La obra que nació en honor a Don Bosco

La historia de una monja Hija de María Auxiliadora y un grupo de jóvenes con espíritu salesiano.

20 Octubre 2012
"Fue obra de la Providencia", le gusta decir a Gioconda Perrini. Lo cierto es que comenzó hace 24 años, cuando ella era religiosa de la congregación de María Auxiliadora. Fundó la Asociación para la Promoción de la Cultura Popular (Aprocup) junto a un grupo de estudiantes y catequistas del Comedor Don Bosco y del Oratorio Salesiano. Su objetivo era ayudar a las familias del barrio Juan XXIII, como lo hubiera hecho Don Bosco, una acción coordinada entre catequesis y promoción humana.

"Como monja yo era muy progresista. Entonces de Rosario me mandaron a Tucumán para frenarme un poco", cuenta entre risas la ex religiosa. Ella asumió el riesgo de ocupar un cargo en la función pública durante el gobierno de Ramón Ortega. Aquella decisión le costó que la dejaran fuera de la congregación, pero no abandonó su tarea solidaria en el barrio Juan XXIII. Siguió viviendo en "La Bombilla" aún siendo funcionaria y diputada nacional.

"Cuando llegué a Tucumán me fui a buscar al padre José Carrone, que tenía el comedor en La Bombilla. ¿Qué anda haciendo por aquí hermana? me preguntó. 'Vengo a buscar trabajo, porque estoy desocupada' le contesté". Desde entonces se unió a la obra. Perrini es licenciada en Pedagogía y enfermera. Fue rectora de los colegios María Auxiliadora de la Pampa y de Resistencia, Chaco.

Así nació la escuela "Solidaridad y Paz", para cubrir la necesidad de un secundario en la zona. "Los chicos del barrio eran tan pobres que no tenían zapatillas para ir a las escuelas del centro. Y yo como pedagoga sabía que es la escuela la que debe ir al chico, y no al revés", explica.

El proyecto se cristalizó en 1988, cuando se cumplía el centenario de la muerte de Don Bosco. Durante los primeros 10 años los profesores enseñaron sin cobrar sueldo. "Cada uno aportaba lo que sabía. La hermana dictaba cursos de Enfermería, y yo que era odontóloga recién recibida, enseñaba Educación para la Salud, Biología, Química y Física", recuerda Adriana Cippitelli. Él todavía trabaja en la escuela. Pedro Argañaraz, Claudia Hernández y otros integraban ese primer grupo de jóvenes. Se agregaron Walter Soria, María Luján Elsinger..., 46 en total.

"Solidaridad y Paz" comenzó en un edificio prestado y en 1990 obtuvo el local propio en Chile y Thames. Se inició como escuela de artes y oficios, y siguió como bachillerato con capacitación en herrería y electricidad y técnicas bancarias. Hoy es una secundaria con 195 alumnos y una sección de adultos, en niveles primario y secundario.

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