BUENOS AIRES.- Todo indica que el Gobierno y la CGT se encaminan a un choque frontal, luego de que ayer fracasara la conciliación convocada por el Ministerio de Trabajo, entre moyanistas y antimoyanistas, respecto del congreso del sector convocado para el 12 del corriente, donde debe renovar autoridades, entre ellas el cargo de secretario general. De esta manera, fracasó el intento kirchnerista de acordar una solución al conflicto, ya que el sector que lidera Hugo Moyano, aseguró que la asamblea sí se realizará (en el estadio de Ferrocarril Oeste), mientras que sus opositores -y el Gobierno- pretenden que anule la convocatoria y pacten una salida. Por ello, no son pocos los que concluyen que la CGT se encamina a la fractura.
De hecho, el "sector Moyano", si bien participó del encuentro, consideró que esa no era "la instancia legal" válida para dirimir las diferencias y que debía ser "primero la propia CGT" la que tratara el tema.
El titular de Judiciales, Julio Piumato, ratificó -al término del encuentro- que los seguidores de Moyano avanzarán con la convocatoria al congreso, en el que prevé renovar el mandato del camionero.
A su vez, Carlos West Ocampo (Sanidad) -antimoyanista-, expresó que ahora esperan que Trabajo les dé la razón y que la resolución de Moyano sea impugnada. Ante ese panorama, en los próximos días Trabajo informará su decisión. Lo más probable será que declare ilegal la reunión del Consejo Directivo en la que Moyano convocó a elecciones, por haber sesionado con una presunta falta de quórum, tal como denunciaron los opositores ("gordos" e "independientes".
Piumato advirtió que "sería ilegal" que la cartera laboral invalide el congreso del sector moyanista.
Al inicio de la reunión se presentó el diputado y asesor legal de la CGT, Héctor Recalde, quien busca hacer equilibrio entre su fidelidad a Moyano y el Gobierno. El abogado consideró que "debe haber una alianza estratégica entre la Rosada y los trabajadores con prescindencia de las figuras" que lideren cada sector. Al ser consultado sobre la posibilidad de que se rompa la CGT y que un sector obrero quede enfrentado con el Gobierno, el diputado respondió: "mala suerte". (NA)
De hecho, el "sector Moyano", si bien participó del encuentro, consideró que esa no era "la instancia legal" válida para dirimir las diferencias y que debía ser "primero la propia CGT" la que tratara el tema.
El titular de Judiciales, Julio Piumato, ratificó -al término del encuentro- que los seguidores de Moyano avanzarán con la convocatoria al congreso, en el que prevé renovar el mandato del camionero.
A su vez, Carlos West Ocampo (Sanidad) -antimoyanista-, expresó que ahora esperan que Trabajo les dé la razón y que la resolución de Moyano sea impugnada. Ante ese panorama, en los próximos días Trabajo informará su decisión. Lo más probable será que declare ilegal la reunión del Consejo Directivo en la que Moyano convocó a elecciones, por haber sesionado con una presunta falta de quórum, tal como denunciaron los opositores ("gordos" e "independientes".
Piumato advirtió que "sería ilegal" que la cartera laboral invalide el congreso del sector moyanista.
Al inicio de la reunión se presentó el diputado y asesor legal de la CGT, Héctor Recalde, quien busca hacer equilibrio entre su fidelidad a Moyano y el Gobierno. El abogado consideró que "debe haber una alianza estratégica entre la Rosada y los trabajadores con prescindencia de las figuras" que lideren cada sector. Al ser consultado sobre la posibilidad de que se rompa la CGT y que un sector obrero quede enfrentado con el Gobierno, el diputado respondió: "mala suerte". (NA)







