02 Noviembre 2003 Seguir en 
En cierta oportunidad, un productor musical describió el fenómeno Luciano Pereyra como "lo más parecido a Palito Ortega,que surgió en los 90". Y al parecer no estaba equivocado. En la personalidad que despliega este joven originario de Luján bulle la misma mezcla que vendía el cantante tucumano. Sencillo y humilde -como el changuito cañero-, pero pisando fuerte -como el Rey-, Luciano presentó anoche en Central Córdoba los temas de su último disco, "Soy tuyo".
Horas antes de salir a escena, el joven recibió a LA GACETA en su habitación del tercer piso de un hotel ubicado frente al parque 9 de Julio. Sentado en la cama, luciendo una cómoda remera, un jean y un par de zapatillas habló de sus sueños y de sus proyectos. "La realidad de este país me afecta mucho a la hora de componer, pero también intento ser profesional y despegarme de eso, porque lo primero es entretener al público dando lo mejor de uno", señala.
Con 22 años y una meteórica carrera sobre sus espaldas, Luciano tuvo un muy buen año desde el punto de vista profesional. "El disco anduvo muy bien, pero ya ha cumplido su ciclo. Por eso ahora estoy poniendo todas mis pilas en el que comenzaré a grabar en febrero y que saldrá a la venta en abril o mayo", comentó.
Respecto de su estilo musical, a Luciano le importan muy poco las críticas. "En estos momentos mi estilo musical está pasando por reciclar temas de viejos compositores. Algo que ya hice con ?Soy tuyo?, donde hay una canción de Roberto Carlos y otra de Horacio Guarany", señala. Se trata de una fórmula que, al parecer, le ha dado muy buen resultado, ya que este año el artista realizó tres funciones en el Gran Rex y seis en el Luna Park, todas a sala llena.
"Uno tiene que dar pasos firmes, aunque muchos no lo entienden. Si hacés un disco igual a los demás te dicen que es un álbum idéntico a los otros. Pero si hacés un disco diferente, te dicen ?es distinto, se borró?. Entonces, ¿qué hacemos? Yo me dejo llevar por lo que siento al hacer un disco. En el momento de defenderlo, el que pone la cara es uno", declara.
La madurez
Respecto de su experiencia con el papa Juan Pablo II, ante quien cantó hace tres años "Sólo le pido a Dios" durante un multitudinario encuentro de jóvenes en Roma, el artista confiesa que fue una experiencia maravillosa pero que ya forma parte del pasado. "Ahora tengo 22 años y el deber de seguir entreteniendo a mi gente", agrega. Y al respecto, Luciano tiene las cosas muy claras. "Mi deber es crecer como artista", concluye.
Horas antes de salir a escena, el joven recibió a LA GACETA en su habitación del tercer piso de un hotel ubicado frente al parque 9 de Julio. Sentado en la cama, luciendo una cómoda remera, un jean y un par de zapatillas habló de sus sueños y de sus proyectos. "La realidad de este país me afecta mucho a la hora de componer, pero también intento ser profesional y despegarme de eso, porque lo primero es entretener al público dando lo mejor de uno", señala.
Con 22 años y una meteórica carrera sobre sus espaldas, Luciano tuvo un muy buen año desde el punto de vista profesional. "El disco anduvo muy bien, pero ya ha cumplido su ciclo. Por eso ahora estoy poniendo todas mis pilas en el que comenzaré a grabar en febrero y que saldrá a la venta en abril o mayo", comentó.
Respecto de su estilo musical, a Luciano le importan muy poco las críticas. "En estos momentos mi estilo musical está pasando por reciclar temas de viejos compositores. Algo que ya hice con ?Soy tuyo?, donde hay una canción de Roberto Carlos y otra de Horacio Guarany", señala. Se trata de una fórmula que, al parecer, le ha dado muy buen resultado, ya que este año el artista realizó tres funciones en el Gran Rex y seis en el Luna Park, todas a sala llena.
"Uno tiene que dar pasos firmes, aunque muchos no lo entienden. Si hacés un disco igual a los demás te dicen que es un álbum idéntico a los otros. Pero si hacés un disco diferente, te dicen ?es distinto, se borró?. Entonces, ¿qué hacemos? Yo me dejo llevar por lo que siento al hacer un disco. En el momento de defenderlo, el que pone la cara es uno", declara.
La madurez
Respecto de su experiencia con el papa Juan Pablo II, ante quien cantó hace tres años "Sólo le pido a Dios" durante un multitudinario encuentro de jóvenes en Roma, el artista confiesa que fue una experiencia maravillosa pero que ya forma parte del pasado. "Ahora tengo 22 años y el deber de seguir entreteniendo a mi gente", agrega. Y al respecto, Luciano tiene las cosas muy claras. "Mi deber es crecer como artista", concluye.







