Tristeza por el final del paciente más recordado

31 Marzo 2013
Un día de junio de 1999, Jesús llegó al hospital de Niños con una hemorragia digestiva. Y se quedó a vivir casi cuatro años. Es el caso que más recuerdan los médicos del nosocomio. Todos lo "adoptaron" como un hijo. Lo mimaban, le compraban ropa y hasta lo llevaron a la cancha. Jesús no tenía padre: había muerto asesinado antes de que él naciera. Su familia era muy humilde. El niño pasó mucho tiempo en la calle sin saber que sufría una grave afección autoinmune generalizada, hepatitis e inflamación intestinal. "Yo quiero quedarme siempre a vivir aquí", les decía a los médicos. Pero un día tuvo que irse a seguir sus tratamientos en un hospital para adultos. No le fue bien. De hecho, este Viernes Santo los médicos recibieron la más amargas de las noticias: Jesús murió por una hemorragia digestiva. En la foto que acompaña esta nota tenía 11 años y vivía en el hospital.

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