Roberto Espinosa
Por Roberto Espinosa 05 Enero 2013
El brillo del bronce le enceguece el insomnio. El pedestal lo acerca al cielo. Quiere un adelanto. Espiar su destino. Esa tierra prometida para los inmortales. Esta vez no fallará. La tercera debe ser -sí o sí- la vencida. Sus Decididos de Seguridad y de Turismo le han dicho que el paraje se halla a poco más de 80 km. La 4x4 toma la ruta 304 en dirección a La Ramada y empalma con la 317 hacia Gobernador Piedrabuena. El paisaje le es familiar. Ingresan a territorio santiagueño, donde prefieren las chacareras a los gatos. Se detienen ante una tranquera destartalada. Un inmenso arenal, arrasado por la soja, se posa en sus ojos. Un rumor de susto le temblequea las mandíbulas. Le pide al chofer que no se vaya. A los cien metros choca con un cartel caído que reza: "Abandonad toda esperanza los que entráis".

La basura se esparce por todas partes. El ruido de un motor altera el silencio. Siente un alivio al ver a esos dos muchachos que se acercan en moto. Podrá conversar. Uno lo apunta con una tumbera, el otro, mareado por el paco, se baja y le quita la billetera. Le ordena desvestirse. "- ¡Eh eh, che!" ¿No saben quién soy? ¿No me reconocen, muchachos? ¡Soy el Supremo! ¿Acaso quieren terminar en la cárcel? - ¡Vava vamo, pripri mo, susu preprema papa liza tete vamo a da, si no haha cí lo que te dede decimo!"

En camiseta y calzoncillos sigue el paseo. Los callos son un ¡ay! Bajo unos álamos divisa un puñado de mujeres y hombres. Lucen malhumorados. Está con sed. Una maestra lo encara. "- ¿Cómo es eso que las clases van a empezar el 25 de febrero y que los docentes tenemos que estar el 8F? ¿Quién dijo que trabajamos cuatro horas y nos rascamos tres meses de vacaciones? - (un sindicalista fumando) ¿Y qué hay de los salarios, de las mejoras en las condiciones de trabajo? - (una madre con trenzas) ¿Y si los colegios privados cobran por una semana de clases como si fuera un mes? ¿Pagará el gobierno o vos? ¡Encima subiste todos los impuestos! ¿Qué haremos con el calor? ¿Van a poner aire acondicionado en las escuelas? ¿Regalarán pantallas?"

Logra zafar de los pellizcos y los empujones. Camina rápido. El mal olor lo marea. La basura se le pega en las piernas. Es boccato di cardinale para los mosquitos. Intenta cruzar un canal, pero queda atorado. Se acerca un hombre. Al reconocerlo, grita: "¡Vengan, acá está! ¡Que dé la cara!" "- (una ingeniera airada) ¿Por qué tenemos que pagarles $8,5 millones a ingenieros de la Universidad Tecnológica de La Plata para que diseñen un proyecto técnico de un acueducto y una planta de tratamiento de residuos cloacales en nuestra provincia? - (un flaco con casco) Uno de tus Decididos dice que si cae el convenio se perjudica Tucumán. Justamente, para no dañarlo debería contratar a nuestros profesionales para que la guita quede acá... No diste la cara. No recibiste al decano de la Tecnológica local, que te pide a vos y a tus servidores que veten la ley que aprobaron... - (un veterano) Un sultán que desprecie a los suyos, ¿qué clase de monarca es? ¿Y así querés entrar en la historia?"

El líquido maloliente colma el canal. Corre desesperado. Resbala. Se empapa. Acezando, Al Rachid abre la puerta de la 4x4 e, histérico, le grita al chofer. "¡Rajemos! ¡Van a morder la soja los que me dijeron que este era el paraíso de los gloriosos!"

Scheherezade llega al final de las mil y ochenta tres noches. "Parece que los poderosos siempre son sordos a lo que no sean sus intereses", reflexiona. Tras terminar la copa de bienbec, Shahriyar dice: "'Algo huele a podrido en este Jardín', diría mi amigo Guillermo. Cuando el olor cloacal es intenso, significa que alguien se está beneficiando, ¿que no?"

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