BUENOS AIRES.- El ex vicepresidente de la Nación, Carlos "Chacho" Alvarez, afirmó hoy que reunió varios elementos que le generaron la "certeza absoluta" del pago de sobornos a senadores, durante el gobierno de la Alianza, para la aprobación de la Reforma Laboral en abril de 2000.
Al declarar como testigo ante el Tribunal Oral Federal 3, Alvarez, que renunció al cargo de vicepresidente por estos hechos, dijo que uno de esos elementos fue las sospechas que entonces le transmitió el senador nacional por el Partido Justicialista, Antonio Cafiero, sobre el pago de sobornos a legisladores de su propia fuerza política.
"Cafiero se sentía un imbécil, porque de buena fe y disciplina partidaria había votado una ley por la que se había pagado", remarcó ex vicepresidente y actual secretario general de la Aladi y agregó que "Cafiero nunca había hecho denuncias por corrupción" y además "defendía al peronismo".
Alvarez dijo que en aquella época el Senado estaba "muy degradado" y no sorprendía a ningún funcionario que se cobre dinero para que se apruebe una ley.
Previamente, declaró el ex ministro de Trabajo de la Alianza, Alberto Flamarique, que lloró en plena declaración y aseguró que la causa en la que está implicado lo "castigó para toda la vida".

"Yo soy una persona que odia y ese es el peor castigo que tengo en cuanto a la vida", dijo Flamarique, que negó haber dicho que "para los senadores tengo la Banelco", en referencia a los entonces legisladores peronistas para que dieran su voto a la polémica ley.
"No sé si voy a poder controlar el odio... es un animal que no se lo deseo a nadie", concluyó su particular declaración. (Télam- NA)







