Todo lo que conocemos en el mundo fue inventado tres veces: primero en la antigua Grecia, más tarde replicado por los romanos, y después patentado en los Estados Unidos. Cada vez que investigamos el origen de algo terminamos buceando en las profundidades de la patria de Homero, luego aprendemos que existe un revival romano, generalmente en latín, para finalmente descubrir que los derechos de autor, la difusión y la comercialización se hizo en la nación de otro Homero: Simpson.
Y el Día de la Madre no es la excepción. Las primeras celebraciones que se conocen son los honores a Rea, madre de los dioses Zeus, Poseidón y Hades. A los romanos le gustó la idea y la llamaron Hilaria (fiesta) que se hacía un día después del equinoccio de primavera (20 o 21 de marzo para el Hemisferio Norte, 22 o 23 de septiembre para el Sur) en honor a Cibeles, madre de sus propios dioses.
Muchos siglos más tarde, exactamente el 12 de mayo de 1907, Anne Marie Jarvis organizó en Estados Unidos el primer Día de la Madre moderno. Fue dos años después del fallecimiento de su mamá. La celebración se fue extendiendo hasta que en 1914 el presidente Wilson promovió la celebración, que luego fue imitada por muchos países. En 1920, Jarvis repudió el tinte comercial que había tomado el homenaje. Al margen de la compulsión consumista que se ha impuesto en esta fecha, hoy es un día en que hasta los anarquistas aparecen con un ramo de flores para mamá. Al fin de cuentas, nos formamos en su cuerpo y luego crecemos en su corazón. Y un regalo no reemplaza lo que ellas más quieren y que es muy difícil de explicar. ¿Con quién salís, a dónde vas, tenés plata, llevás llave, documento? ¿Ves que yo tenía razón? Lo digo una vez y no lo voy a repetir. No salgás con el pelo mojado. Volvé temprano. Ay, es que vas a entender cuando seas madre…
Y el Día de la Madre no es la excepción. Las primeras celebraciones que se conocen son los honores a Rea, madre de los dioses Zeus, Poseidón y Hades. A los romanos le gustó la idea y la llamaron Hilaria (fiesta) que se hacía un día después del equinoccio de primavera (20 o 21 de marzo para el Hemisferio Norte, 22 o 23 de septiembre para el Sur) en honor a Cibeles, madre de sus propios dioses.
Muchos siglos más tarde, exactamente el 12 de mayo de 1907, Anne Marie Jarvis organizó en Estados Unidos el primer Día de la Madre moderno. Fue dos años después del fallecimiento de su mamá. La celebración se fue extendiendo hasta que en 1914 el presidente Wilson promovió la celebración, que luego fue imitada por muchos países. En 1920, Jarvis repudió el tinte comercial que había tomado el homenaje. Al margen de la compulsión consumista que se ha impuesto en esta fecha, hoy es un día en que hasta los anarquistas aparecen con un ramo de flores para mamá. Al fin de cuentas, nos formamos en su cuerpo y luego crecemos en su corazón. Y un regalo no reemplaza lo que ellas más quieren y que es muy difícil de explicar. ¿Con quién salís, a dónde vas, tenés plata, llevás llave, documento? ¿Ves que yo tenía razón? Lo digo una vez y no lo voy a repetir. No salgás con el pelo mojado. Volvé temprano. Ay, es que vas a entender cuando seas madre…








