BUENOS AIRES.- Un verdadero golpe de nocaut recibió el ex diputado nacional Gustavo Marconato, porque nunca pudo asumir como vicepresidente de Aerolíneas Argentinas (AA), a pesar que fue nombrado en el cargo por la propia presidenta, Cristina Fernández.
Su designación fue firmada en febrero pasado, pero nunca pudo sentarse en su cargo. Cansado del destrato por parte del presidente de la empresa, Mariano Recalde, presentó su renuncia indeclinable, según consignó "perfil.com.ar".
Sin dudas que esta noticia representa una victoria rotunda para Recalde y la agrupación juvenil kirchnerista "La Cámpora", ya que el objetivo que tenía Cristina era que Marconato, a quien no pueden acusar de no ser kirchnerista, acomode las cuentas de la aerolínea de bandera, que están en rojo desde que se estatizó.
Según "Perfil", Marconato presentó su renuncia ante el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini. La confianza entre ambos era total y era ante "el Chino" que él se quejaba de que Recalde no lo dejaba llegar a la vicepresidencia de AA. Fueron dos asambleas las que suspendió el joven de "La Cámpora". Cinco meses después, Recalde ganó la pulseada. La llegada de Marconato se había dado el 24 de febrero.
Rojo público
La idea era controlar las cuentas. Ese era el objetivo de Zannini.
Según informó "Clarín", para ese momento, Aerolíneas necesitó de U$S 805 millones a lo largo de 2011, y acumuló subsidios por más de U$S 2.500 millones, desde su estatización a mediados de 2008, de los cuales sólo US$ 250 millones habían sido destinados a la adquisición de aviones.
Lo que más molestó a Recalde fue que la primera tarea de Marconato, ni bien nombrado, fue arreglar con los gremios y salteó su autoridad. Recalde nunca tuvo una buena relación ni supo cómo frenar la conflictividad. Tuvo que ser Cristina la que ponga un freno en un acto público. (Especial)
Su designación fue firmada en febrero pasado, pero nunca pudo sentarse en su cargo. Cansado del destrato por parte del presidente de la empresa, Mariano Recalde, presentó su renuncia indeclinable, según consignó "perfil.com.ar".
Sin dudas que esta noticia representa una victoria rotunda para Recalde y la agrupación juvenil kirchnerista "La Cámpora", ya que el objetivo que tenía Cristina era que Marconato, a quien no pueden acusar de no ser kirchnerista, acomode las cuentas de la aerolínea de bandera, que están en rojo desde que se estatizó.
Según "Perfil", Marconato presentó su renuncia ante el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini. La confianza entre ambos era total y era ante "el Chino" que él se quejaba de que Recalde no lo dejaba llegar a la vicepresidencia de AA. Fueron dos asambleas las que suspendió el joven de "La Cámpora". Cinco meses después, Recalde ganó la pulseada. La llegada de Marconato se había dado el 24 de febrero.
Rojo público
La idea era controlar las cuentas. Ese era el objetivo de Zannini.
Según informó "Clarín", para ese momento, Aerolíneas necesitó de U$S 805 millones a lo largo de 2011, y acumuló subsidios por más de U$S 2.500 millones, desde su estatización a mediados de 2008, de los cuales sólo US$ 250 millones habían sido destinados a la adquisición de aviones.
Lo que más molestó a Recalde fue que la primera tarea de Marconato, ni bien nombrado, fue arreglar con los gremios y salteó su autoridad. Recalde nunca tuvo una buena relación ni supo cómo frenar la conflictividad. Tuvo que ser Cristina la que ponga un freno en un acto público. (Especial)







