El emblemático dirigente peronista Rafael Follonier está convencido de que uno de los grandes aportes de Néstor Kirchner a la política internacional fue el armado de una unión estratégica entre los países sudamericanos. El actual asesor presidencial trabajó junto al fallecido ex presidente en el fortalecimiento de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), un consejo de jefes de Estado integrado por los 12 presidentes de los países que conforman el organismo. A una semana de los comicios en Venezuela, Follonier dialogó con LA GACETA sobre la trascendencia del vínculo entre el país gobernado por Hugo Chávez y la Argentina de Cristina Fernández.
- ¿Cuál es la importancia de que Unasur intervenga como veedor en las elecciones de Venezuela?
- Es un signo de madurez y confianza desde los países hacia el organismo. Este tipo de trabajos es muy útil porque la defensa de la democracia tiene mucho que ver con que los procesos electorales sean aceptados, tanto por quien gana como por quien pierde. Por primera vez la Unasur hará una observación en colaboración con el proceso electoral de un país suramericano. Y en este caso intervenimos por un pedido del gobierno bolivariano de Venezuela. Hay una delegación de enviados de todos los países miembro que ya está trabajando en Venezuela, porque una observación de esta índole no puede hacerse sólo el día de las elecciones. Debemos observar todo el proceso y luego del escrutinio, con el recuento de votos.
- ¿Hay diferencias entre los Estados que integran el organismo?
- En la Unasur hay países con gobiernos que no son del mismo 'palo' (sic) que Venezuela, como pueden ser Chile o Colombia. Pero, aún así, están de acuerdo con la política que se está desarrollando en la región. Todas las resoluciones surgen del consenso entre los presidentes. Es decir, Unasur no es joda (sic). Son decisiones refrendadas por las 12 presidencias: cuando un presidente le pone el gancho a una resolución es un gesto de la importancia que esa firma tiene.
- ¿Cómo se equilibran las diferencias ideológicas?
- Estamos sabiendo trabajar en medio de la diversidad. No somos gobiernos iguales. No es lo mismo el Gobierno de Perú que el de Uruguay, pero somos suramericanos y logramos una serie de consensos en cuanto a la necesidad de la unión de nuestras naciones. Sabemos que tenemos que juntarnos para defender nuestros recursos naturales porque América del Sur es un reservorio de recursos estratégicos: agua, gas, hidrocarburos, minerales estratégicos, combustibles verdes y alimentos. Pero también estamos procurando aprovechar estos recursos para industrializarlos y que redunden en beneficios para la región. Porque somos una potencia enorme en energía pero tenemos lugares en los que no hay electricidad; tenemos la enorme capacidad de producir alimentos, pero todavía hay hambre en nuestros países.
- ¿Se pueden resolver las crisis institucionales de la región?
- Nos comprometimos a resolver los conflictos internos. La Unasur intervino concretamente en el intento de golpe de Estado en Ecuador; en la situación de beligerancia que pudo derivar en una guerra entre Ecuador y Colombia, en la que intervino Néstor (Kirchner) para que hubiera paz; y también en la lamentable interrupción del proceso democrático en Paraguay. Ganamos batallas, pero también perdemos algunas. Los países pueden cambiar de gobierno; lo que no podemos cambiar es el sistema y nosotros somos democráticos.
- ¿Cuál es la importancia de que Unasur intervenga como veedor en las elecciones de Venezuela?
- Es un signo de madurez y confianza desde los países hacia el organismo. Este tipo de trabajos es muy útil porque la defensa de la democracia tiene mucho que ver con que los procesos electorales sean aceptados, tanto por quien gana como por quien pierde. Por primera vez la Unasur hará una observación en colaboración con el proceso electoral de un país suramericano. Y en este caso intervenimos por un pedido del gobierno bolivariano de Venezuela. Hay una delegación de enviados de todos los países miembro que ya está trabajando en Venezuela, porque una observación de esta índole no puede hacerse sólo el día de las elecciones. Debemos observar todo el proceso y luego del escrutinio, con el recuento de votos.
- ¿Hay diferencias entre los Estados que integran el organismo?
- En la Unasur hay países con gobiernos que no son del mismo 'palo' (sic) que Venezuela, como pueden ser Chile o Colombia. Pero, aún así, están de acuerdo con la política que se está desarrollando en la región. Todas las resoluciones surgen del consenso entre los presidentes. Es decir, Unasur no es joda (sic). Son decisiones refrendadas por las 12 presidencias: cuando un presidente le pone el gancho a una resolución es un gesto de la importancia que esa firma tiene.
- ¿Cómo se equilibran las diferencias ideológicas?
- Estamos sabiendo trabajar en medio de la diversidad. No somos gobiernos iguales. No es lo mismo el Gobierno de Perú que el de Uruguay, pero somos suramericanos y logramos una serie de consensos en cuanto a la necesidad de la unión de nuestras naciones. Sabemos que tenemos que juntarnos para defender nuestros recursos naturales porque América del Sur es un reservorio de recursos estratégicos: agua, gas, hidrocarburos, minerales estratégicos, combustibles verdes y alimentos. Pero también estamos procurando aprovechar estos recursos para industrializarlos y que redunden en beneficios para la región. Porque somos una potencia enorme en energía pero tenemos lugares en los que no hay electricidad; tenemos la enorme capacidad de producir alimentos, pero todavía hay hambre en nuestros países.
- ¿Se pueden resolver las crisis institucionales de la región?
- Nos comprometimos a resolver los conflictos internos. La Unasur intervino concretamente en el intento de golpe de Estado en Ecuador; en la situación de beligerancia que pudo derivar en una guerra entre Ecuador y Colombia, en la que intervino Néstor (Kirchner) para que hubiera paz; y también en la lamentable interrupción del proceso democrático en Paraguay. Ganamos batallas, pero también perdemos algunas. Los países pueden cambiar de gobierno; lo que no podemos cambiar es el sistema y nosotros somos democráticos.







