BUENOS AIRES.- El juez federal Norberto Oyarbide se autocalificó como independiente tras el repudio -la semana pasada- de un grupo de personas en la puerta de su domicilio, y aseguró que además del cacerolazo recibió "unas 50 llamadas" en las que le deseaban "la muerte" e "insultaban" a su madre. "No fueron solamente la cacerolas. El peor de los momentos fueron todos llamados que recibí, más de 50, donde todas las personas preguntaban por mí y me deseaban la muerte. Todos exactamente igual, en una misma versión y puteando a mi madre, que es lo que más me duele", aseguró el magistrado. En declaraciones radiales, Oyarbide señaló que "eran hombres, toda gente adulta la que llamó". "Expliqué (ante la Justicia) que todos esos sucesos me colocaban en un punto por los que yo me sentía alcanzado. Eso posibilita que el magistrado se inhiba (de tomar la causa)", dijo el juez. Tras esa manifestación, Oyarbide se apartó de la causa contra el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, por amenazas contra una despachante de aduana. (NA)







