La mente se le puso en blanco. Cuando le dispararon, Atilio Arnaldo Ledesma respondió haciendo un tiro al aire. Cuando los ladrones escapaban, los siguió esquivando las balas. Aunque no logró detenerlos, la acción del sargento de la Policía evitó que robaran casi $ 100.000 de una distribuidora de gaseosas de avenida Jujuy al 2.800.
"No son momentos fáciles. Tenés que observar muchas cosas, y tratar de no disparar. El único tiro que hice fue cuando salen. Después en la calle ves tanta gente que no atinás a disparar. Mirá si le das a alguien", planteó Ledesma, cuando rememoraba el intenso momento.
Cuando terminó su intervención en el hecho, y los ladrones escaparon en un auto, el sargento llamó a su familia para tranquilizarlos. "Pero no estuvieron tranquilos hasta que llegué, a la madrugada. En ese momento no imaginás que te pueden herir, pero después pensás en tu familia, y te das cuenta", confesó.
No es la primera vez que Ledesma pasa por una situación similar. "El año pasado, para esta misma época, asaltaron a una gente en el Mercofrut. Se llevaron $ 60.000, golpearon a dos policías y les robaron las armas. Cuando los perseguí me dispararon, y dos proyectiles dieron en la camioneta", comentó el sargento. "A veces nos dicen que son gajes del oficio, pero uno no busca tirotearse. Que te disparen no es un gaje del oficio", reflexionó.