20 Julio 2012 Seguir en 
BURGAS/TEL AVIV.- "Busco a mi esposa, no sé si está con vida o si falleció", afirma Izhak Shriky, que sobrevivió al atentado del miércoles en el aeropuerto de Burgas, en el este de Bulgaria, girando el rostro para esconder sus lágrimas. Él y su mujer Kochava estuvieron en el colectivo que estalló y se incendió, causando la muerte de cinco turistas israelíes, del conductor y del atacante suicida.
"Debo haberme desmayado y caído a tierra con la explosión. Cuando me desperté había humo negro y polvo por todos lados", recuerda Shriky, quien esperaba noticias de dónde estaba su pareja y si era uno de los 37 heridos (muchos con quemaduras), incluyendo niños. La carcaza del ómnibus siniestrado continuaba en el mismo lugar, junto a los otros dos vehículos que se incendiaron.
Los viajeros eran parte de los cerca de 150.000 israelíes veraneantes que esperaba Bulgaria en este año en la zona del Mar Negro, país donde viven unos 5.000 israelíes. Durante la Segunda Guerra Mundial, fue el único aliado de Alemania que salvó a los judíos de los campos de exterminio nazis.
Ayer, el Gobierno búlgaro difundió un video donde se ve al supuesto kamikaze, un joven de pelo rubio largo, gorra y bermudas que llevaba una pesada mochila, en imágenes captadas por la cámara de seguridad del aeropuerto. Su cadáver es el que muestra las peores heridas, por lo que se cree que es el suicida; para comprobar su identidad, comparan muestras de sus dedos con una base de datos.
El ministro del Interior, Tsvetan Tsvetanov, aseveró que no se podía distinguir al atacante de los turistas israelíes. "Parecía como cualquier otro, y tenía un permiso de conducir falso de Estados Unidos, de Michigan. Dejó su mochila en el compartimento para el equipaje donde se produjo la detonación", detalló. La sospecha es que habría llegado desde Turquía.
Advertencia de Netanyahu
Israel acusó duramente a Irán y al grupo chiíta libanés Hezbollah ("Partido de Dios" en árabe) del atentado, pero Teherán rechazó la imputación (ver "Negativa..."). El primer ministro, Benjamin Netanyahu, denunció que ellos encabezan una "campaña terrorista mundial", y amenazó con hacerles pagar "un alto precio" por el ataque: "reaccionaremos potentemente contra el terror iraní".
"El Estado más peligroso del mundo no puede hacerse con el arma más peligrosa del mundo", sostuvo Netanyahu, en referencia a sus supuestos planes de desarrollar armas nucleares; y aseveró que la República Islámica es el "número uno de los Estados exportadores del terrorismo".
El ministro de Seguridad Interior, Izhak Aharonovich, a su vez, prometió que los responsables pagarán por lo que han hecho y que su país iniciará un proceso contra Teherán ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Su par, el canciller Avigdor Lieberman, ratificó que Israel tiene "sólida información de que Hezbollah está detrás del ataque, en estrecha cooperación con la Guardia Revolucionaria de Irán", y en el mismo sentido se pronunció el titular de Defensa, Ehud Barak, que aseveró que los ejecutores eran miembros de la milicia armada con base en el Líbano. (AFP-DPA-Télam-Reuters)
"Debo haberme desmayado y caído a tierra con la explosión. Cuando me desperté había humo negro y polvo por todos lados", recuerda Shriky, quien esperaba noticias de dónde estaba su pareja y si era uno de los 37 heridos (muchos con quemaduras), incluyendo niños. La carcaza del ómnibus siniestrado continuaba en el mismo lugar, junto a los otros dos vehículos que se incendiaron.
Los viajeros eran parte de los cerca de 150.000 israelíes veraneantes que esperaba Bulgaria en este año en la zona del Mar Negro, país donde viven unos 5.000 israelíes. Durante la Segunda Guerra Mundial, fue el único aliado de Alemania que salvó a los judíos de los campos de exterminio nazis.
Ayer, el Gobierno búlgaro difundió un video donde se ve al supuesto kamikaze, un joven de pelo rubio largo, gorra y bermudas que llevaba una pesada mochila, en imágenes captadas por la cámara de seguridad del aeropuerto. Su cadáver es el que muestra las peores heridas, por lo que se cree que es el suicida; para comprobar su identidad, comparan muestras de sus dedos con una base de datos.
El ministro del Interior, Tsvetan Tsvetanov, aseveró que no se podía distinguir al atacante de los turistas israelíes. "Parecía como cualquier otro, y tenía un permiso de conducir falso de Estados Unidos, de Michigan. Dejó su mochila en el compartimento para el equipaje donde se produjo la detonación", detalló. La sospecha es que habría llegado desde Turquía.
Advertencia de Netanyahu
Israel acusó duramente a Irán y al grupo chiíta libanés Hezbollah ("Partido de Dios" en árabe) del atentado, pero Teherán rechazó la imputación (ver "Negativa..."). El primer ministro, Benjamin Netanyahu, denunció que ellos encabezan una "campaña terrorista mundial", y amenazó con hacerles pagar "un alto precio" por el ataque: "reaccionaremos potentemente contra el terror iraní".
"El Estado más peligroso del mundo no puede hacerse con el arma más peligrosa del mundo", sostuvo Netanyahu, en referencia a sus supuestos planes de desarrollar armas nucleares; y aseveró que la República Islámica es el "número uno de los Estados exportadores del terrorismo".
El ministro de Seguridad Interior, Izhak Aharonovich, a su vez, prometió que los responsables pagarán por lo que han hecho y que su país iniciará un proceso contra Teherán ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Su par, el canciller Avigdor Lieberman, ratificó que Israel tiene "sólida información de que Hezbollah está detrás del ataque, en estrecha cooperación con la Guardia Revolucionaria de Irán", y en el mismo sentido se pronunció el titular de Defensa, Ehud Barak, que aseveró que los ejecutores eran miembros de la milicia armada con base en el Líbano. (AFP-DPA-Télam-Reuters)







