Cambian el escenario y las pistas por la política

En las listas de precandidatos para diputado por Tucumán aparecen nombres de nuevos dirigentes: un malambista, un maratonista y una mediadora, entre otros.

07 Jul 2013
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La manera de contactarse con la gente es parecida. La capacidad de medir el "humor" del público desde el escenario, también. "Todo artista pierde el miedo escénico y sabe escuchar y dar lo que se le pide. Subir a bailar es casi como hacerlo para dar un discurso", comparó Miguel Diosquez Dupuy. El joven cuenta con entusiasmo tanto que es campeón -y profesor- de malambo como que es político. Afirma que pudo conciliar sus dos pasiones. En las próximas elecciones internas de agosto se presentará como precandidato a diputado nacional por el PRO (lista que encabeza Alberto Colombres Garmendia). Como él, en otras listas también habrá postulantes que decidieron dejar terrenos propios para jugar en uno diferente. Diosquez Dupuy, Lucas Cerusico (Acuerdo Cívico y Social), Mariela Domenichelli (Laborista) y Nora Díaz (Mijd) son algunos de ellos. Afirmaron a LA GACETA que se animaron porque las habilidades aprehendidas en sus ocupaciones les sirven para batallar en política.

A zapateo y trote

La de agosto será la segunda experiencia electoral de Diosquez Dupuy, un veterano en la política a la par de los otros protagonistas de esta nota. En 2011, sus primeros comicios, le faltaron apenas 60 votos para consagrarse como concejal en Banda del Río Salí. Su vida como bailarín es fructífera y espera contagiar ese éxito a su faceta como dirigente. Desde los cuatro años (tiene 30) que sabe lo que es zapatear en un escenario. "Vengo de una familia con tradiciones folclóricas. Tenemos la academia 'El Jagüel', donde enseño. Gané muchos premios de niño y en Cosquín, por tres años, el premio Chúcaro. Eso me dio la posibilidad de dar cursos en Europa (España y Portugal)", enumeró. Luego, consignó que es abogado y que desde estudiante se interesó por "trabajar por la gente". "Hago política con la prédica, sin prometer bolsones", manifestó. Dijo que sus vocaciones le permiten el contacto directo con el público, lo que más lo gratifica. "Hay artistas que se dedican sólo a lo suyo, porque la política es agarrar un hierro caliente. Pero es una gran oportunidad para compromerme", concluyó.

Si a alguien le cabe el adjetivo "polifacético" es a Cerusico. El maratonista y triatlonista hizo del deporte un modo de vida: tiene su propio gimnasio, fundó y entrena un equipo de 50 corredores, organiza eventos deportivos y tiene su propio programa de TV. "El deporte es un gran transformador social. El cambio será mayor en la medida en que los estados inviertan más en la materia". Esa fue la motivación de Lucas para entrar en política. Consideró que en la provincia no hay una "política de estado real" sino que el deporte se "usa políticamente". "La infraestructura en Tucumán tiene más de 70 años", se ejemplicó. Y explicó que por eso aceptó el ofrecimiento del legislador Ariel García para inmiscuirse en política. "No soy ni radical ni peronista", advierte. Sólo lleva la bandera del deporte.

"Diálogo" y "paz" son las palabras más utilizadas por Mariela Domenichelli. Engloban, afirmó, la misión con la que llega a la política. La especialista en mediación preside la versión local de la fundación "Cereco" (Centro de Resolución de Conflictos) y fue nombrada "embajadora de la paz" por una ONG dependiente de la Unesco. "Es la primera vez que me involucro en política, porque creo que necesita renovarse. La forma de impulsar cambios es participando y una de las características de mi trabajo es la gestión de conflictos, algo que sirve en política", aseveró la dirigente del tercer sector. Forma parte de la propuesta que encabeza Bernardo García Hamilton. Está convencida de que la gente está cansada de las peleas. "Hay mesas de diálogo sin diálogo, no basta con reunirse en torno a ellas", concluyó. Nora Díaz contó con preocupación que en León Rougés, donde vive, las drogas y la desocupación hacen estragos en los jóvenes. El ama de casa explica que esa es una de las realidades que le gustaría cambiar desde la actividad política. Se postulará por primera vez y lo hará en la lista del MIJD, el movimiento de Raúl Castells, que encabeza Mariana Daher. "Conocí la agrupación hace años por mi situación personal. Necesitaba darles de comer a mis cuatro hijos, que eran chicos, y tener un plan. Protestamos contra la pobreza. Me sirvió hasta que mi esposo consiguió trabajo", argumentó. Está esperanzada en captar el voto de los adolescentes que desean un cambio en la provincia. Conocer la pobreza, el sacrificio y la lucha, aseguró, es lo que tiene para aportar a su lista.

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