07 Octubre 2003 Seguir en 
LOS ANGELES.- Hollywood ha lanzado un plan contra la piratería de películas que prohíbe a los grandes estudios de cine enviar a los votantes de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas sus producciones aspirantes a los premios Oscar en cintas de video y discos digitales (DVD).
La medida, que entró en vigor la semana pasada, encolerizó a los productores independientes, que en años recientes han ganado cada vez más galardones a costa de los gigantes de la industria cinematográfica.
Las nuevas reglas implican que los votantes para los premios tendrán que ver la mayoría de las películas en las salas de cine.Los siete estudios agrupados en la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos (MPAA) acordaron que ya no enviarán copias promocionales de sus producciones más destacadas a los 5.600 académicos que escogen con sus votos a los ganadores del Oscar.
Los estudios expresaron el temor de que las películas distribuidas en video y DVD cayesen en poder de los piratas, que les han despojado de considerables ganancias al desplazar sus productos con sus cintas pirateadas.
"Sabemos que estas copias de promoción son apenas una pequeña parte de la piratería, pero yo estoy tratando de tapar todo agujero que encuentre en el dique", dijo Jack Valenti, presidente de la MPAA.
Sin embargo, los críticos -principalmente ejecutivos que representan a las divisiones de los grandes estudios que distribuyen producciones independientes, como los que ganaron premios Oscar por "El pianista" y "Pollock"- dicen que el plan limita las posibilidades de que sus películas obtengan galardones y reconocimientos.
Estos ejecutivos afirman que las copias de promoción les ayudaban a equilibrar la competencia, ya que los estudios más pequeños no tienen el presupuesto para organizar grandes exhibiciones privadas en las salas de cine ni poner grandes anuncios promocionales en la prensa de Hollywood. (Especial)
La medida, que entró en vigor la semana pasada, encolerizó a los productores independientes, que en años recientes han ganado cada vez más galardones a costa de los gigantes de la industria cinematográfica.
Las nuevas reglas implican que los votantes para los premios tendrán que ver la mayoría de las películas en las salas de cine.Los siete estudios agrupados en la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos (MPAA) acordaron que ya no enviarán copias promocionales de sus producciones más destacadas a los 5.600 académicos que escogen con sus votos a los ganadores del Oscar.
Los estudios expresaron el temor de que las películas distribuidas en video y DVD cayesen en poder de los piratas, que les han despojado de considerables ganancias al desplazar sus productos con sus cintas pirateadas.
"Sabemos que estas copias de promoción son apenas una pequeña parte de la piratería, pero yo estoy tratando de tapar todo agujero que encuentre en el dique", dijo Jack Valenti, presidente de la MPAA.
Sin embargo, los críticos -principalmente ejecutivos que representan a las divisiones de los grandes estudios que distribuyen producciones independientes, como los que ganaron premios Oscar por "El pianista" y "Pollock"- dicen que el plan limita las posibilidades de que sus películas obtengan galardones y reconocimientos.
Estos ejecutivos afirman que las copias de promoción les ayudaban a equilibrar la competencia, ya que los estudios más pequeños no tienen el presupuesto para organizar grandes exhibiciones privadas en las salas de cine ni poner grandes anuncios promocionales en la prensa de Hollywood. (Especial)







