Los datos sueltos, algunas veces, se unen y forman cadenas que luego se transforman en estructuras cada vez más largas y abarcativas cuando la desmentida no llega y los protagonistas de la "data" se esfuerzan para que sus propios secretos se hagan públicos. Los psicoanalistas dirían que el inconsciente siempre se manifiesta y que, aunque se quiera tapar lo errado, el mismo protagonista se pone en evidencia a través de formaciones del inconscientes como los "lapsus" (a través de equivocaciones en el discurso) o los actos fallidos (acciones no conscientes).
Quizás eso le sucedió a Roberto Palina con la controvertida frase que lanzó por la red social Twitter avisando que su Partido de los Trabajadores pediría una reforma constitucional con re-reeleción incluida. Con ello, el legislador se puso en boca de todos. Y no para recibir elogios. Los opositores lo defenestraron y hasta los oficialistas lo desautorizaron. Además, en su propio espacio político lo critican por lo bajo: el viernes, en la sede de FOTIA, varios afiliados al PT murmuraban: "Roberto está siendo usado por Alperovich y después lo dejan que reciba solo golpes por todos lados". Los muchachos del surco que lo vienen acompañando no están muy felices con su conductor y hasta hicieron conocer que anduvo comprando una camioneta BMW por más de medio millón de pesos en pleno pleito público. Sin dudas, la adquisición de Palina es lícita, pero lo que sus propios seguidores cuestionan es la oportunidad para realizar la transacción.
Quizás -sólo quizás- otro acto fallido fue el de los popes políticos de la Universidad Nacional de Tucumán, que en algunas reuniones deslizaron la idea de reformar el estatuto para habilitar la re-reelección de Juan Alberto Cerisola. Los más íntimos del rector están que trinan por ese dato que se filtró, pero ninguno salió a desmentirlo rotundamente.
El mismo grupo de dirigentes -y algunos otros de la "mesa ampliada"- hizo correr el rumor de que la nueva estrategia responde a una pelea entre Cerisola y el ex funcionario de la UNT y actual diputado Luis Sacca. Sin embargo, los de la "mesa chica" se ríen de esa versión: saben que el rector continúa ligado al legislador nacional y que no toma ni una decisión sin previa consulta con su ex secretario administrativo. Lo que preocupa al dueto es que, con Sacca en Buenos Aires, son cada vez más los dirigentes de su propio sector interno que se animan a cuestionar a Cerisola y a armar su propia estructura.
Rastros sanjuaninos
El ministro de Salud de la Nación también parece víctima de algún "acto fallido". El licenciado vicegobernador de Tucumán desparramó bienes en sus declaraciones juradas en esta provincia y en la de San Juan. Justificó que con sus ingresos realizó las inversiones en inmuebles que le permitieron engordar su patrimonio exponencialmente. Sin embargo, Manzur deberá explicar cómo hizo para gastar algo así como $ 10.000 diarios. Porque esa será la única forma de que le cierren los números "en blanco" de su declaración jurada. De otra forma, no tendrá cómo explicar unos $ 3,6 millones que quedaron flotando en los escritos que presentó ante la Oficina Anticorrupción.
En tiempos donde los magistrados de todo el país denunciaron públicamente presiones del poder político, la Justicia Federal de Tucumán se encontrará, cual "abejas" a la que le agitan el panal, con una causa caliente y con la responsabilidad de que sus decisiones en torno al caso Manzur no queden inmersas en este clima de dudas y actos fallidos que revolotean sobre la Argentina.
Quizás eso le sucedió a Roberto Palina con la controvertida frase que lanzó por la red social Twitter avisando que su Partido de los Trabajadores pediría una reforma constitucional con re-reeleción incluida. Con ello, el legislador se puso en boca de todos. Y no para recibir elogios. Los opositores lo defenestraron y hasta los oficialistas lo desautorizaron. Además, en su propio espacio político lo critican por lo bajo: el viernes, en la sede de FOTIA, varios afiliados al PT murmuraban: "Roberto está siendo usado por Alperovich y después lo dejan que reciba solo golpes por todos lados". Los muchachos del surco que lo vienen acompañando no están muy felices con su conductor y hasta hicieron conocer que anduvo comprando una camioneta BMW por más de medio millón de pesos en pleno pleito público. Sin dudas, la adquisición de Palina es lícita, pero lo que sus propios seguidores cuestionan es la oportunidad para realizar la transacción.
Quizás -sólo quizás- otro acto fallido fue el de los popes políticos de la Universidad Nacional de Tucumán, que en algunas reuniones deslizaron la idea de reformar el estatuto para habilitar la re-reelección de Juan Alberto Cerisola. Los más íntimos del rector están que trinan por ese dato que se filtró, pero ninguno salió a desmentirlo rotundamente.
El mismo grupo de dirigentes -y algunos otros de la "mesa ampliada"- hizo correr el rumor de que la nueva estrategia responde a una pelea entre Cerisola y el ex funcionario de la UNT y actual diputado Luis Sacca. Sin embargo, los de la "mesa chica" se ríen de esa versión: saben que el rector continúa ligado al legislador nacional y que no toma ni una decisión sin previa consulta con su ex secretario administrativo. Lo que preocupa al dueto es que, con Sacca en Buenos Aires, son cada vez más los dirigentes de su propio sector interno que se animan a cuestionar a Cerisola y a armar su propia estructura.
Rastros sanjuaninos
El ministro de Salud de la Nación también parece víctima de algún "acto fallido". El licenciado vicegobernador de Tucumán desparramó bienes en sus declaraciones juradas en esta provincia y en la de San Juan. Justificó que con sus ingresos realizó las inversiones en inmuebles que le permitieron engordar su patrimonio exponencialmente. Sin embargo, Manzur deberá explicar cómo hizo para gastar algo así como $ 10.000 diarios. Porque esa será la única forma de que le cierren los números "en blanco" de su declaración jurada. De otra forma, no tendrá cómo explicar unos $ 3,6 millones que quedaron flotando en los escritos que presentó ante la Oficina Anticorrupción.
En tiempos donde los magistrados de todo el país denunciaron públicamente presiones del poder político, la Justicia Federal de Tucumán se encontrará, cual "abejas" a la que le agitan el panal, con una causa caliente y con la responsabilidad de que sus decisiones en torno al caso Manzur no queden inmersas en este clima de dudas y actos fallidos que revolotean sobre la Argentina.







