26 Octubre 2003 Seguir en 
LOS ANGELES.- Las mujeres están cambiando.Ya no son protagonistas de románticas películas o dramas lacrimógenos. Hoy, las mujeres tomaron las armas para protagonizar una avalancha de series televisivas y filmes, como la última película de Quentin Tarantino, "Kill Bill", en las que rebanan cabezas, brazos y piernas y nadan en sangre, papeles hasta hace poco reservados sólo a los hombres.
Como ocurrió con las anteriores películas de Tarantino, "Kill Bill" se regodea en la violencia gratuita y los ríos de sangre. La película narra la historia de una mujer embarazada, Uma Thurman, que se convierte en asesina después de que Bill ordenara a un escuadrón de homicidas, compuesto por Vivica A. Fox, Lucy Liu y Daryl Hannah, matar a su marido el día de su boda.
Pero, a diferencia de lo que ocurría en "Tiempos violentos" o "Abierto hasta el amanecer", en esta ocasión son mujeres las que despedazan y acribillan con un nivel de brutalidad sin precedentes. Este dato no parece molestar a las espectadoras. Curiosamente, el 40% del público que vio la película el fin de semana que se estrenó eran mujeres, según los datos de la productora Miramax.
El filme de Tarantino, el más violento de su carrera cinematográfica, según reconoció el propio realizador, no es el único ejemplo de la dureza de la que últimamente hace gala el sexo femenino en la pantalla. A "Kill Bill" lo precede "Los ángeles de Charlie", donde Cameron Diaz, Drew Barrymore y Lucy Liu, con su retahíla de explosiones y efectos especiales no dejan títere con cabeza.
También en las series televisivas a las mujeres les toca representar ahora papeles violentos, aunque, eso sí, vestidas con el último modelito y sin que se les descoloque ni un pelo: desde la serie de "ABC Alias", con la mortífera agente secreta Jennifer Garner, hasta la popular "Buffy, la cazavampiros".
Las feministas y estudiosas de la cultura popular divergen a la hora de interpretar esta violencia en la pantalla.
Mientras que para algunas viene a reforzar la imagen de la mujer, mostrando que también tiene dientes y dejando atrás la cara más vulnerable que hasta ahora ha prevalecido en los productos de masas, para otras supone un paso atrás. (Especial)
Como ocurrió con las anteriores películas de Tarantino, "Kill Bill" se regodea en la violencia gratuita y los ríos de sangre. La película narra la historia de una mujer embarazada, Uma Thurman, que se convierte en asesina después de que Bill ordenara a un escuadrón de homicidas, compuesto por Vivica A. Fox, Lucy Liu y Daryl Hannah, matar a su marido el día de su boda.
Pero, a diferencia de lo que ocurría en "Tiempos violentos" o "Abierto hasta el amanecer", en esta ocasión son mujeres las que despedazan y acribillan con un nivel de brutalidad sin precedentes. Este dato no parece molestar a las espectadoras. Curiosamente, el 40% del público que vio la película el fin de semana que se estrenó eran mujeres, según los datos de la productora Miramax.
El filme de Tarantino, el más violento de su carrera cinematográfica, según reconoció el propio realizador, no es el único ejemplo de la dureza de la que últimamente hace gala el sexo femenino en la pantalla. A "Kill Bill" lo precede "Los ángeles de Charlie", donde Cameron Diaz, Drew Barrymore y Lucy Liu, con su retahíla de explosiones y efectos especiales no dejan títere con cabeza.
También en las series televisivas a las mujeres les toca representar ahora papeles violentos, aunque, eso sí, vestidas con el último modelito y sin que se les descoloque ni un pelo: desde la serie de "ABC Alias", con la mortífera agente secreta Jennifer Garner, hasta la popular "Buffy, la cazavampiros".
Las feministas y estudiosas de la cultura popular divergen a la hora de interpretar esta violencia en la pantalla.
Mientras que para algunas viene a reforzar la imagen de la mujer, mostrando que también tiene dientes y dejando atrás la cara más vulnerable que hasta ahora ha prevalecido en los productos de masas, para otras supone un paso atrás. (Especial)







