Sentados en primera fila, con la inflación como protagonista

Cuatro economistas y docentes ensayaron el guión de la película económica que se exhibirá el año que viene. Las elecciones le ponen una trama especial a un período signado por el mayor gasto público, la inflación y la dependencia financiera.

Sentados en primera fila, con la inflación como protagonista
23 Diciembre 2012
Hugo Ferullo
Tucumán, con muy poca capacidad para generar algún tipo de novedad económica

El rol que le toca a las provincias dependientes en la película nacional es secundario. Por caso, dice el economista Hugo Ferullo, la economía de Tucumán sigue representando el 2% de lo que pasa en el país. Y esto, desde su perspectiva, muestra que la provincia tiene muy poca capacidad para generar alguna novedad económica trascendente. En otras palabras, la mejoría llegará de las decisiones centrales. El docente de la UNT sostiene que la situación que se presenta para 2013 es de cierta tranquilidad. "No se ve peligro cierto de que aparezca alguna crisis el año que viene", dice. Por el contrario, el economista señala que hay bastante consenso en la comunidad económica acerca de que todo apunta a que la economía argentina -en general- y la tucumana -en particular- transite por una mejor senda. "Hay que vivir con más tranquilidad; sabemos que dentro de la arena política siempre hay conflictos, pero no debe mezclarse esas cuestiones con lo que necesita la sociedad en su conjunto", puntualiza. Reconoce, además, como uno de los hechos más destacables del momento la activa participación que tiene el Estado en la economía. "El ejercicio de una economía sin Estado puso en crisis al mundo entero", postula. "Claro que las cosas pueden hacerse mucho mejor. No digo que el Estado lo haya hecho todo bien o todo mal, pero sí está bien de que se haya puesto a la economía en la dirección hacia el norte correcto, hacia una economía mixta", agrega. Ferullo insiste en que no alcanza con la prédica tradicional de que los mercados solucionan todos los problemas. Y en ese aspecto, pondera que la Argentina haya quedado aislada de los mercados. "Lo que el mercado consideró como un defecto, en definitiva terminó favoreciendo al país; no había papeles tóxicos y nadie quiso venderlos al país", afirma. Ferullo vuelve sobre el rodaje de la película en territorio tucumano. Indica que, si bien existen ciertos microclimas electorales que causan ruidos, mientras no haya desbandes, el argumento del film es bueno. "Ahora si el cambio significa volver a los 90, vamos mal. Los ciclos y vaivenes abruptos han demostrado que no son convenientes para nadie. La sociedad siempre debe tener la posibilidad de convalidar tal o cual política económica y hasta mejorarla o cambiarla cuando se crea que no va por el rumbo correcto", indica. "El año que viene, en definitiva, no creo que sea un año catastrófico ni para la economía del país, ni para la situación en la provincia", estima.

El nuevo ciclo | Documental, biografía
La economía mixta
Mientras no se desbande la política, todo hace presumir que 2013 será un año de recuperación. El Estado debe tener un mayor papel protagónico, con el fin de impulsar una economía mixta. Los mercados no solucionan todo.

Eduardo Robinson
Aprovechar la desesperación del sector privado es el libreto del gobierno

El año que viene será casi una saga de lo que ha sucedido en este 2012 que expira: un Gobierno que sigue exprimiendo a los contribuyentes, en un libreto caracterizado por el aprovechamiento de la desesperación del sector privado. A partir de ese argumento, el economista jefe de la Fundación del Tucumán, Eduardo Robinson, sostiene que no hay otro camino a transitar que el del crecimiento de la presión fiscal, ya que el Estado necesitará de más recursos para el año electoral. "Los sectores productivos tucumanos estarán más estrechos en cuestiones de rentabilidad. Será más delicada la situación por una serie de cuestiones: la presión fiscal, la inflación y el retraso cambiario", argumenta. Robinson considera que todo esto lleva a generar un clima de incertidumbre no apto para las inversiones, debido a las peleas propias de la política que hacen mucho más ruido que lo habitual durante los años electorales. "Además, el Gobierno no ha tomado posiciones claras en muchos aspectos de la economía", acota. La parte positiva de este film que se exhibirá en 2013 está relacionada con el sostenimiento de los precios de los commodities que le dan de comer también a las arcas públicas. "Es algo de oxígeno fiscal que la Nación puede transmitirle a la provincia", puntualiza. Sin embargo, el economista percibe que también hay condicionamientos fuertes en la medida que no se cumplan las perspectivas financieras oficiales. Y esto puede repercutir en el mercado laboral tucumano, señala. Si se mira más particularmente a los sectores que movilizan la economía local, Robinson expresa que también 2013 puede llegar a ser un año delicado para la actividad azucarera, con algunos síntomas complejos para el mercado exportador. Del mismo modo, un signo de interrogante se abre para otros complejos como los del arándano o la frutilla que, según entiende el experto, pueden sentir el impacto de la pérdida de las preferencias arancelarias, como las de Estados Unidos. "En consecuencia, puede percibirse que los sectores con mayor vinculación al sector externo son los que estarán más ajustados en sus niveles de rentabilidad. Hacia adentro del país -y particularmente Tucumán- la cuestión pasará por un ajuste en el nivel de empleo, con la informalidad que se mantendrá expectante", indica el docente universitario. En esto último, alude al crecimiento del empleo no registrado que, según el Indec, golpea a casi el 42% de los asalariados tucumanos.

Más presión fiscal | Thriller
Crecerá la incertidumbre
Los actores económicos padecerán los efectos de la elevada presión fiscal. Habrá una caída en el nivel de rentabilidad donde la villana inflación seguirá causando espanto. Demasiadas corridas para un año electoral, con más incertidumbre.

Daniel Abad
No habrá cambios profundos en un año de elecciones que tienta a aumentar el gasto

Para el gobierno siempre la economía estuvo subordinada a la política. Esperar que haya cambios profundos de rumbo económico es una posibilidad muy remota, dice Daniel Abad, director del Centro de Estudios Económicos y Sociales del NOA (Cesnoa). "Sólo los habrá -acota- si el dinamismo político conduce a que es necesario, para ganar las próximas elecciones legislativas, hacer retoques".

Sin embargo, Abad dice que la mayoría de la ciudadanía vota con el bolsillo, ergo, si importa la marcha de la economía, pero no la académica o dicho de otro modo: "la economía correcta" si no la real, aquella que hace ganar elecciones. ¿Qué dice la "economía correcta"?: Que hay que atacar la inflación a través de metas de inflación como hicieron nuestros vecinos consensuando con empresarios, sindicatos y alineando la política fiscal y monetaria en ese sentido: gradual retoque de tarifas para comenzar a disminuir el gasto público que beneficia a quienes no lo necesitan; políticas claras y concretas en materia tributaria y crediticia para aumentar la inversión privada en infraestructura energética y de bienes de capital productivo y regularizar el comercio exterior mediante el cambio de la política cambiaria que converja con la tasa de inflación.

Pero muy poco de esto sucederá, indica el consultor. "Hay elecciones y para ganarlas hace falta poner plata en el bolsillo de la gente y esto significa que dependemos de cómo evolucione Brasil, la cosecha -principalmente de soja- y los precios", agrega. El repunte de Brasil será fundamental para la industria automotriz, también habrá menos vencimientos de deuda que, sumado a las restricciones a la compra de dólares para no devaluar, implicará un stock mayor de divisas que en 2012. Algunos sectores podrán estar mejor -agropecuario y automotriz- pero otros no, en especial, las economías regionales que, según Abad, son víctimas del atraso del dólar y el incremento de los costos por la inflación, advierte. "Atrás quedo el modelo pro-exportador y pasamos a ser un modelo mercado internista", indica. Entre el más mínimo ajuste que pueda provocar recesión y malestar social con empleo estancado y optar por un mayor estimulo a la demanda aunque continúe generando inflación, no hay ninguna duda que el gobierno elegirá la segunda opción, afianza. Las provincias como Tucumán son nación dependientes en transferencias discrecionales para obra pública, refinanciamiento de deuda, etc. de manera que la suerte está atada a la perfomance nacional, finaliza.

El gasto público | Histórico y biográfico
Poner plata para ganar
Cada vez que hay una elección, la película se repite: el Gobierno trata de volcar la mayor cantidad de dinero al circuito financiero para inclinar la balanza electoral hacia su favor. Pero ese mismo gobierno evita consensuar con los otros actores.

Gustavo Wallberg
Los riesgos de aceleración inflacionaria seguirán presentes con más emisión

Para Gustavo Wallberg es mucho más fácil vislumbrar lo que puede acontecer en el país que en Tucumán. A nivel nacional, todo seguirá montado sobre la ola de los elevados precios de los commodities en el mercado y sobre la recuperación de Brasil, un socio estratégico de la Argentina no sólo en el Mercosur, sino también a nivel mundial. Pero, al tratarse de un año electoral, la cuestión particular de la provincia salta a la vista, dice el economista. Por ejemplo, los problemas para financiarse porque nadie sabe a qué recursos apelará para cubrir cualquier bache financiero. El más corto es la presión impositiva. "Políticamente quedaría malísimo que el Gobierno provincial recurra a los bonos para financiarse. Por eso sostengo que está dependiendo de la cintura política que tenga la gestión como para pedirle plata a la Nación", puntualiza. Wallberg considera que, tal vez, este año haya sido una estrategia necesaria la de aplicar subas de impuestos. "Hasta ahora resultó apretar a los contribuyentes, pero no creo que trate de alterar los ánimos de los que pagan sobre todo en un año de elecciones", apunta. "Los excesos de gastos en el sector público provincial -de todos modos- deben pagarse, y tal vez después de 10 meses de transcurrida la campaña electoral", proyecta. De la obra pública aún no se sabe claramente cuál será la política nacional respecto de las provincias. En este aspecto, la discrecionalidad en el reparto es mayor por parte del Gobierno nacional. Sí está más a la vista -dice el economista- que habrá más crédito -sobre todo para el consumo- porque el gobierno está presionando a los bancos para que presten más plata. "En muchos casos, puede quedar de lado esas restricciones propias del análisis de riesgo, bajo el argumento oficial de que, en estos últimos años, los bancos vinieron ganando bastante", manifiesta. Toda aquella situación descripta sobre el posible rumbo de la economía llevaron a Wallberg a sostener que la película que observarán los argentinos el año que viene es algo asimilable a un thriller, como esos que no se saben cómo pueden llegar a terminar y ni siquiera con la certeza de que el bueno de la película termina salvando al resto. "Este no parece ser el caso", ironiza. El papel protagónico seguirá siendo femenino. "Y esto puede resultar malo para la imagen presidencial, que no apela a los fusibles para evitar la exposición", finaliza el economista.

El viento de cola | Thriller
Un tiempo complicado
La elevada dependencia financiera pone a Tucumán en una situación complicada de cara a 2013. Sucede que la provincia no tiene demasiadas fuentes de financiamiento para cubrir tantas necesidades de gasto. Retorna el crédito.

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