25 Marzo 2002 Seguir en 
CONCEPCION.- La trepada del dólar acrecentó la incertidumbre de empresarios del sur tucumano. La primera reacción fue, en algunos casos, la de frenar la venta de varios productos de primera necesidad, y en otros, remarcar los precios. Ciertos productos como el aceite, la yerba, la harina y varios lácteos escasearon el fin de semana en las góndolas de supermercados y almacenes del interior. Los artículos de marca desaparecieron y sólo se exhibían los de menor calidad. La venta de pañales permanece suspendida. También está virtualmente paralizado el comercio de numerosos productos para la construcción y de farmacias.
El temor a la suba de los precios de esos artículos se instaló apenas se conoció la estampida de la moneda norteamericana. "Estamos sumergidos en una incertidumbre total. Y así no podemos vender. Hasta que el dólar y la economía no se estabilicen es difícil trabajar. Lo que se vive es un caos" dijo el propietario de un corralón de esta ciudad. Empresarios de la construcción, de supermercados y representantes mayoristas de productos alimenticios aseguraron que los principales proveedores de sus respectivos rubros no están entregando mercaderías. "Por ahora, el mercado está abastecido. Pero los minoristas frenaron las ventas por el temor razonable de que la suba del dólar impacte directamente en los productos. De persistir esta fiebre verde es probable que se llegue al desabastecimiento de alimentos y otras mercaderías", advirtió el empresario Roberto Sandoval.
Según Humberto Roldán, secretario del Centro de Defensa Comercial del Sur, la subida del dólar sumerge aún más en las dudas y en la recesión a la actividad comercial, jaqueada no sólo por la estrepitosa caída de las ventas, sino también por la circulación excesiva y el aumento de bocade, tickets canasta y otros valores que representan una carga onerosa para todos los comerciantes. (C)
El temor a la suba de los precios de esos artículos se instaló apenas se conoció la estampida de la moneda norteamericana. "Estamos sumergidos en una incertidumbre total. Y así no podemos vender. Hasta que el dólar y la economía no se estabilicen es difícil trabajar. Lo que se vive es un caos" dijo el propietario de un corralón de esta ciudad. Empresarios de la construcción, de supermercados y representantes mayoristas de productos alimenticios aseguraron que los principales proveedores de sus respectivos rubros no están entregando mercaderías. "Por ahora, el mercado está abastecido. Pero los minoristas frenaron las ventas por el temor razonable de que la suba del dólar impacte directamente en los productos. De persistir esta fiebre verde es probable que se llegue al desabastecimiento de alimentos y otras mercaderías", advirtió el empresario Roberto Sandoval.
Según Humberto Roldán, secretario del Centro de Defensa Comercial del Sur, la subida del dólar sumerge aún más en las dudas y en la recesión a la actividad comercial, jaqueada no sólo por la estrepitosa caída de las ventas, sino también por la circulación excesiva y el aumento de bocade, tickets canasta y otros valores que representan una carga onerosa para todos los comerciantes. (C)







