La lista opositora Roja-Rosa no es la única agrupación docente que impugnó el resultado de los comicio en ATEP, celebrados el domingo pasado y en los que resultó vencedor el oficialismo. Los referentes de la lista Celeste, que quedaron afuera de la contienda por decisión de la junta electoral, también cuestionaron el proceso electoral.
El 4 de julio, las dirigentes Rita Sosa y Mary Villegas impugnaron el acto comicial ante el Ministerio de Trabajo de la Nación. En la presentación administrativa, Sosa y Villegas plantearon, a través del abogado patrocinante Germán Ríos, la conciliación de sus derechos de participar en la contienda.
"Denunciamos discriminación y violación de las garantías sindicales que sufrió la lista Celeste por parte de la junta electoral. Al día de la fecha no tenemos acceso al contenido de las actas 19, 20, 22 y 32 de la junta electoral, estando privada la lista Celeste de poder ejercer en forma adecuada su derecho a la defensa", reza un párrafo de la presentación. "Ante la verosimilitud de nuestro planteo de impugnación y la frustración de nuestros derechos frente a la demora, solicitamos suspenda el proceso electoral en curso y la puesta en posesión de los cargos de las nuevas autoridades hasta tanto se resuelva en forma definitiva nuestra impugnación", plantearon las gremialistas.
El domingo, unos 4.400 docentes concurrieron a las urnas para elegir al futuro secretario general de ATEP. El sindicalista David Toledo, de la lista Morada y Blanca, logró sumar 2.561 sufragios, o sea, el 64% de las voluntades y retener, de esta manera, la titularidad del gremio. El dato llamativo fue el marcado ausentismo, ya que el total del padrón ascendía a 11.000 educadores y casi 7.000 docentes no optaron por ninguna de las cuatro listas que disputaron los cargos. Según los datos de la junta electoral, la lista Azul alcanzó 695 voluntades; la lista Verde sumó 394 votos y la lista Roja-Rosa recolectó 356 sufragios. Luego de conocer los resultados, los dirigentes de la lista Roja-Rosa Diego Toscano, Dolly Gutiérrez Falcón y Miguel Galván denunciaron irregularidades e impugnaron las elecciones ante el Ministerio de Trabajo de la Nación.
El 4 de julio, las dirigentes Rita Sosa y Mary Villegas impugnaron el acto comicial ante el Ministerio de Trabajo de la Nación. En la presentación administrativa, Sosa y Villegas plantearon, a través del abogado patrocinante Germán Ríos, la conciliación de sus derechos de participar en la contienda.
"Denunciamos discriminación y violación de las garantías sindicales que sufrió la lista Celeste por parte de la junta electoral. Al día de la fecha no tenemos acceso al contenido de las actas 19, 20, 22 y 32 de la junta electoral, estando privada la lista Celeste de poder ejercer en forma adecuada su derecho a la defensa", reza un párrafo de la presentación. "Ante la verosimilitud de nuestro planteo de impugnación y la frustración de nuestros derechos frente a la demora, solicitamos suspenda el proceso electoral en curso y la puesta en posesión de los cargos de las nuevas autoridades hasta tanto se resuelva en forma definitiva nuestra impugnación", plantearon las gremialistas.
El domingo, unos 4.400 docentes concurrieron a las urnas para elegir al futuro secretario general de ATEP. El sindicalista David Toledo, de la lista Morada y Blanca, logró sumar 2.561 sufragios, o sea, el 64% de las voluntades y retener, de esta manera, la titularidad del gremio. El dato llamativo fue el marcado ausentismo, ya que el total del padrón ascendía a 11.000 educadores y casi 7.000 docentes no optaron por ninguna de las cuatro listas que disputaron los cargos. Según los datos de la junta electoral, la lista Azul alcanzó 695 voluntades; la lista Verde sumó 394 votos y la lista Roja-Rosa recolectó 356 sufragios. Luego de conocer los resultados, los dirigentes de la lista Roja-Rosa Diego Toscano, Dolly Gutiérrez Falcón y Miguel Galván denunciaron irregularidades e impugnaron las elecciones ante el Ministerio de Trabajo de la Nación.







