En la Argentina, la demanda de dinero está atada con controles

23 Diciembre 2012
En el caso de la Argentina, y también de Venezuela, la vulnerabilidad externa sigue siendo significativamente menor, gracias al escenario internacional de tasas bajas y precios de commodities elevados, y a la reducida dolarización que presentan estas economías, pero en un contexto de inflación alta y tasas de interés locales negativas, la demanda de dinero se mantiene atada con controles, señala el informe del Estudio Bein & Asociados. Agrega que "el riesgo, en todo caso, es la corrección cambiaria necesaria cuando el flujo de exportaciones no alcance para financiar el aumento en las importaciones que requieren ambas economías". Respecto al mercado de trabajo -continúa-, con una tasa de desempleo local de 7,6% según la última medición del Indec, la Argentina no está muy lejos del promedio. Países como México y Brasil presentan estadísticas mejores (4,8% y 6%, respectivamente), mientras que Venezuela (8%) y Colombia exhiben peores datos (8% y 11%, en cada caso). Sin embargo, cuando se contrasta con la evolución también desde 2007, Argentina no presenta mejoras mientras que en Chile, Venezuela y Colombia la corrección fue marginal (-0,4, -0,5 y -0,2 puntos porcentuales (p.p.), bien por detrás de la caída del desempleo que exhibieron Perú (-0,9 p.p.), Brasil (-1,4 p.p.) y Uruguay (-1,5 p.p.). En términos de flujo, dice Bein, el ligero deterioro de la solvencia fiscal y externa de la economía local en relación a 2006, también se reflejó en la dinámica del resto de las economías. Por un lado, en las economías que fueron por el canal del crédito, el deterioro se concentró en la cuenta corriente externa mientras que el superávit fiscal primario no se perdió del todo. Escenario consistente, con economías que vieron reducir su colchón cambiario frente a la apreciación nominal de sus monedas, en un contexto donde la dinámica del gasto -que creció en torno a 4,6 p.p. desde 2006 en Chile y cayó 0,5 p.p. en Brasil- fue anti-cíclica. En la Argentina, el deterioro macroeconómico se concentró en la pérdida del superávit fiscal primario como contrapartida de un modelo que priorizó la suba del gasto público, que aumentó 9,5 p.p. entre 2006 y 2011, vis a vis (frente a frente) una cuenta corriente externa superavitaria. Con respecto a los stocks, concluye el informe, la solvencia de una economía argentina que se aisló del canal del crédito y priorizó el camino del desendeudamiento -reestructuración de la deuda externa mediante en 2005 y 2010- minimiza la vulnerabilidad externa frente al resto de los países latinoamericanos que mantienen mayores niveles de deuda pública a PBI (Brasil 64,1% a PBI y Uruguay 51,2% a PBI) y una posición de inversión internacional negativa (Brasil 28% a PBI, Colombia 22% y Perú 23%). Otras economías que manejaron prudencialmente la macroeconomía, presentan un menor ratio de deuda pública a PBI que Argentina (Chile 11,4% a PBI), vis a vis una posición de inversión internacional cerca del equilibrio (Chile -0,1% a PBI y Uruguay -0,9%).

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