19 Octubre 2003 Seguir en 
En la Argentina actual, una diva que se precie no se concibe sin un hombre joven al lado. La reciente separación de Susana Giménez y, anteriormente, la de Moria Casán, pusieron al descubierto una costumbre que se está generalizando entre las estrellas vernáculas. La misma Graciela Borges, que fue una de las primeras que adhirió a esta tendencia cuando se puso de novia con el futbolista Marcos "Anguila" Gutiérrez, se dejó fotografiar recientemente entre los brazos de un joven empresario, para una sonada campaña de publicidad. Pero, esta costumbre tiene algunas variantes nuevas. La de las estrellas que mantienen a sus maridos. Un claro ejemplo es la modelo Dolores Barreiro, quien factura cifras millonarias realizando campañas alrededor del mundo, mientras su marido Matías Camisani se dedica a tocar, sin demasiado éxito, la guitarra. Otra que adhiere a esta tendencia es la colombiana Shakira, quien viaja alrededor del mundo con su novio Antonio De la Rúa a cuestas. El hijo del ex presidente Fernando De la Rúa, se ha convertido para la megaestrella del pop, en un "acompañante espiritual", mientras goza de sus millones y de su fama.
SEÑORA BUSCA CHICO
Una moda que impusieron las actrices de Hollywood
Las estrellas del mundo del espectáculo vernáculo están cambiando. Con siglos de retraso, las divas parecen estar probando la eficacia de una fórmula de ancestral adhesión masculina: la de elegir parejas jóvenes y descartables.
La reciente separación de Susana Giménez puso al descubierto esta costumbre que crece entre las artistas que pasan los 40 años. Si bien la decisión de dejar al empresario Jorge "Corcho" Rodríguez (bastante menor que ella por cierto) no se debió a terceras personas, lo cierto es que tanto "Corcho" como Susana tienen jóvenes a su lado que los consuelan. Igual puede decirse de Moria Casán, quien se separó meses atrás de Xavier Ferrer Vázquez porque, según ella, "quería tener todo el protagonismo". Así, unidas bajo el lema "ni ricos ni talentosos", las exitosas de la Argentina se han unido a la conquista del ejemplar masculino joven. Cuando se arrimó a las cuatro décadas, Susana descubrió el truco y adhirió al compre juvenil. A partir de allí, todas sus parejas fueron más jóvenes. Igual lo hizo Moria. Después de garantizarse descendencia, sólo se dejó ver con compañeros fallidos pero menores. Y Graciela Alfano, ya madre de dos hijos, hizo su opción por el segmento sub treinta y amenaza a Matías Alé con cambiarlo por dos de 13 si no rinde en concordancia con su afiebrado eros. Otra que adhirió hace rato a esta tendencia es la siempre bella Graciela Borges, quien posó para una campaña de Key Biscayne junto al joven dueño de la marca y de paso le cumplió un sueño adolescente. Claro que, hasta no hace mucho, los novios de la actriz también eran jóvenes casi adolescentes.
En rigor, esto no es más que el reflejo de lo que ocurre con las celebridades mundiales. Las estrellas de Hollywood también buscan un muchacho para pavonearse sobre la alfombra roja.
El trono de las vampiras lo ocupa por estos días Demi Moore, de 41años, bellísima y entre las mejor remuneradas del cine norteamericano.
Aunque ni su silueta impecable ni su cabello a la cintura logran que en las fotos familiares, Ashton Kutcher (de 25 años) parezca, más que su novio, el de Rumer, la hija quinceañera de la actriz.
EL PODER FEMENINO
Cada vez son más las artistas que mantienen a sus maridos
Desalineado, con la barba crecida y luciendo un jean deshilachado, el ex modelo y ahora cantante Matías Camisani no parece el esposo de una de las mujeres más bellas de la Argentina, sino un simple universitario que está a la deriva. Sin embargo, existen muchos como él, que gozan de la fama de sus esposas y, sencillamente, se convierten en maridos subvencionados.
Dolores Barreiro (de 27 años) y Matías Camisani (de 29 años) trabajaban como modelos cuando se conocieron. Pero nada es perfecto, y el hechizo del principio dio paso, más temprano que tarde, a un giro en sus vidas; mucho más realista. "La música es lo mío", se despachó él y, como si tal cosa, se puso a tocar la guitarra. Fue entonces cuando Dolores se dio cuenta, de que ella debía ser el sostén del hogar. A la chica que, dicen, tiene el mejor cuerpo de la Argentina, la llenan de ofertas de trabajo en el exterior. Y Matías la acompaña. Ahora están a punto de partir a Cuba para hacer una producción en pareja. Las malas lenguas aseguran que, a la hora de firmar contratos, ella exige -cada vez que puede- que también incluyan a su marido.
Así y todo, Camisani reniega de haber gastado horas en poses frente a cámara, en lugar de haberlas invertido en la guitarra. Y asume: "Yo nunca voy a facturar lo que factura Dolores".
Pero el de Dolores no es el unico caso de mujeres que bancan a sus maridos. ¿Modelo?, ¿actor?, ¿productor?, ¿tenista? Si hay alguien difícil de etiquetar con una profesión es Osvaldo Sabatini, el marido de la venezolana Catherine Fulop. Que no esté trabajando es una cuestión más bien técnica, ajena a su voluntad. "No están dadas las condiciones para producir en tevé", aseguró, Ova, que el año pasado puso en el aire un policial propio, "Ciudad de pobres corazones".
Pero el caso más emblemático vuelve a ser Susana Giménez. Su ex marido Huberto Roviralta terminó con la nariz fracturada luego que ella le arrojara un cenicero tras discutir con él por cuestiones de dinero.
Y, casi lo mismo le pasó con Jorge "Corcho" Rodríguez. Dicen que el verdadero motivo de su separación fue porque el empresario le pidió dinero para invertir en su negocio de Miami que está quebrado.
ROMANCE OTOÑAL
Con el hijo de su mejor amiga
Ternura, pasión y también un poco de juego. A las divas argentinas las seduce el atractivo físico, pero también el emocional. Por eso muchas buscan jóvenes que a veces provienen de su mismo entorno. Aunque haya que educarlos o pagarles una cuenta. A los 47, María del Carmen Valenzuela probó esta tendencia gracias a Baltasar Jaramillo, hijo de su amiga Soledad Silveyra, es decir, alguien con aval de cuna para el intercambio generacional. "Yo decía que no podía volver a sentir -se confesó Valenzuela- y de pronto Baltasar tocó el botón ese, volví a sentir y me activé. Hizo un trabajo bellísimo porque activó una zona muerta en mí", confesó la actriz de "Costumbres argentinas".
Claro que esta costumbre no es nueva. Cuando veinte años atrás Silvia Montanari y un joven Darío Grandinetti hicieron público su romance, sonaron las sirenas del escándalo. Sin embargo, vez separada de Alberto Favero, Nacha Guevara se subió a la moto de Adolfo Donati y nunca más se mostró con alguien a quien no aventajara, al menos, en dos décadas.
ACOMPAÑANTES ESPIRITUALES
Muchachos que inspiran
La cantante colombiana Shakira suele recorrer en un Boeing 747 toda Latinoamérica, las principales ciudades de los Estados Unidos y algunos escenarios europeos. En casi todos esos viajes la acompañó el argentino Antonio De la Rúa.
El muchacho pasó de ser "el hijo del Presidente" a "el novio de estrella pop de ventas multimillonarias". Antonito hoy vive en Miami, donde montó una productora de espectáculos. Aunque lo que en realidad se dice es que trabaja de "acompañante espiritual" de la artista. "Me gusta estar en Londres, ir de compras, salir. Como Shakira también lleva esa vida, es perfecto".
Igual le sucede al actor Nahuel Mutti. Desde que nunca más lo combocaron en televisión, se dedicó a ser padre de tiempo completo, mientras su esposa, Catarina Spinetta deambula de un canal a otro cumpliendo contratos.
SEÑORA BUSCA CHICO
Una moda que impusieron las actrices de Hollywood
Las estrellas del mundo del espectáculo vernáculo están cambiando. Con siglos de retraso, las divas parecen estar probando la eficacia de una fórmula de ancestral adhesión masculina: la de elegir parejas jóvenes y descartables.
La reciente separación de Susana Giménez puso al descubierto esta costumbre que crece entre las artistas que pasan los 40 años. Si bien la decisión de dejar al empresario Jorge "Corcho" Rodríguez (bastante menor que ella por cierto) no se debió a terceras personas, lo cierto es que tanto "Corcho" como Susana tienen jóvenes a su lado que los consuelan. Igual puede decirse de Moria Casán, quien se separó meses atrás de Xavier Ferrer Vázquez porque, según ella, "quería tener todo el protagonismo". Así, unidas bajo el lema "ni ricos ni talentosos", las exitosas de la Argentina se han unido a la conquista del ejemplar masculino joven. Cuando se arrimó a las cuatro décadas, Susana descubrió el truco y adhirió al compre juvenil. A partir de allí, todas sus parejas fueron más jóvenes. Igual lo hizo Moria. Después de garantizarse descendencia, sólo se dejó ver con compañeros fallidos pero menores. Y Graciela Alfano, ya madre de dos hijos, hizo su opción por el segmento sub treinta y amenaza a Matías Alé con cambiarlo por dos de 13 si no rinde en concordancia con su afiebrado eros. Otra que adhirió hace rato a esta tendencia es la siempre bella Graciela Borges, quien posó para una campaña de Key Biscayne junto al joven dueño de la marca y de paso le cumplió un sueño adolescente. Claro que, hasta no hace mucho, los novios de la actriz también eran jóvenes casi adolescentes.
En rigor, esto no es más que el reflejo de lo que ocurre con las celebridades mundiales. Las estrellas de Hollywood también buscan un muchacho para pavonearse sobre la alfombra roja.
El trono de las vampiras lo ocupa por estos días Demi Moore, de 41años, bellísima y entre las mejor remuneradas del cine norteamericano.
Aunque ni su silueta impecable ni su cabello a la cintura logran que en las fotos familiares, Ashton Kutcher (de 25 años) parezca, más que su novio, el de Rumer, la hija quinceañera de la actriz.
EL PODER FEMENINO
Cada vez son más las artistas que mantienen a sus maridos
Desalineado, con la barba crecida y luciendo un jean deshilachado, el ex modelo y ahora cantante Matías Camisani no parece el esposo de una de las mujeres más bellas de la Argentina, sino un simple universitario que está a la deriva. Sin embargo, existen muchos como él, que gozan de la fama de sus esposas y, sencillamente, se convierten en maridos subvencionados.
Dolores Barreiro (de 27 años) y Matías Camisani (de 29 años) trabajaban como modelos cuando se conocieron. Pero nada es perfecto, y el hechizo del principio dio paso, más temprano que tarde, a un giro en sus vidas; mucho más realista. "La música es lo mío", se despachó él y, como si tal cosa, se puso a tocar la guitarra. Fue entonces cuando Dolores se dio cuenta, de que ella debía ser el sostén del hogar. A la chica que, dicen, tiene el mejor cuerpo de la Argentina, la llenan de ofertas de trabajo en el exterior. Y Matías la acompaña. Ahora están a punto de partir a Cuba para hacer una producción en pareja. Las malas lenguas aseguran que, a la hora de firmar contratos, ella exige -cada vez que puede- que también incluyan a su marido.
Así y todo, Camisani reniega de haber gastado horas en poses frente a cámara, en lugar de haberlas invertido en la guitarra. Y asume: "Yo nunca voy a facturar lo que factura Dolores".
Pero el de Dolores no es el unico caso de mujeres que bancan a sus maridos. ¿Modelo?, ¿actor?, ¿productor?, ¿tenista? Si hay alguien difícil de etiquetar con una profesión es Osvaldo Sabatini, el marido de la venezolana Catherine Fulop. Que no esté trabajando es una cuestión más bien técnica, ajena a su voluntad. "No están dadas las condiciones para producir en tevé", aseguró, Ova, que el año pasado puso en el aire un policial propio, "Ciudad de pobres corazones".
Pero el caso más emblemático vuelve a ser Susana Giménez. Su ex marido Huberto Roviralta terminó con la nariz fracturada luego que ella le arrojara un cenicero tras discutir con él por cuestiones de dinero.
Y, casi lo mismo le pasó con Jorge "Corcho" Rodríguez. Dicen que el verdadero motivo de su separación fue porque el empresario le pidió dinero para invertir en su negocio de Miami que está quebrado.
ROMANCE OTOÑAL
Con el hijo de su mejor amiga
Ternura, pasión y también un poco de juego. A las divas argentinas las seduce el atractivo físico, pero también el emocional. Por eso muchas buscan jóvenes que a veces provienen de su mismo entorno. Aunque haya que educarlos o pagarles una cuenta. A los 47, María del Carmen Valenzuela probó esta tendencia gracias a Baltasar Jaramillo, hijo de su amiga Soledad Silveyra, es decir, alguien con aval de cuna para el intercambio generacional. "Yo decía que no podía volver a sentir -se confesó Valenzuela- y de pronto Baltasar tocó el botón ese, volví a sentir y me activé. Hizo un trabajo bellísimo porque activó una zona muerta en mí", confesó la actriz de "Costumbres argentinas".
Claro que esta costumbre no es nueva. Cuando veinte años atrás Silvia Montanari y un joven Darío Grandinetti hicieron público su romance, sonaron las sirenas del escándalo. Sin embargo, vez separada de Alberto Favero, Nacha Guevara se subió a la moto de Adolfo Donati y nunca más se mostró con alguien a quien no aventajara, al menos, en dos décadas.
ACOMPAÑANTES ESPIRITUALES
Muchachos que inspiran
La cantante colombiana Shakira suele recorrer en un Boeing 747 toda Latinoamérica, las principales ciudades de los Estados Unidos y algunos escenarios europeos. En casi todos esos viajes la acompañó el argentino Antonio De la Rúa.
El muchacho pasó de ser "el hijo del Presidente" a "el novio de estrella pop de ventas multimillonarias". Antonito hoy vive en Miami, donde montó una productora de espectáculos. Aunque lo que en realidad se dice es que trabaja de "acompañante espiritual" de la artista. "Me gusta estar en Londres, ir de compras, salir. Como Shakira también lleva esa vida, es perfecto".
Igual le sucede al actor Nahuel Mutti. Desde que nunca más lo combocaron en televisión, se dedicó a ser padre de tiempo completo, mientras su esposa, Catarina Spinetta deambula de un canal a otro cumpliendo contratos.







