Él mató a un policía motorizado: Que se te ponga piel de gallina

La banda platense vuelve a a Tucumán para presentar su último disco, "La dinastía Scorpio".

CONCISO. El grupo, que surgió hace 10 años, busca el minimalismo tanto en sus letras como en su música. FACEBOOK/EL MATO A UN POLICIA MOTORIZADO CONCISO. El grupo, que surgió hace 10 años, busca el minimalismo tanto en sus letras como en su música. FACEBOOK/EL MATO A UN POLICIA MOTORIZADO
11 Octubre 2013
No exagera Manuel Sánchez Viamonte -más conocido como Pantro Puto- cuando asegura que "Él mató a un policía motorizado", la banda de la que es guitarrista, busca siempre el minimalismo. Son minimalistas -aunque amables- sus respuestas para esta entrevista. Lo era también (o al menos modesto) su sueño de chico, cuando lo único que anhelaba era tocar en un bar. No en grandes estadios, no en lujosos teatros, sino en un bar. ¿Qué opinaría ese adolescente de esta banda insigne del indie rock que acaba de volver de una gira por España, en la que reventó espacios mucho más grandes que el de un bar? No mucho, seguramente, porque Pantro Puto a nada responde con muchas palabras.

Será porque todo se compensa con música, la música de Él Mató..., que hoy volverá a Tucumán de la mano de Pantro y sus compañeros: Santiago Motorizado (voz y bajo), Doctora Muerte (batería), Niño Elefante (guitarra) y Chatrán Chatrán (teclados). "Siempre nos gusta ir a esa provincia, por más que a veces los recitales salgan accidentados -se ríe el guitarrista, al recordar el recital de 2012, en Pollock, donde se les cortó la luz-. Vamos a presentar nuestro último disco, 'La dinastía Scorpio", y también repasaremos canciones viejas".

- Llegaron hace una semana de España, ¿qué les sorprendió de las reacciones del público?

- A mí me sorprendió casi toda la gira. Era la tercera vez que viajábamos allí, pero este fue el tour más organizado porque una productora nos consiguió varias fechas. En todos los lugares, fueran chiquitos o grandes, siempre había gente. Gente muy atenta, que nos compraba discos y pedían que se los firmáramos. Estaban muy expectantes con la banda. Además, tocamos en lugares increíbles, como la Plaza Real, durante la Fiesta de la Merced, que es la gran fiesta de Barcelona. El recital fue a la 1, frente a 8.000 personas. Increíble. Y en Madrid agotamos entradas en los dos recitales que hicimos. No esperábamos eso: sabíamos que había cierto público y que les gustaba la banda por comentarios que nos hacían, pero no a ese punto. También me sorprendieron las buenas críticas de los medios.

- En noviembre cumplen 10 años, ¿hacen algún balance?

- No, por ahí lo hablamos, pero es algo natural, no nos percatamos del paso del tiempo. Notamos la evolución de la banda, tanto en la cantidad de público como en nuestro trabajo como ejecutantes, pero nada más. Sí decimos "pasaron 10 años ya, ¡qué viejos estamos!".

- ¿Están haciendo lo que se propusieron en un principio?

- Sí. Yo siempre había querido tocar en un bar, era como el sueño del pibe. Así que desde la primera vez que tocamos en un bar, ya todo lo demás llega de arriba. Estoy muy agradecido.

- Algunas críticas dicen que sus canciones hacen que la gente entre en trance eufórico, ¿cómo se vive eso arriba del escenario?

- Siempre cuento esta anécdota: cuando Santiago, que es el cantante y compositor, empezó a traer sus primeras canciones a la banda, yo las tocaba y de repente sentía que se me ponía la piel de gallina. Era algo increíble, como cierta emoción que iba más allá de lo conceptual y me llegaba al cuerpo. Y a veces, cuando estamos tocando en vivo, me vuelve a pasar y veo que a la gente también.

- ¿Están atentos a la aparición de bandas en las provincias?

- Sí, como fuimos varias veces a Tucumán, conocemos a varias bandas de allá, aunque tal vez no en profundidad. Nos gustan mucho, hay una movida tucumana interesante, como los chicos de Monoambiente o Luciana Tagliapietra, que tiene discos muy buenos. Y generalmente pasa eso en todos los lugares a los que vamos: conocemos un poco y tratamos de tener afinidad musical con nuestros teloneros.

- ¿Cómo le explicarías de qué se trata la banda a alguien que nunca la escuchó?

- Me gusta la frase que nos describe en la página de Laptra, nuestro sello discográfico: "autopistas de guitarras y melodías indelebles. Emotivas explosiones de verdad y belleza. Ladrillos de armonía cementados con distorsión y amistad". Es difícil describir a una banda, se corre el riesgo de caer en las etiquetas o en comparaciones. Buscamos siempre el minimalismo, tanto en lo sonoro como en la lírica. Es una experiencia para vivir en vivo, sobre todo.

ACTÚA HOY

• A las 23, en Robert Nesta (San Martín 1.129). Tocan también Tus Monitores y Nadadores.

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