Luis Miguel quiere reconocer a su hija

Se llama Michel, tiene 13 años y el cantante está dispuesto a pedirle perdón. Además, dedicó su nuevo disco a la niña.

EN LA MADUREZ. El cantante mexicano está empeñado en lograr el perdón de su hija adolescente.
EN LA MADUREZ. El cantante mexicano está empeñado en lograr el perdón de su hija adolescente.
21 Octubre 2003
MADRID.- El 33 es un número cabalístico, como alguna vez dijo Jorge Luis Borges refiriéndose a la edad en que murió Cristo. Y al parecer Luis Miguel, quien ha vivido su vida a su manera, sin dar explicaciones a nadie, ha llegado a esta edad en que la reflexión es más habitual que el desenfreno.
Tal vez por eso está buscando desesperadamente el perdón de su hija Michel, a la que tuvo en el abandono total durante los últimos 10 años.
De acuerdo con lo publicado por la revista "Fama", la relación del cantante mexicano con la bella conductora Mirka de Llanos lo ha cambiado a tal punto que dejó la frivolidad y la parranda para convertirse en un hombre preocupado por enmendar sus errores.
Por ejemplo, se dice que el llamado "Sol", quien nunca se había preocupado por Michel, la hija que tuvo con Stephanie Salas hace 13 años, ahora, gracias a los consejos de la conductora de "Primer impacto", ha decidido buscarla para conocerla, charlar con ella, reconocerla como su hija y, si es necesario, pedirle perdón por el tiempo en que la mantuvo en el olvido absoluto.

Madurez
La vida de Luis Miguel no ha sido un lecho de rosas. El cantante nunca tuvo una buena relación con su madre, a quien no ve desde hace décadas. Tal vez por eso, a los 33 años y aconsejado por su novia, el cantante decidió reconstruir sus lazos familiares. El nuevo disco de Luis Miguel, "33", es un disco especialmente dedicado a Michel, con quien el cantante quiere iniciar una relación de padre e hija, y con ello reconciliarse con la vida y corregir sus errores pasados.
Ante esta posibilidad, la madre de la niña, perteneciente a la dinastía española de las Pinal, asegura que nunca en su vida ha estado cerrada a que su hija conviva con su padre.
A lo que sí se opone es a que el encuentro entre padre e hija se convierta en un circo y en un festín para los medios informativos, como consecuencia de lo cual su hija, aún menor de edad, pueda resultar dañada por el acoso de la prensa.
Pero sabiendo de la discreción y la cerrazón con que Luis Miguel se maneja ante los medios, está segura de que su hija estará protegida. (Especial)

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