La TV tucumana puso primera sin cambios en 2013. Tampoco se los esperaba, y mucho menos en un año electoral. Las mañanas ultraoficialistas se deslizan -como ocurre temporada tras temporada- hacia la cómoda pendiente que eligieron el 8 y el 10 al seguir operando como repetidoras de los pesos pesados porteños, Telefe y El Trece.
"Los Primeros" y "A las Siete" son las puntas de lanza que utiliza el alperovichismo para despertar sin sobresaltos en un Tucumán sin graves problemas. El copamiento de la mañana informativa en casi todo el espectro audiovisual es vital para la construcción de un relato. El relato alperovichista fluye por esas vías con absoluta precisión. Como un transatlántico convencido de que no habrá icebergs en el horizonte. Ayudado, además, porque en Tucumán los índices de conectividad a Internet se mantienen por debajo de la media de las grandes ciudades argentinas. Las voces oficiales siguen siendo amplia mayoría en la radio y la televisión. Cuando llega el mediodía esa monotonía se convierte en un salvavidas de plomo para el canal público, del que se salva "División Noticias".
El de Canal 10 es un caso extrañísimo, ya que estructura su programación mezclando contenidos de dos enemigos irreconciliables como la administración "K" (la Televisión Pública) y el Grupo Clarín (El Trece). Así cuenta no con una, sino con dos gallinas de los huevos de oro: Fútbol para Todos y el universo Tinelli. Semejante experimento de hibridación televisiva debe tener pocos antecedentes. Al entretenimiento puro de El Trece lo complementa con la bajada de línea oficial. De "ShowMatch" -ahora en vacaciones- a "6, 7, 8", sin escalas.
¿Veremos este año por el 10 el show de Jorge Lanata? Ilusos abstenerse. Vale apuntar que el canal es dueño de emitir lo que crea conveniente para su armado comunicacional. Lo necesario, para que la sociedad tenga todo claro de primera mano, es un sinceramiento en el discurso. El año pasado se argumentó que Lanata quedaba afuera del prime time de los domingos porque la decisión era privilegiar un programa local (en ese caso un magazine deportivo). Pero, ¿desde cuándo se prioriza lo nuestro? Ahí está el caso de "Muñecos del destino", la creativa miniserie tucumana que el 10 emitió a regañadientes y en un horario insólito. "Muñecos..." tuvo su merecida revancha en Buenos Aires, de la mano de la TV Pública.
Que Canal 8 abreve en las fuentes de Telefe es una decisión empresarial que responde a la facturación comercial y el rating. Los mínimos espacios que destina a la producción tucumana están atados a la lógica del mercado.
¿Pero qué pasa con un canal financiado con fondos públicos? La discusión es otra. La fortísima penetración de la señal, en especial en el Gran San Miguel de Tucumán y en el interior, puede servir para abrir el juego y canalizar las inquietudes periodísticas, artísticas y culturales que se multiplican en la provincia.
Durante la madrugada, o en algunos huecos que se forman entre programa y programa, el 10 apela a los excelentes documentales de Encuentro y a Paka Paka para completar su grilla. Como dice el clásico de Les Luthiers: "vea Cultura para Todos en su horario habitual de las tres de la mañana".
La creciente producción de la Escuela de Cine de la UNT, el trabajo de los grupos independientes que generan contenidos -de ficción y no ficción-, los actores, directores, camarógrafos, vestuaristas, iluminadores, maquilladores y todos aquellos involucrados en el proceso de la creación audiovisual, reclaman un espacio que los contenga. Está claro que -por lo visto hasta aquí- no figuran en los planes de Canal 10.
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