dijo el arquitecto tucumano César Pelli a Felipe Salas cuando lo visitó en su estudio de la ciudad de Connecticut. Salas es presidente de la Unión de Industriales de Tucumán y vecino del pasaje Bertrés. Manifestó su pesar por la demolición de esa emblemática casa y señaló que de a poco Tucumán va perdiendo esas joyas que definieron su estilo. Además, advirtió que si lo que se pretende es construir un edificio, la red de cloacas y de agua no dará abasto. "Ahora ya se revientan y hay días que quedamos casi sin agua", explicó. Salas no descarta que así como hace unos años presentaron una nota para pedir que no se demoliera, ahora se unan para pedir una medida cautelar en caso de que vean que la nueva edificación los pueda llegar a perjudicar.

Aire francés
La casa respondía a un neo-academicismo francés simplificado y fue construida en 1957, aportó Ana Lía Chiarello, arquitecta y miembro del Instituto de Historia de la FAU. Era una casa moderna de dos plantas. Poseía un revoque símil piedra París, las aberturas enmarcadas con clásicos arcos de carpanel. El remate en azotea, de filiación italiana, le confería un aire ecléctico.

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