Sangre, sudor y risas

Atrás quedaron los años en que la platea se estremecía con escenas de filmes como "El exorcista", "Noche de brujas" o "Psicosis".

02 Noviembre 2003
Antes bastaba la sola aparición de Christopher Lee en el rol de Drácula para que el público se muera de miedo en los cines. Hoy, en cambio, el genero del terror ha cambiado. Los jóvenes ya no se asustan facilmente y, como la vieja formula no da resultado, los productores decidieron mezclar el miedo con la risa y la parodia. El resultado es una serie de películas que hacen vibrar la taquilla. Y no precisamente de miedo. La más reciente, "Scary movie 3" no sólo se rie de las ultimas producciones como "Matrix" o "Los otros", sino que además se anima a parodiar a los soldados norteamericanos. Claro que, a pesar de este cambio, hay directores que siguen apostando al genero, aunque con películas que apelan a la psicología del espectador.
"Los otros", "Sexto sentido" o "La llamada" son algunos ejemplos del nuevo cine de terror donde los directores echan mano a los miedos dormidos de la gente más que a las escenas con asesinos seriales, zombies o monstruos alienigenas. Los recientes festejos de Halloween (Noche de brujas) hicieron renacer a este genero tan viejo como el cine mismo.

Muertos de miedo y de risa
Fantasmas que tropiezan en las escaleras, vampiros que seducen con sus colmillos, zombies que persiguen a colegialas en ropa interior... El cine de terror ya no es el mismo.
Hoy, los géneros están mezclados. Se usa lo terrorífico para hacer reir y, lo que antes parecía abominable, ahora es causa de divertimento. Tal vez por eso, el reciente estreno de "Scary movie 3" copó la taquilla norteamericana, colocando al terror en otra esfera. Atrás quedaron los años en que la platea se estremecía de miedo con las escena de "El exorcista", "El resplandor", "Psicosis" o "Noche de brujas".
Pero, en rigor, esta suerte de renacimiento tiene una explicación. Por empezar, el cine es un invento adecuado que nace en el momento oportuno, en una sociedad que lo necesita. Y, tras el atentado a las Torres Gemelas en 2001 y el estado de temor constante en el que viven los estadounidenses provocó que los estudios decidieran filmar parodias en vez de dramas. "La gente quiere reírse incluso de sus propios miedos", comentó David Zucker, director de "Scary Movie 3". Esta nueva tendencia tuvo sus antecedentes con filmes como "Scary movie 1 y 2", "Y... ¿dónde está el exorcista?" o incluso las taquilleras "La momia" y "La momia regresa", donde los efectos especiales se mezclaban con la aventura, el terror y la risa. Por supuesto que los jóvenes son los primeros que adhirieron a esta nueva moda y se volcaron a los cines masivamente. El estreno de "Scary movie 3", por ejemplo, recaudó 49,7 millones de dólares en el primer fin de semana, una cifra récord para un estreno en octubre.

Lo oculto
Pero los directores se niegan a dejar morir un género que tiene tanta antigüedad como el mismo cine. Por eso, decidieron jugarse por proyectos que apuestan a un tipo de terror psicológico en los que no abunda la sangre ni el asesino serial, sino algo mucho más oculto y primordial. El primero en animarse a este tipo de películas fue M. Night Shyamalan, quien con "Sexto sentido" consiguió un éxito inusual. El filme, que cuenta las aterradoras peripecias de un niño que ve gente muerta, tuvo también varias nominaciones al Oscar. Otro que consiguió fama internacional es el español Alejandro Amenábar, con su estremecedor filme "Los otros", en el que Nicole Kidman interpreta a una mujer aislada en su mansión con sus dos hijos, que debe luchar contra seres invisibles. Ambos filmes apelan a una vuelta de tuerca nunca antes usada: un final impactante y revelador. En ellos no abunda la sangre, ni los asesinos ni tampoco los espectros ya que ambos directores juegan con los miedos más profundos de los espectadores. Otro filme reciente que acaparó la atención del público y de la crítica es "La llamada", donde el director Gore Verbinsky juega con lo que pareciera ser una leyenda urbana: un video lleno de las imágenes de pesadilla, seguida de una llamada telefónica que predice la muerte del espectador en exactamente siete días.
Alejados de los convencionales filmes donde Drácula, Frankestein o la momia arrancaban alaridos, los nuevos filmes de terror proponen risas en grandes dosis o temor primordial. Una oportunidad que los norteamericanos no dejaron pasar anteayer, cuando se realizó la tradicional fiesta de Hallowen (Noche de brujas). Fue precisamente durante este festejo donde el terror vuelve a inundar los cines y la gente no sólo se deja asustar de mil maneras, sino que también se ríe hasta las lágrimas.

Un género sin suerte en los premios Oscar
El terror siempre fue considerado un género menor a la hora de entregar premios como el Oscar o los Globos de Oro.
Si bien producciones como "Alien, el octavo pasajero" (Ridley Scott, 1979), "La mosca" (David Cronemberg, 1986), "La profecía" (Richard Donner, 1976) o "Tiburón" (Steven Spielberg, 1975) son algunos ejemplos que han recibido galardones en categorías "menores" como efectos especiales, maquillaje o banda sonora. Son muy pocos los títulos de género que han tenido relevancia dentro de los apartados estrella. El galardón otorgado a Kathy Bates a la mejor actriz principal por la interpretación de una desequilibrada enfermera en la adaptación de la obra de Stephen King, "Misery" abrió el gusto de la academia por este tipo de personajes extremos. Un año después el fantástico aporte al mundo de los asesinos en serie de Jonathan Denme en "El silencio de los inocentes" (1991) fue recompensada con siete nominaciones de las que cinco acabaron en premio. Con peor suerte contaron las candidaturas de Robert de Niro como mejor actor en "Cabo del miedo" (1992) o las seis malogradas menciones de "Sexto sentido" en 1999. Igual le fue en 2001 a "Los otros", la visión del mundo espectral del español Alejandro Amenábar, que fue ignorada por completo por la Academia.

"El resplandor" sigue asustando
LONDRES.- El grito del actor Jack Nicholson de "¡Aquí está Johnny!" mientras se abría paso a hachazos a través de la puerta del baño en la película de terror "El resplandor" fue elegido como el momento más aterrador en la historia del cine por televidentes del canal británico Channel 4 Television.
La escena de la película de 1980 dirigida por Stanley Kubrick superó a la escalofríante cabeza giratoria y el vómito disparado de Linda Blair en la película de 1973 "El exorcista", de William Friedkin, que se ubicó en el segundo lugar.
Una cabeza cortada que emergió del fondo de un bote abandonado en el filme de 1975 de Steven Spielberg "Tiburón" quedó en un cómodo tercer lugar.
Los televidentes votaron durante un período de seis semanas en una encuesta en Internet sobre "Los 100 momentos más aterradores" de Channel 4, cuyos resultados fueron divulgados la semana pasada.
En la cuarta posición se ubicó la escena en la que un monstruo bebé sale del pecho de John Hurt en la película de Ridley Scott de 1979 "Alien"; mientras que la quinta posición fue para una joven Heather Donahue en lágrimas, en la película de terror "The Blair witch project". (Reuter)

LO CLASICO
"Alien" vuelve en una versión aumentada

Ha pasado un cuarto de siglo desde el día en que fue estrenada en todo el mundo, pero el poder visual y narrativo de la cinta de horror "Alien, el octavo pasajero" (de cuya historia se filmará una cuarta parte en breve) sigue tan vigente como nunca. Así lo confirma la edición "aumentada y corregida" que, gracias a los buenos oficios de su compañía productora (20th Century Fox), pudo verse en Los Angeles y otras ciudades de EEUU durante las celebraciones de Halloween. Escrita por Dan O'Bannon, con la colaboración del imaginativo Ronald Shusett, quien fue el creador de algunos conceptos e ideas utilizadas en la trama, la historia que describe el filme tuvo como principal acierto trasladar al futuro las antiguas fórmulas utilizadas por los filmes de horror clásico. Dirigida por Ridley Scott, Alien no tardó en convertirse en un verdadero clásico del cine de terror e inauguró una nueva era. Esta versión llegará a la Argentina a fin de año.

LO QUE VIENE
Un filme con dos finales escalofriantes

El escocés Danny Boyle es uno de los cineastas más interesantes de los últimos años. Responsable de filmes como "Trainspotting" o "La playa", sorprende ahora con una película de terror puro que, a falta de uno, tiene dos finales y que, como si esto fuera poco, pretende rescatar del olvido viejas fórmulas del género. En un futuro demasiado cercano, alguien por error, libera una plaga que aniquila a gran parte de Occidente. O no, pero lo transforma en algo terrorífico. Alguien que ignora todo despierta de un coma. Boyle no es un especialista en el género, aunque ya ha demostrado su pericia tanto en tramas complicadísimas y cínicas. "Pero no es lo más convencional del género. En primer lugar, está realizada completamente con cámaras digitales, con un tratamiento estético que lo acerca al vértigo de lo urgente. Son imágenes a veces sucias, temblorosas, que generan tanto miedo como la historia. A Tucumán llegará en los próximos días.

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