Gran Bretaña respalda a los rebeldes para evitar el crecimiento de Al Qaeda
Se confirma la presencia de extremistas islámicos entre las filas armadas de los insurgentes que luchan en Alepo. El Ejército de Al Assad mantiene su ofensiva, pero los opositores quieren contraatacar. EEUU aumentará sanciones .
11 Agosto 2012 Seguir en 
LONDRES/ALEPO/DAMASCO.- El Gobierno británico admitió ayer que está colaborando con los rebeldes en Siria para evitar que miembros de Al Qaeda se beneficien del conflicto en ese convulsionado país. La revelación fue hecha por el ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, William Hague, al diario The Times, donde precisa que Londres va a ayudar a los insurgentes proporcionándoles material médico, equipos de comunicaciones, purificadores de agua y generadores eléctricos valorados en 6,3 millones de euros (U$S 7,7 millones), pero no armas.
El canciller aseguró que el Reino Unido "no está tomando partido en una guerra civil", y justificó sus contactos con los rebeldes como una forma de evitar que el "vacío de poder" que se podría crear en el futuro en Siria si el presidente, Bashar al Assad, fuese derrocado, sea "aprovechado por Al Qaeda y otros extremistas, que quieren secuestrar el conflicto".
La declaración confirma las denuncias en dos sentidos que existen en la complicada realidad siria: la actividad de jihadistas y mercenarios infiltrados en las filas rebeldes; y, además, la desconfianza que existe entre los países de Occidente sobre la posibilidad de que esa heterogénea oposición llegue al poder.
"Hay que trabajar con los sirios que desean un país democrático y abierto. Deben respetar los derechos humanos, aunque el régimen cometa atrocidades", afirmó en un mensaje sin intermediarios hacia el opositor Ejército Libre Sirio (ELS). "(Siria) es un imán para hombres violentos, desde las bárbaras milicias del régimen hasta los terroristas que se cuelan por la frontera", dijo.
El Gobierno del estadounidense Barack Obama, en tanto, prevé anunciar nuevas sanciones contra Siria y otras entidades que respaldan al Al Assad. "Ajustaremos aún más, con presión adicional a quienes respaldan los esfuerzos del Gobierno sirio por oprimir a su propio pueblo", indicó un funcionario (bajo condición de anonimato) que integra la comitiva de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien mañana llegará a Turquía. Entre ellas, se congelarán los activos económicos del grupo libanés chiíta Hezbollah y se prohibirá a los ciudadanos de EEUU tener contacto con esta organización.
Lucha sin cuartel
En Alepo, segunda ciudad siria y epicentro de los principales combates de las últimas semanas, seguían ayer los enfrentamientos y los intensos bombardeos en varias zonas, con numerosos civiles muertos. Las autoridades aseguraron haber contenido un ataque rebelde contra el aeropuerto internacional de la ciudad, mientras que los opositores que se manifestaron después del rezo musulmán de los viernes, fueron reprimidos por fuerzas de seguridad del régimen.
El ELS ha prometido un contraataque luego de que las tropas de Al Assad ocupasen el barrio de Saladino.
La ONG Human Rights Watch pidió a las partes en conflicto que "respeten las leyes de la guerra" y no disparen contra civiles ni realicen ataques indiscriminados. El Comité Internacional de la Cruz Roja se mostró preocupado por la situación humanitaria en Alepo, donde sus voluntarios y los de la Media Luna Roja (institución hermana en el mundo árabe) han reducido su actividad por la violencia existente.
Los residentes en la castigada ciudad aprovecharon un leve receso en la lucha para huir en automóviles repletos con sus pertenencias rumbo a Turquía, distante apenas 50 kilómetros. (DPA-AFP-Reuters-Télam)
El canciller aseguró que el Reino Unido "no está tomando partido en una guerra civil", y justificó sus contactos con los rebeldes como una forma de evitar que el "vacío de poder" que se podría crear en el futuro en Siria si el presidente, Bashar al Assad, fuese derrocado, sea "aprovechado por Al Qaeda y otros extremistas, que quieren secuestrar el conflicto".
La declaración confirma las denuncias en dos sentidos que existen en la complicada realidad siria: la actividad de jihadistas y mercenarios infiltrados en las filas rebeldes; y, además, la desconfianza que existe entre los países de Occidente sobre la posibilidad de que esa heterogénea oposición llegue al poder.
"Hay que trabajar con los sirios que desean un país democrático y abierto. Deben respetar los derechos humanos, aunque el régimen cometa atrocidades", afirmó en un mensaje sin intermediarios hacia el opositor Ejército Libre Sirio (ELS). "(Siria) es un imán para hombres violentos, desde las bárbaras milicias del régimen hasta los terroristas que se cuelan por la frontera", dijo.
El Gobierno del estadounidense Barack Obama, en tanto, prevé anunciar nuevas sanciones contra Siria y otras entidades que respaldan al Al Assad. "Ajustaremos aún más, con presión adicional a quienes respaldan los esfuerzos del Gobierno sirio por oprimir a su propio pueblo", indicó un funcionario (bajo condición de anonimato) que integra la comitiva de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien mañana llegará a Turquía. Entre ellas, se congelarán los activos económicos del grupo libanés chiíta Hezbollah y se prohibirá a los ciudadanos de EEUU tener contacto con esta organización.
Lucha sin cuartel
En Alepo, segunda ciudad siria y epicentro de los principales combates de las últimas semanas, seguían ayer los enfrentamientos y los intensos bombardeos en varias zonas, con numerosos civiles muertos. Las autoridades aseguraron haber contenido un ataque rebelde contra el aeropuerto internacional de la ciudad, mientras que los opositores que se manifestaron después del rezo musulmán de los viernes, fueron reprimidos por fuerzas de seguridad del régimen.
El ELS ha prometido un contraataque luego de que las tropas de Al Assad ocupasen el barrio de Saladino.
La ONG Human Rights Watch pidió a las partes en conflicto que "respeten las leyes de la guerra" y no disparen contra civiles ni realicen ataques indiscriminados. El Comité Internacional de la Cruz Roja se mostró preocupado por la situación humanitaria en Alepo, donde sus voluntarios y los de la Media Luna Roja (institución hermana en el mundo árabe) han reducido su actividad por la violencia existente.
Los residentes en la castigada ciudad aprovecharon un leve receso en la lucha para huir en automóviles repletos con sus pertenencias rumbo a Turquía, distante apenas 50 kilómetros. (DPA-AFP-Reuters-Télam)
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