FOTOS DE DIEGO ARÁOZ / LA GACETA
16 Enero 2013 Seguir en 

Su primer juguete fue confeccionado por su abuela suiza, Georgette Ruffy, verdadera especialista en las muñecas de trapo típicas de Europa. Ella inspiró a Puya Lazarte, que luego se dedicó a repartir por el mundo historias y leyendas materializadas en trozos de tela con ojos pintados a mano.
En Milán, 35 años atrás, Puya encontró al argentino que la convirtió en inmigrante. "Yo conocía su país de punta a punta. Por ello no dudé cuando mi marido, Hugo Lazarte, me propuso mudarnos. Vendí todas mis pertenencias para viajar. Sabía que era una decisión sin vueltas", relató la artesana italiana. En el presente, la pareja vive en Tafí del Valle, en una casa pequeña de la Costa II con mucho verde y fauna: tienen siete gatos, cinco perros y varias gallinas.
Todos los días instala Puya su pequeño puesto en la avenida Presidente Perón. Sobre el paño descansan las muñecas de personajes como Mary Poppins y "El Pibe", de Charles Chaplin, y simpáticas brujas sujetadas a escobas de paja.
La artesana es una apasionada de los mitos y leyendas del Noroeste. Así fue como comenzó a crear, con tejidos típicos de la región, a "el viejo Vizcacha", "el duende Coquena", "el tótem andino", "el Quitapenas" y "el alma de los Andes". "Nuestros trabajos llenan la casa de energía positiva. Buscamos la esencia y creemos profundamente en ello. Y lo que aprendemos está a disposición de todos", añadió Hugo que, al igual que Puya, estudió teatro y artes.
En Milán, 35 años atrás, Puya encontró al argentino que la convirtió en inmigrante. "Yo conocía su país de punta a punta. Por ello no dudé cuando mi marido, Hugo Lazarte, me propuso mudarnos. Vendí todas mis pertenencias para viajar. Sabía que era una decisión sin vueltas", relató la artesana italiana. En el presente, la pareja vive en Tafí del Valle, en una casa pequeña de la Costa II con mucho verde y fauna: tienen siete gatos, cinco perros y varias gallinas.
Todos los días instala Puya su pequeño puesto en la avenida Presidente Perón. Sobre el paño descansan las muñecas de personajes como Mary Poppins y "El Pibe", de Charles Chaplin, y simpáticas brujas sujetadas a escobas de paja.
La artesana es una apasionada de los mitos y leyendas del Noroeste. Así fue como comenzó a crear, con tejidos típicos de la región, a "el viejo Vizcacha", "el duende Coquena", "el tótem andino", "el Quitapenas" y "el alma de los Andes". "Nuestros trabajos llenan la casa de energía positiva. Buscamos la esencia y creemos profundamente en ello. Y lo que aprendemos está a disposición de todos", añadió Hugo que, al igual que Puya, estudió teatro y artes.







