A SALVO. Gunn (izquierda) se reencontró con sus hijos, en El Infiernillo, y luego con su esposa, en Tafí del Valle. FOTO TOMADA DE TWITTER / @JFASTORGA
03 Diciembre 2012 Seguir en 

Mientras esperaba ser rescatado, Ricardo Alejandro Gunn, el endurista de 61 años que se extravió ayer en Tafí del Valle y que hoy fue hallado a salvo, fraccionó en tres partes el único sánguche de fiambre que llevaba consigo, bebió de a sorbos una gaseosa de litro y medio que no estaba completa y pasó la noche en una cueva. Así lo detalló el comisario Abel Monteros, jefe de zona 1 de la Regional Oeste.
Gunn extravío ayer por la tarde en la zona del cerro El Negrito, a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, cuando junto a cinco amigos recorría los senderos de altura.
"Anduvo dos horas, un poco más quizás, y lo agarró el atardecer. Lo primero que hizo fue buscar un refugio, encontró una cueva y ahí pasó la noche. Trató de descansar lo más que pudo. No paso frío, tenía suficiente abrigo", precisó el comisario.
Monteros agregó que, como Gunn no sabía cuándo sería rescatado, racionó los víveres que cargaba. "Tenía un sánguche de fiambre y una gaseosa que de litro y medio que no estaba completa. Al sánguche lo partió en tres y comió una porción ayer a la tarde, otra a la noche y la última esta mañana. Mientras que a la gaseosa la fue bebiendo de a pequeños sorbos".
"Hoy comenzó a andar (en moto) nuevamente. Y gracias a la colaboración de los enduristas, los baqueanos, los bomberos y la gente de la Municipalidad, lo pudimos hallar. Está totalmente sano. En el rostro se le nota el cansancio pero está en perfecto estado", detalló el comisario.
Gunn fue hallado hoy a las 14.10, en el camino a Lara, a 12 kilómetros de la laguna de Los Amaicheños, en un terreno inhóspito, a unos 4.500 metros sobre el nivel del mar. Los enduristas que llegaron a él demoraron casi cuatro horas en llevarlo desde allí hasta El Infiernillo (hay unos 20 kilómetros), donde lo esperaban sus hijos. Otros familiares, entre ellos su esposa, aguardaban por él en Tafí del Valle.
"Lo encontraron en el abra al Valle de Lara, a cinco horas de Tafí del Valle. Nos contaron que primero fue divisado por el helicóptero y luego se encontró con los enduristas. Nos asustamos mucho porque es la primera vez que se demora tanto tiempo en regresar. Temimos lo peor", contó a LA GACETA, ya distendida, Patricia Vanolli, esposa de Gunn. LA GACETA ©
Gunn extravío ayer por la tarde en la zona del cerro El Negrito, a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, cuando junto a cinco amigos recorría los senderos de altura.
"Anduvo dos horas, un poco más quizás, y lo agarró el atardecer. Lo primero que hizo fue buscar un refugio, encontró una cueva y ahí pasó la noche. Trató de descansar lo más que pudo. No paso frío, tenía suficiente abrigo", precisó el comisario.
Monteros agregó que, como Gunn no sabía cuándo sería rescatado, racionó los víveres que cargaba. "Tenía un sánguche de fiambre y una gaseosa que de litro y medio que no estaba completa. Al sánguche lo partió en tres y comió una porción ayer a la tarde, otra a la noche y la última esta mañana. Mientras que a la gaseosa la fue bebiendo de a pequeños sorbos".
"Hoy comenzó a andar (en moto) nuevamente. Y gracias a la colaboración de los enduristas, los baqueanos, los bomberos y la gente de la Municipalidad, lo pudimos hallar. Está totalmente sano. En el rostro se le nota el cansancio pero está en perfecto estado", detalló el comisario.
Gunn fue hallado hoy a las 14.10, en el camino a Lara, a 12 kilómetros de la laguna de Los Amaicheños, en un terreno inhóspito, a unos 4.500 metros sobre el nivel del mar. Los enduristas que llegaron a él demoraron casi cuatro horas en llevarlo desde allí hasta El Infiernillo (hay unos 20 kilómetros), donde lo esperaban sus hijos. Otros familiares, entre ellos su esposa, aguardaban por él en Tafí del Valle.
"Lo encontraron en el abra al Valle de Lara, a cinco horas de Tafí del Valle. Nos contaron que primero fue divisado por el helicóptero y luego se encontró con los enduristas. Nos asustamos mucho porque es la primera vez que se demora tanto tiempo en regresar. Temimos lo peor", contó a LA GACETA, ya distendida, Patricia Vanolli, esposa de Gunn. LA GACETA ©







