Una insólita muestra congrega multitudes

Para cada gusto hay un trasero, y en el Centro Cultural Recoleta están expuestos en toda su gloria. Exhibición de una artista chilena.

21 Octubre 2003
BUENOS AIRES.- Pequeños, grandes, gordos, musculosos, parados y hasta tatuados. Para cada gusto hay un trasero, y en el Centro Cultural Recoleta están expuestos en toda su gloria. Unas 600 colas conforman la obra de la artista chilena Catalina Riutort, quien explica que la exhibición es de traseros de "gente común, identificada con códigos de barras que corresponden a sus tarjetas de identidad".
La artista señala que su obra toca el tema de las identidades escondidas. "Son las personas que nunca vemos porque estamos acostumbrados a ver lo que los medios nos muestran: gente estandarizada, modelos, perfección, felicidad. También hay algo de ironía sobre la identidad, pues en esta acumulación de gente no se puede reconocer a nadie".
Ni siquiera a ella misma. Riutort reconoce que el suyo es uno de los 600 traseros que conforman la muestra.
La mayoría pertenecen a chilenos, aunque hay un par de colas argentinas.
La exposición se titula "Carne de identidad" y ha atraído ya a multitudes en Buenos Aires. El plan es llevarla luego a Chile y a Bolivia... pero la pregunta es si eso es arte. (Especial)

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