Comprar bien evita que el salario se devalúe aún más

Para no sufrir más pérdidas en materia económica hay que planificar el gasto. Se debe dejar atrás los impulsos consumistas.

25 Marzo 2002
Para acotar los gastos, lo principal es acomodar el consumo familiar y ordenar las finanzas personales. En estos tiempos de profunda crisis y de continuos aumentos en los precios es necesario que el jefe o la jefa de familia se convierta en un verdadero estratega que planifique las compras, que compare precios, coteje ofertas y revise todos los gastos hogareños.
* Según los organismos de defensa al consumidor, la mejor manera de preservar el dinero es comprando bien, comparando los precios de los diferentes comercios y aprovechando al máximo los beneficios que cada uno de ellos ofrece.
* Hay que tener muy en cuenta que los consumidores son los que forman y determinan los precios, y no los comerciantes. Por eso, ante la inflación en los precios, es fundamental no comprar productos que hayan elevado su costo desmesuradamente.
* Hay que caminar para conseguir la mejor oferta. Los compradores no deben quedarse con la primera promoción, sino que tienen que comparar, y comprar cuando se haya obtenido un precio mejor. Se debe constatar, además, el cumplimiento de las ofertas que publicitan los comercios.
* No se debe comprar en comercios que no exhiben los precios en la vidriera o que no los muestran con claridad.
* Respecto de las necesidades del hogar, es importante comprar sólo lo indispensable y olvidar, por lo menos hasta que la economía se estabilice, las compras impulsivas o sin sentido.
* No hay que olvidar las fechas de vencimiento de los servicios y de las tarjetas de crédito. Aunque parezca poco, lo que se paga de más podría servir para otros gastos. * Es importante controlar el uso de la tarjeta de crédito, ya que, ante la incertidumbre económica, las entidades financieras no saben bien qué tasa deben cobrar a los clientes que usan el plástico y los intereses están actualmente por las nubes.
* Si las necesidades de la familia son optimizar aún más los gastos existe otra opción: realizar las compras por mayor y para todo el mes. Con esto, los costos de, por ejemplo, la canasta familiar pueden achicarse más de un 40%. Si se suma el descuento que se obtiene con cada producto, el beneficio que se puede obtener es grande.
* También es importante que los consumidores exijan a los empresarios el cumplimiento de las ofertas que publicitan, ya que la Ley de Defensa al Consumidor avala el reclamo de los compradores en caso de que un comercio no cumpla con la promoción que ofrece públicamente.
* Si bien las marcas líderes garantizan, en muchos casos, la calidad de los productos adquiridos, también hay firmas menos conocidas que ofrecen buena mercadería. En momentos en los que el salario está devaluado es recomendable experimentar con productos menos conocidos y de buena calidad.
* Cada vez se hacen más comunes las compras comunitarias, ya que las frutas o verduras por cajones también tienen un mejor precio que comprando por unidades.

Hay que abaratar costos
* OFERTAS ENGAÑOSAS.- No todo lo que los comercios ofrecen como ofertas realmente lo son. Por eso, a la hora de comprar, se ahorra cuando los clientes comprueban que lo que están pagando por un producto es menos que en otros lugares. Hay que retener los precios de los productos para no sufrir engaños.

* MAYOR CONTROL EN LOS SERVICIOS.- Hay que controlar más y mejor la luz que se consume. Si bien es un servicio indispensable, muchas veces se gasta de más por dejar luces o artefactos encendidos sin necesidad. Lo mismo sucede con el teléfono, que en algunas oportunidades es utilizado sin justificación cierta.

* SOLO LO NECESARIO.- Una fórmula para achicar los gastos es comprar sólo los productos de primera necesidad. Los gustos que uno se daba con algunas comidas y con algunas bebidas -como gaseosas- podrían quedar suspendidos para otro momento.

* COMPRAS IMPULSIVAS.- La crisis no admite a los impulsivos que compran cualquier producto, llevados sólo por el impulso consumidor. Planificar las compras y gastar en lo que realmente es necesario es la única manera de cuidar la economía familiar.

* PAGO EN EFECTIVO.- Si bien es cierto que el mercado está inundado de todo tipo de monedas espurias, esta proliferación puede llegar a redundar en beneficio para los compradores. Por ejemplo, quienes utilicen tarjetas de débito obtendrán un ahorro extra de un 5% y quienes paguen en efectivo o en Lecop obtendrán entre un 5% y un 10% de descuento adicional en algunos negocios.

* PROMOCIONES.- Las ofertas que ponen en cartel algunos negocios deben ser aprovechadas por los consumidores. En este sentido, deberán estar atentos para poder adquirir el producto de oferta, ya que generalmente las promociones tienen un límite de tiempo y de stock bastante estrecho.

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