06 Julio 2012 Seguir en 
TOKIO.- El desastre nuclear ocurrido el año pasado en la planta japonesa de Fukushima fue responsabilidad "del ser humano" y no producto del terremoto y el tsunami que azotaron Japón el 11 de marzo, según las conclusiones presentadas ayer por una comisión de investigación independiente presidida por Kiyoshi Kurokawa (ex titular del Consejo de Ciencias de Japón) y compuesta por médicos, científicos, sismólogos y empresarios.
Los expertos consideraron que el daño a la central atómica era previsible y evitable porque la planta "era vulnerable e incapaz de resistir" el sismo y la inundación, por lo cual no puede ser calificado como una catástrofe natural. Señalaron que sus consecuencias podrían haber sido reducidas de haberse tomado medidas más eficaces una vez ocurrido el siniestro. Además, criticaron en duros términos a los distintos Gobiernos (tanto a los anteriores como al actual), a los órganos de supervisión y a la empresa operadora de la planta nuclear, Tokyo Electric Power Co (Tepco).
Fukushima fue el peor incidente nuclear en el mundo desde el de Chernobyl en 1986. "Fue el resultado de la combinación de actos del Gobierno, de los reguladores y de Tepco, así como la falta de gerencia de las partes implicadas, que fracasaron en los requerimientos de seguridad más básicos, traicionaron el derecho de la Nación a estar segura ante los accidentes nucleares y fallaron en su deber de proteger a la gente y a la sociedad", se planteó en el documento.
Hubo hasta tres fusiones del núcleo en la planta y decenas de miles de personas tuvieron que ser evacuadas. Desde entonces no han podido regresar a los que eran sus hogares. Entre las medidas que no se previeron se incluyen el cálculo sobre las probabilidades de daños, preparativos para contener posibles efectos colaterales de un desastre y el desarrollo de planes de evacuación.
Sus conclusiones fueron presentadas el mismo día en que fue reanudado el funcionamiento de la planta nuclear de Oi, en el oeste de Japón, pese a la protesta de miles de manifestantes. Aún hay 49 reactores nucleares paralizados en suelo nipón. (DPA-AFP)
Los expertos consideraron que el daño a la central atómica era previsible y evitable porque la planta "era vulnerable e incapaz de resistir" el sismo y la inundación, por lo cual no puede ser calificado como una catástrofe natural. Señalaron que sus consecuencias podrían haber sido reducidas de haberse tomado medidas más eficaces una vez ocurrido el siniestro. Además, criticaron en duros términos a los distintos Gobiernos (tanto a los anteriores como al actual), a los órganos de supervisión y a la empresa operadora de la planta nuclear, Tokyo Electric Power Co (Tepco).
Fukushima fue el peor incidente nuclear en el mundo desde el de Chernobyl en 1986. "Fue el resultado de la combinación de actos del Gobierno, de los reguladores y de Tepco, así como la falta de gerencia de las partes implicadas, que fracasaron en los requerimientos de seguridad más básicos, traicionaron el derecho de la Nación a estar segura ante los accidentes nucleares y fallaron en su deber de proteger a la gente y a la sociedad", se planteó en el documento.
Hubo hasta tres fusiones del núcleo en la planta y decenas de miles de personas tuvieron que ser evacuadas. Desde entonces no han podido regresar a los que eran sus hogares. Entre las medidas que no se previeron se incluyen el cálculo sobre las probabilidades de daños, preparativos para contener posibles efectos colaterales de un desastre y el desarrollo de planes de evacuación.
Sus conclusiones fueron presentadas el mismo día en que fue reanudado el funcionamiento de la planta nuclear de Oi, en el oeste de Japón, pese a la protesta de miles de manifestantes. Aún hay 49 reactores nucleares paralizados en suelo nipón. (DPA-AFP)







