20 Octubre 2003 Seguir en 
Volvió. En todo sentido. Volvió a la Argentina después de probar suerte en Miami; volvió a la televisión con un programa para chicos y también volvió a Tucumán. Cecilia "Caramelito" Carrizo se mostró encantada y conmovida de visitar la provincia. "Todavía trato de adaptarme. Deseé mucho todo esto y me hace inmensamente feliz. Aposté a vivir una experiencia diferente; cambié de vida por completo durante un tiempo considerable y me sirvió, hasta que un día registré que estaba extrañando algunas cosas y se terminó. Pero cuando tomé esta decisión no me imaginé que todo esto maravilloso me iba a volver a pasar", dice con su sonrisa inmensa y sus ojos amables, luego de actuar ante más de 400 personas, principalmente niños, en el teatro Alberdi.
Es que, además del programa "El arca de caramelito" y de su gira por todo el país, la popular conductora está grabando su cuarto disco. "Este, de alguna manera, me hace renacer. En Miami no hice nada. No trabajé y, tal vez por eso, extrañé tanto" dijo. Pero ahora, Caramelito está dedicada a su programa y a su gira. "Esto de recorrer todo el país me ha devuelto la alegría primordial de sentirme argentina", dice. Pero también confiesa que la puso en contacto con la dura realidad de nuestro país. "Cuando vi a esos chiquitos tucumanos muriéndose de hambre sentí mucha bronca e impotencia. Y ahora, que estoy en Tucumán, siento lo mismo, dolor, bronca e impotencia. No puedo creer que personas que tienen poder y se enriquecieron con su carrera política, tengan tan poco corazón", dice. Y, casi de inmediato agrega: "no creo en el discurso de los políticos".
Es que, además del programa "El arca de caramelito" y de su gira por todo el país, la popular conductora está grabando su cuarto disco. "Este, de alguna manera, me hace renacer. En Miami no hice nada. No trabajé y, tal vez por eso, extrañé tanto" dijo. Pero ahora, Caramelito está dedicada a su programa y a su gira. "Esto de recorrer todo el país me ha devuelto la alegría primordial de sentirme argentina", dice. Pero también confiesa que la puso en contacto con la dura realidad de nuestro país. "Cuando vi a esos chiquitos tucumanos muriéndose de hambre sentí mucha bronca e impotencia. Y ahora, que estoy en Tucumán, siento lo mismo, dolor, bronca e impotencia. No puedo creer que personas que tienen poder y se enriquecieron con su carrera política, tengan tan poco corazón", dice. Y, casi de inmediato agrega: "no creo en el discurso de los políticos".







