
Tres experiencias: los 80, los 90 y el 2012
Rubén Chebaia. Fue el primer intendente de San Miguel de Tucumán en el retorno de la democracia, en 1983. Llegó a la intendencia por la Unión Cívica Radical (UCR). "Trabajar por el cometido de la pregunta (si es posible un municipio con corrupción cero) es un deber moral", reflexiona el dirigente radical.

LAS PREGUNTAS
1- ¿Considera usted que la burocracia fomenta la corrupción y la coima en la gestión del municipio?
2- ¿Hay suficientes organismos de contralor en la Municipalidad de San Miguel de Tucumán?
3- ¿Es posible imaginar una municipalidad con corrupción cero?
4- ¿Puede usted aportar alguna idea - explicada muy brevemente - para llegar a ello?

RESPUESTAS
1- Todo acto de coima supone el que da o promete y el que acepta; ambos son corruptos.
2- No los suficientes; las asimetrías de representación en el Concejo Deliberante lo tornan formal pero insustancial.
3 - Es un deber moral trabajar por ello. Se necesitan programas con pautas claras y objetivos posibles que contemplen la participación vecinal en temas específicos; darles a los municipios la autonomía que consagra la Constitución; Tribunal de Cuentas Municipal, con miembros elegidos por los vecinos; reformar la ley de municipalidades, desarrollar el programa Transparencia.
4- El 11 de Diciembre de 1983 no había lugar físico ni para desempeñar las tareas; el Gobierno me fue entregado por un señor que era escultor, por ser el empleado más antiguo en la Intendencia; el Concejo sesionaba virtualmente en la Plaza Independencia; registros como los del Cementerio del Norte estaban adulterados; los archivos de Catastro, mojados y comidos por las ratas; el resto se lo habían entregado para -supuestamente- ser microfilmados por una empresa que era de la Armada. Para encontrar una solución al tema, creamos el cuerpo único de Inspectores. Y recibí denuncias de vecinos que ayudaron y mucho a corregir el rumbo.








