Vamos a creer en la palabra del presidente subrogante de la Legislatura, Regino Amado, y aceptaremos el postulado de que cada uno de los 49 legisladores recibe $ 50.000 por mes para gastos sociales, esa partida misteriosa que el Cuerpo ha decidido aumentarse en un 36% este año. De esos datos se desprende que, en 2013, los parlamentarios manejarán un total de $ 30 millones a su antojo -se le recuerda al lector que estamos siendo crédulos respecto a las cifras-. Con esa plata, algunos contratarán asesores extra; otros ayudarán a personas que el PE ha olvidado; y los demás buscarán "perdurar" en política o "se llevaron" los billetes a la casa, dos opciones propuestas por el vicepresidente del bloque alperovichista, José "Gallito" Gutiérrez. Los fines pueden ser nobles o controversiales, pero nada cambia la obligación ética de los representantes del pueblo de dar a conocer, al menos periódicamente, cómo distribuyen esa masa de dinero. No alcanza con la mera presentación de recibos ante el Tribunal de Cuentas.
Este año, la Cámara tendrá la chance de mejorar el servicio de transparencia en la información. En 2012 falló: decidió aprobar, en noviembre, un Presupuesto General para la Provincia de casi $ 17.000 millones. A la Legislatura le corresponden unos $ 520 millones, pero sólo se puede deducir que menos del 6% de esa plata va a gastos sociales y el 2% para dietas. Sobre el 92% restante, el parlamento decidió no ventilar detalles, algo que en el recinto no reprobaron ni oficialistas ni opositores.
Confiamos en los números de Amado. Pero el revelador "Gallito", que cursa su tercer mandato y lleva tres décadas como dirigente, lo contradijo: advirtió que el monterizo, por sus responsabilidades, "quizás gane un poco más que un legislador". Entonces, ¿perciben todos lo mismo o no?
Este no es el único contrapunto en el discurso parlamentario. Quienes aceptaron contarle a LA GACETA cuánto reciben y cómo administran sus fondos discrecionales no fueron coincidentes en las cifras. Por ejemplo, el ex vicegobernador mirandista, Sisto Terán Nougués, comentó que percibe unos $ 40.000 para gastos sociales. El macrista Alberto Colombres Garmendia, en tanto, afirmó que le corresponden $ 56.000. ¿La Cámara ha decidido darle más recursos al líder del PRO que al cerebro del alperovichismo en asuntos legislativos complejos? Curiosa benevolencia oficialista. Eso sí: Colombres Garmendia y Terán Nougués, al menos, hablaron sin temor sobre estas cifras. Otros se desfiguraron al oír las consignas de este diario.
Pareciera ser que a la Legislatura le gusta dejar la menor cantidad posible de huellas de sus actividades. A principios de 2012, fue desactivada de su web oficial (www.hlt.gov.ar) la página en la que se podían ver los proyectos de ley, de resolución y de declaración ingresados por mesa de entradas. Si no es por gentilezas internas o por interés del legislador que redactó el texto, esta vital actividad del Cuerpo no supera las paredes del espejado edificio.
Este año, el Cuerpo no podrá decir que le faltan recursos. Pero eso no asegura paz. El presidente del bloque oficial, Roque Álvarez, ha enfrentado en los últimos meses varios incendios internos. Y las tensiones se agudizarán. Aunque jamás lo admitirá en público, Álvarez sabe que representa el bando de los peronistas veteranos en la disputa de poder con los jóvenes alperovichistas, a quienes lidera Guillermo Gassenbauer. El taficeño trata de contener la tropa a su manera, pero también se ha generado sus propios problemas. Cuando faltaban poco para que terminara la última sesión de 2012, decidió hacer callar en plena sesión al indescifrable oficialista Gerónimo Vargas Aignasse. El dirigente de Villa 9 de Julio pasó las fiestas mascullando bronca. Cuando los 40 legisladores del PJ se encuentren de nuevo, antes de la sesión de febrero, se sabrá cómo sigue esta disputa. Pero, por lo pronto, "Gero" anduvo la semana pasada repartiendo sus famosos botones antipánico por Tafí Viejo, tierra natal y electoral de Álvarez. En política, estas circunstancias rara vez son producto del azar.
Este año, la Cámara tendrá la chance de mejorar el servicio de transparencia en la información. En 2012 falló: decidió aprobar, en noviembre, un Presupuesto General para la Provincia de casi $ 17.000 millones. A la Legislatura le corresponden unos $ 520 millones, pero sólo se puede deducir que menos del 6% de esa plata va a gastos sociales y el 2% para dietas. Sobre el 92% restante, el parlamento decidió no ventilar detalles, algo que en el recinto no reprobaron ni oficialistas ni opositores.
Confiamos en los números de Amado. Pero el revelador "Gallito", que cursa su tercer mandato y lleva tres décadas como dirigente, lo contradijo: advirtió que el monterizo, por sus responsabilidades, "quizás gane un poco más que un legislador". Entonces, ¿perciben todos lo mismo o no?
Este no es el único contrapunto en el discurso parlamentario. Quienes aceptaron contarle a LA GACETA cuánto reciben y cómo administran sus fondos discrecionales no fueron coincidentes en las cifras. Por ejemplo, el ex vicegobernador mirandista, Sisto Terán Nougués, comentó que percibe unos $ 40.000 para gastos sociales. El macrista Alberto Colombres Garmendia, en tanto, afirmó que le corresponden $ 56.000. ¿La Cámara ha decidido darle más recursos al líder del PRO que al cerebro del alperovichismo en asuntos legislativos complejos? Curiosa benevolencia oficialista. Eso sí: Colombres Garmendia y Terán Nougués, al menos, hablaron sin temor sobre estas cifras. Otros se desfiguraron al oír las consignas de este diario.
Pareciera ser que a la Legislatura le gusta dejar la menor cantidad posible de huellas de sus actividades. A principios de 2012, fue desactivada de su web oficial (www.hlt.gov.ar) la página en la que se podían ver los proyectos de ley, de resolución y de declaración ingresados por mesa de entradas. Si no es por gentilezas internas o por interés del legislador que redactó el texto, esta vital actividad del Cuerpo no supera las paredes del espejado edificio.
Este año, el Cuerpo no podrá decir que le faltan recursos. Pero eso no asegura paz. El presidente del bloque oficial, Roque Álvarez, ha enfrentado en los últimos meses varios incendios internos. Y las tensiones se agudizarán. Aunque jamás lo admitirá en público, Álvarez sabe que representa el bando de los peronistas veteranos en la disputa de poder con los jóvenes alperovichistas, a quienes lidera Guillermo Gassenbauer. El taficeño trata de contener la tropa a su manera, pero también se ha generado sus propios problemas. Cuando faltaban poco para que terminara la última sesión de 2012, decidió hacer callar en plena sesión al indescifrable oficialista Gerónimo Vargas Aignasse. El dirigente de Villa 9 de Julio pasó las fiestas mascullando bronca. Cuando los 40 legisladores del PJ se encuentren de nuevo, antes de la sesión de febrero, se sabrá cómo sigue esta disputa. Pero, por lo pronto, "Gero" anduvo la semana pasada repartiendo sus famosos botones antipánico por Tafí Viejo, tierra natal y electoral de Álvarez. En política, estas circunstancias rara vez son producto del azar.
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