06 Julio 2012 Seguir en 
JERUSALÉN.- Israel no pretende impedir una eventual investigación en torno a los restos mortales del ex presidente palestino, Yasser Arafat, para determinar si fue envenenado en 2004, y la Autoridad Nacional Palestina no precisa de una autorización israelí para la exhumación de su cadáver enterrado en Ramallah, sostuvo el vocero israelí del Ministerio de Relaciones Exteriores, Jigal Palmor.
El funcionario admitió que su país sí debería expedir un permiso para que el cuerpo sea enviado al extranjero, pero descartó que será autorizado. "No puedo pensar que Israel se niegue", agregó.
Desde Suiza se apuntó que los huesos de Arafat deberían ser estudiados cuanto antes, luego de que un laboratorio detectó restos de la sustancia radioactiva polonio 210 en sus objetos personales, pero en cantidad insuficiente para sacar conclusiones sobre la causa de la muerte. La viuda del líder palestino, Suha, aseveró que su esposo fue envenenado y insinuó que Israel estaba detrás de lo ocurrido.
Los dirigentes palestinos quieren la creación de una comisión de investigación internacional para "cerrar el caso", declaró su canciller, Riyad al Malki, y se evalúa la convocatoria a una reunión urgente de la Liga Árabe, pedida por Túnez, donde vivió Arafat entre 1982 y 1994. La principal autoridad musulmana palestina, el muftí Mohamad Husein, aclaró que ninguna regla religiosa prohíbe la exhumación del cadáver. El sobrino del difunto, Naser al Qidwa, otro representante de la familia cuyo consentimiento es necesario, no ha hecho todavía declaraciones oficiales sobre el tema. (AFP-DPA)
El funcionario admitió que su país sí debería expedir un permiso para que el cuerpo sea enviado al extranjero, pero descartó que será autorizado. "No puedo pensar que Israel se niegue", agregó.
Desde Suiza se apuntó que los huesos de Arafat deberían ser estudiados cuanto antes, luego de que un laboratorio detectó restos de la sustancia radioactiva polonio 210 en sus objetos personales, pero en cantidad insuficiente para sacar conclusiones sobre la causa de la muerte. La viuda del líder palestino, Suha, aseveró que su esposo fue envenenado y insinuó que Israel estaba detrás de lo ocurrido.
Los dirigentes palestinos quieren la creación de una comisión de investigación internacional para "cerrar el caso", declaró su canciller, Riyad al Malki, y se evalúa la convocatoria a una reunión urgente de la Liga Árabe, pedida por Túnez, donde vivió Arafat entre 1982 y 1994. La principal autoridad musulmana palestina, el muftí Mohamad Husein, aclaró que ninguna regla religiosa prohíbe la exhumación del cadáver. El sobrino del difunto, Naser al Qidwa, otro representante de la familia cuyo consentimiento es necesario, no ha hecho todavía declaraciones oficiales sobre el tema. (AFP-DPA)







