BUENOS AIRES.- El "moyanismo" dio ayer un paso adelante en una muestra de fortaleza y disposición a concretar la anunciada Asamblea de Delegados, el próximo jueves, para renovar la totalidad del cuerpo directivo de la CGT. Sin embargo, el oficialismo que lidera Hugo Moyano, dejó abierto el camino al diálogo para evitar lo que muchos consideran un hecho: la ruptura de la central obrera.
El titular del gremio de Judiciales, Julio Piumato, ratificó ayer que el 12 se realizará el congreso normalizador que reelegirá a Moyano al frente de la CGT, y acusó al Gobierno de estar "operando sobre las organizaciones sindicales para frustrar" esos comicios. El dirigente se pronunció de esa forma durante la conferencia de prensa que brindó, para dejar sentada la posición de ese sector luego de que el miércoles fracasara la "audiencia de mediación" que organizó el Ministerio de Trabajo. A partir de eso, la cartera que conduce Carlos Tomada tomará una decisión sobre el conflicto, que se espera favorezca a los opositores al camionero agrupados en tres bandos: los "Gordos", los "independientes" y los "ex aliados de Moyano".
En la rueda de prensa realizada en la sede de la calle Azopardo, Piumato dijo que la cúpula de la CGT tiene "la conciencia limpia", porque la elección "es la más transparente que se conoce en la historia del movimiento obrero". En varios pasajes de sus declaraciones, el gremialista destacó la "transparencia" del inminente proceso electoral, precisamente el punto que es cuestionado por los opositores, quienes denunciaron falta de quórum en la reunión del Consejo Directivo que puso en marcha el proceso electoral.
Piumato, además, reiteró que "hasta el último minuto hay tiempo para seguir hablando" y evitar que los sectores que se oponen a Moyano impugnen la elección.
Ante la inminente ruptura en la CGT, Piumato indicó que llegado el caso "los que rompen deberán dar explicaciones a los trabajadores".
Sobre el congreso de la semana próxima en el microestadio de Ferrocarril Oeste, el dirigente gremial precisó que se elegirán las autoridades de la central obrera y que el mandato de la mesa directiva vence el 14 de julio, para que la CGT "no quede acéfala". En este contexto, denunció que el Gobierno "está operando sobre los sindicatos para frustrar este congreso", aunque subrayó que está "garantizada la mayoría de los congresales".
En este sentido, Piumato criticó la audiencia de conciliación entre los sectores enfrentados de la CGT que se realizó este miércoles, porque "no fue una mediación, ya que si lo hubiera sido el mediador hubiera propuesto una salida al problema". "Nosotros invitamos a las partes a participar del congreso", señaló Piumato, luego de que Tomada culpara al "moyanismo" por el fracaso de la reunión luego de la negativa de "bajar" el congreso.
Renuncia conjunta
El metalúrgico Antonio Caló puso a disposición la renuncia a su postulación por el "antimoyanismo", para trabajar por la "unidad". Pero aclaró que el dirigente camionero debería hacer lo mismo. Además, reconoció: "me parece que se rompe la CGT". (NA-Especial)
El titular del gremio de Judiciales, Julio Piumato, ratificó ayer que el 12 se realizará el congreso normalizador que reelegirá a Moyano al frente de la CGT, y acusó al Gobierno de estar "operando sobre las organizaciones sindicales para frustrar" esos comicios. El dirigente se pronunció de esa forma durante la conferencia de prensa que brindó, para dejar sentada la posición de ese sector luego de que el miércoles fracasara la "audiencia de mediación" que organizó el Ministerio de Trabajo. A partir de eso, la cartera que conduce Carlos Tomada tomará una decisión sobre el conflicto, que se espera favorezca a los opositores al camionero agrupados en tres bandos: los "Gordos", los "independientes" y los "ex aliados de Moyano".
En la rueda de prensa realizada en la sede de la calle Azopardo, Piumato dijo que la cúpula de la CGT tiene "la conciencia limpia", porque la elección "es la más transparente que se conoce en la historia del movimiento obrero". En varios pasajes de sus declaraciones, el gremialista destacó la "transparencia" del inminente proceso electoral, precisamente el punto que es cuestionado por los opositores, quienes denunciaron falta de quórum en la reunión del Consejo Directivo que puso en marcha el proceso electoral.
Piumato, además, reiteró que "hasta el último minuto hay tiempo para seguir hablando" y evitar que los sectores que se oponen a Moyano impugnen la elección.
Ante la inminente ruptura en la CGT, Piumato indicó que llegado el caso "los que rompen deberán dar explicaciones a los trabajadores".
Sobre el congreso de la semana próxima en el microestadio de Ferrocarril Oeste, el dirigente gremial precisó que se elegirán las autoridades de la central obrera y que el mandato de la mesa directiva vence el 14 de julio, para que la CGT "no quede acéfala". En este contexto, denunció que el Gobierno "está operando sobre los sindicatos para frustrar este congreso", aunque subrayó que está "garantizada la mayoría de los congresales".
En este sentido, Piumato criticó la audiencia de conciliación entre los sectores enfrentados de la CGT que se realizó este miércoles, porque "no fue una mediación, ya que si lo hubiera sido el mediador hubiera propuesto una salida al problema". "Nosotros invitamos a las partes a participar del congreso", señaló Piumato, luego de que Tomada culpara al "moyanismo" por el fracaso de la reunión luego de la negativa de "bajar" el congreso.
Renuncia conjunta
El metalúrgico Antonio Caló puso a disposición la renuncia a su postulación por el "antimoyanismo", para trabajar por la "unidad". Pero aclaró que el dirigente camionero debería hacer lo mismo. Además, reconoció: "me parece que se rompe la CGT". (NA-Especial)







