Viajes en auto y nervios por la visita de Cristina

El alperovichismo organiza un asado para recibir a los funcionarios nacionales y, según especulan, Boudou será el invitado principal

ULTIMOS AJUSTES. Los operarios levantarán un imponente escenario en el Hipódromo. ARCHIVO LA GACETA / FOTO DE HECTOR PERALTA
ULTIMOS AJUSTES. Los operarios levantarán un imponente escenario en el Hipódromo. ARCHIVO LA GACETA / FOTO DE HECTOR PERALTA
Por Redacción Política 07 Julio 2012
Si algo le faltaba al alperovichismo para que la visita presidencial le pusiera los pelos de punta, era un paro de los controladores aéreos. La paralización de los vuelos obligó a muchos funcionarios y colaboradores a cambiar de planes y, para evitar riesgos, subirse a un auto y recorrer los más de 1.200 kilómetros que separan la Capital Federal de esta provincia.

Fue el caso, por ejemplo, del ministro de Salud nacional y vicegobernador en uso de licencia, Juan Manzur. El tucumano emprendió ayer el retorno por vía terrestre, como también lo hicieron otros funcionarios que trabajan en la Casa de Tucumán de Buenos Aires y en el Congreso de la Nación.

En este suelo, mientras tanto, ya comenzó el montaje del escenario desde donde la presidenta, Cristina Fernández, hablará para todo el país el lunes, en conmemoración del 196° aniversario de la Declaración de la Independencia.

Los trabajos en el hipódromo fueron coordinados por los ministros Jorge Gassenbauer y Osvaldo Jaldo, y por el senador Sergio Mansilla. Al igual que el año pasado, el alperovichismo no dispondrá de tribunas tubulares: los casi 40.000 militantes que pretenden movilizar estarán ubicados en el campo y en las tribunas de hormigón del predio.

El gobernador, José Alperovich, pretende que el mitin sirva para mostrarle al cristinismo que La Cámpora goza de buena salud y respaldo en esta provincia. De ahí que haya dispuesto, especialmente, de dirigentes afectados sólo a la logística de la joven agrupación. Los camporistas estarán justo debajo del palco. Detrás serán ubicados los dirigentes del interior.

El pedido de Alperovich fue claro: cada comisionado debe traer un ómnibus, como mínimo, y cada intendente, una decena. Para la Municipalidad de la capital, en cambio, estará reservada una tribuna: la idea es que aporte unos 6.000 militantes al acto. Los legisladores y concejales de la capital tienen, a su vez, la misión de cubrir 10 colectivos cada uno. Todos deberán compartir un sector al costado del campo y una tribuna.

Cuentan que, en una semana políticamente complicada por las críticas de medios nacionales, la principal preocupación de Alperovich era hablar directamente con la Presidenta. Ese diálogo telefónico, dicen, se concretó el miércoles, justo luego de que se reprodujeran en los diarios los dichos de la senadora Beatriz Rojkés sobre Hugo Moyano y la reforma constitucional. El lunes, sólo Cristina y Alperovich hablarán en el acto. El discurso del tucumano será corto, aunque ciento por ciento político. El alperovichismo está dispuesto a que en Tucumán la jefa de Estado encuentre una "contracumbre" a la movilización que hizo el moyanismo en Plaza de Mayo a fines de junio. Por eso, además del masivo acto, la intención es que algunos funcionarios nacionales se queden el lunes a un asado en la casa del gobernador. Dicen que el vicepresidente Amado Boudou ya dio el OK para asistir al convite.

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