29 Agosto 2003 Seguir en 
La Justicia tucumana oficializaría en los próximos días el pedido de colaboración a la Gendarmería y a la Policía Federal en la búsqueda de Adrián Angel Mansilla. La investigación, en cambio, seguirá a cargo de personal de la Dirección General de Investigaciones de la Policía de Tucumán, según se informó.
A 13 días del secuestro del joven de 26 años no hay ningún indicio cierto sobre su posible paradero o su estado de salud, aunque hasta su madre, Marta Páez de Mansilla, presiente que no lo encontrarán vivo, según dijo días atrás. Altas fuentes judiciales confirmaron que se realizará el pedido de colaboración, que debe ser aceptado por las fuerzas de seguridad y por el juez del caso, Víctor Pérez.
La explicación que se dio para el pedido de colaboración es que estas instituciones cuentan con más y mejores medios para ese tipo de trabajo. El juez Pérez, en tanto, le remitió nuevamente a la fiscal Teresita Marnero el expediente para que opine sobre el pedido de eximición de prisión de Miguel Angel "Piki" Orellana que planteó el lunes su defensor Mario Mirra. Las fuentes consultadas aseguraron, además, que la decisión del juez no es nada sencilla por el tipo de delitos por los que se acusa a "Piki" y a los otros tres detenidos. Si bien la calificación de la causa sigue siendo amenazas agravadas (es la que puso la Policía al recibir la denuncia de los padres de Mansilla), cuando "Piki" y los otros acusados declararon lo hicieron por ser sospechosos, además, de privación ilegítima de la libertad y violación de domicilio. El dato, que en los últimos días generó opiniones y versiones contrapuestas entre Mirra y el abogado de los Mansilla, Carlos Posse, fue aclarado por informantes calificados del Poder Judicial.
Pericia psicológica
Ayer, Mirra le pidió a la fiscal Teresita Marnero, que ordene la realización de una pericia psicológica al niño de 12 años que presenció el secuestro de Mansilla, ocurrido el domingo 17 de agosto en la ex terminal de ómnibus. Sucede que el letrado considera que el niño, que es ahijado de Mansilla, es un testigo "fabricado" y que miente. La declaración del menor es, hasta ahora, el único elemento formal que implica directamente a "Piki" en el secuestro.
Las declaraciones de los testigos de ese episodio, cuatro vendedores de la feria de la ex terminal, se realizarían entre el lunes y el martes, ya que hoy no habrá actividad tribunalicia por celebrarse el "Día del Abogado".
Además la familia de Mansilla avanza en las gestiones para obtener, para la próxima semana, una audiencia con el ministro de Justicia de la Nación, Gustavo Beliz, para plantearle la situación que están viviendo.
Dudas sobre el robo a "Piki"
La Justicia y la Policía tienen muchas dudas acerca del supuesto robo que habría sufrido Miguel "Piki" Orellana en su "todo por $ 2", donde trabajaba Adrián Mansilla.
Según la denuncia, Orellana y otros ocho hombres fueron a la casa de Mansilla, en Villa 9 de Julio, y amenazaron a la familia con matarlo si no les devolvía los casi $ 15.000 que decían que él había robado. Eso ocurrió unas horas antes de la desaparición de la víctima. Ese sería el móvil del secuestro, según opina la familia de Mansilla.
Sin embargo, no habría hasta el momento suficientes elementos para demostrar que el robo existió, y, en tal caso, que Mansilla sea el autor del hecho. Para esclarecer el supuesto robo se ordenaron varias pericias cuyos resultados no se dieron a conocer todavía.
Además, hay dudas respecto de la radicación de la denuncia del robo. Si bien hay un acta policial, esta no concordaría en el orden correspondiente en el libro de guardia.
A 13 días del secuestro del joven de 26 años no hay ningún indicio cierto sobre su posible paradero o su estado de salud, aunque hasta su madre, Marta Páez de Mansilla, presiente que no lo encontrarán vivo, según dijo días atrás. Altas fuentes judiciales confirmaron que se realizará el pedido de colaboración, que debe ser aceptado por las fuerzas de seguridad y por el juez del caso, Víctor Pérez.
La explicación que se dio para el pedido de colaboración es que estas instituciones cuentan con más y mejores medios para ese tipo de trabajo. El juez Pérez, en tanto, le remitió nuevamente a la fiscal Teresita Marnero el expediente para que opine sobre el pedido de eximición de prisión de Miguel Angel "Piki" Orellana que planteó el lunes su defensor Mario Mirra. Las fuentes consultadas aseguraron, además, que la decisión del juez no es nada sencilla por el tipo de delitos por los que se acusa a "Piki" y a los otros tres detenidos. Si bien la calificación de la causa sigue siendo amenazas agravadas (es la que puso la Policía al recibir la denuncia de los padres de Mansilla), cuando "Piki" y los otros acusados declararon lo hicieron por ser sospechosos, además, de privación ilegítima de la libertad y violación de domicilio. El dato, que en los últimos días generó opiniones y versiones contrapuestas entre Mirra y el abogado de los Mansilla, Carlos Posse, fue aclarado por informantes calificados del Poder Judicial.
Pericia psicológica
Ayer, Mirra le pidió a la fiscal Teresita Marnero, que ordene la realización de una pericia psicológica al niño de 12 años que presenció el secuestro de Mansilla, ocurrido el domingo 17 de agosto en la ex terminal de ómnibus. Sucede que el letrado considera que el niño, que es ahijado de Mansilla, es un testigo "fabricado" y que miente. La declaración del menor es, hasta ahora, el único elemento formal que implica directamente a "Piki" en el secuestro.
Las declaraciones de los testigos de ese episodio, cuatro vendedores de la feria de la ex terminal, se realizarían entre el lunes y el martes, ya que hoy no habrá actividad tribunalicia por celebrarse el "Día del Abogado".
Además la familia de Mansilla avanza en las gestiones para obtener, para la próxima semana, una audiencia con el ministro de Justicia de la Nación, Gustavo Beliz, para plantearle la situación que están viviendo.
Dudas sobre el robo a "Piki"
La Justicia y la Policía tienen muchas dudas acerca del supuesto robo que habría sufrido Miguel "Piki" Orellana en su "todo por $ 2", donde trabajaba Adrián Mansilla.
Según la denuncia, Orellana y otros ocho hombres fueron a la casa de Mansilla, en Villa 9 de Julio, y amenazaron a la familia con matarlo si no les devolvía los casi $ 15.000 que decían que él había robado. Eso ocurrió unas horas antes de la desaparición de la víctima. Ese sería el móvil del secuestro, según opina la familia de Mansilla.
Sin embargo, no habría hasta el momento suficientes elementos para demostrar que el robo existió, y, en tal caso, que Mansilla sea el autor del hecho. Para esclarecer el supuesto robo se ordenaron varias pericias cuyos resultados no se dieron a conocer todavía.
Además, hay dudas respecto de la radicación de la denuncia del robo. Si bien hay un acta policial, esta no concordaría en el orden correspondiente en el libro de guardia.
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