01 Octubre 2003 Seguir en 
NUEVA YORK.- El crecimiento de los negocios en la zona de Chicago se desaceleró drásticamente en setiembre, mientras que la confianza del consumidor estadounidense bajó a su mínimo nivel desde el inicio de la guerra liderada por EE.UU. contra Irak. Las sorpresivas malas noticias sacudieron a los mercados financieros y generaron dudas sobre la duración de la recuperación económica. Según los reportes, el breve incremento de las contrataciones registrado en agosto en la zona central del país, de la que Chicago es un referente, se terminó y los despidos volvieron en setiembre. La medida que muestra la dificultad para conseguir empleo subió a un nivel cercano a su máximo en 10 años.
Los economistas temen que el actual repunte del crecimiento económico en Estados Unidos se desinfle una vez que se disipe el efecto de la reciente ronda de recortes de impuestos, mientras el desempleo crece pese a que la última recesión que sufrió el país terminó hace ya casi dos años. Los analistas y los inversionistas observarán de cerca el reporte de hoy sobre la situación del sector manufacturero, y también estarán atentos al informe oficial sobre la marcha del mercado laboral en el último mes, que se difundirá el viernes.
El ojo en el consumidor
Según analistas, la gente podría estar perdiendo la fe en la fuerte recuperación a causa de la situación laboral. Hasta ahora las bajas tasas de interés y los grandes reembolsos de las concesionarias de autos han mantenido las ventas de casas y de vehículos en niveles cercanos a sus récords, pese a las preocupaciones de los estadounidenses. Pero los economistas temen que el consumo se reduzca si no se revierte pronto la situación laboral. El gasto de los consumidores representa en Estados Unidos dos tercios de su actividad económica. El componente de expectativas del índice de confianza bajó a 88 en setiembre desde 95 en agosto, y el índice de condiciones actuales bajó a 59 desde 62.
Según estudios privados, el índice de confianza en setiembre bajó a 77, desde una cifra rectificada de 82 en agosto, afectado por las preocupaciones sobre el empleo. Esa lectura fue mucho peor que lo que esperaban los economistas. "La falta de mejora en la situación del mercado laboral continúa empañando el espíritu de los consumidores", dijeron expertos. (Reuter)
Los economistas temen que el actual repunte del crecimiento económico en Estados Unidos se desinfle una vez que se disipe el efecto de la reciente ronda de recortes de impuestos, mientras el desempleo crece pese a que la última recesión que sufrió el país terminó hace ya casi dos años. Los analistas y los inversionistas observarán de cerca el reporte de hoy sobre la situación del sector manufacturero, y también estarán atentos al informe oficial sobre la marcha del mercado laboral en el último mes, que se difundirá el viernes.
El ojo en el consumidor
Según analistas, la gente podría estar perdiendo la fe en la fuerte recuperación a causa de la situación laboral. Hasta ahora las bajas tasas de interés y los grandes reembolsos de las concesionarias de autos han mantenido las ventas de casas y de vehículos en niveles cercanos a sus récords, pese a las preocupaciones de los estadounidenses. Pero los economistas temen que el consumo se reduzca si no se revierte pronto la situación laboral. El gasto de los consumidores representa en Estados Unidos dos tercios de su actividad económica. El componente de expectativas del índice de confianza bajó a 88 en setiembre desde 95 en agosto, y el índice de condiciones actuales bajó a 59 desde 62.
Según estudios privados, el índice de confianza en setiembre bajó a 77, desde una cifra rectificada de 82 en agosto, afectado por las preocupaciones sobre el empleo. Esa lectura fue mucho peor que lo que esperaban los economistas. "La falta de mejora en la situación del mercado laboral continúa empañando el espíritu de los consumidores", dijeron expertos. (Reuter)







