Para saber si fue envenenado, exhumarían el cuerpo de Arafat

En los objetos personales del ex Presidente se detectó polonio

DESPEDIDA. Arafat dejó Ramallah el 29 de octubre de 2004. AFP
DESPEDIDA. Arafat dejó Ramallah el 29 de octubre de 2004. AFP
05 Julio 2012
TEL AVIV.- Casi ocho años después de la muerte de Yasser Arafat, el legendario líder palestino podría dejar de descansar en paz. Desde hace tiempo que desde el lado palestino se acusa a Israel de haber envenenado al incómodo Presidente para sacarlo del camino; pero ahora aparecieron datos concretos: un laboratorio suizo encontró rastros de polonio radiactivo en sus elementos personales (su cepillo de dientes, su ropa interior y su pañuelo). Su viuda, Suha, pide que se exhume el cadáver porque sólo un análisis de sus restos podría dar mayor seguridad sobre la causa de su muerte. No acusó directamente a Israel, pero señaló que el polonio es "una sustancia que existe sólo en países muy avanzados". "No debo recordarles quién la posee", manifestó. De las muchas preguntas que surgen, la más importante es: ¿por qué ahora? Las teorías conspirativas abundan en Cercano Oriente. Al servicio secreto israelí se lo ha acusado de casi todo, incluso de cosas absurdas. Poco después de que falleciera Arafat, en noviembre de 2004 a los 75 años en un hospital militar francés y por una infección intestinal que le generó una hemorragia y una apoplejía, se habló por primera vez de que Israel estaba tras su deceso, del que nunca hubo una causa oficial clara.

La sustancia polonio 210 puede ser detectada en sangre cuando se la busca especialmente y también podría comprobarse en los huesos. Arafat está enterrado en un mausoleo en Ramallah; un vocero del presidente palestino, Mahmud Abbas, dijo que sería posible su exhumación, mientras que el negociador jefe palestino, Saeb Erekat, exigió una investigación internacional. En los últimos años de su vida, el Premio Nobel de la Paz provocó la ira de los israelíes, cuyos líderes lo acusaban de haber apoyado atentados terroristas. Un año antes del fallecimiento, el entonces ministro de Comercio, Ehud Olmert, afirmó que matarlo era una "opción legítima". Luego se lo vio debilitado y aislado en la Mukata, la antigua prisión del Imperio Británico convertida en sede del Gobierno en una Ramallah sitiada por el Ejército israelí. Israel rechaza con vehemencia haber tenido algo que ver con el desenlace. Pero no está claro cómo podría haber sido envenenado. En sus últimos días estaba rodeado de sus más estrechos hombres de confianza, y hubo hasta acusaciones cruzadas dentro de Al Fatah de haber envenenado al rais. Un analista del diario israelí Jediot Achronot dijo que las novedades forman parte de una batalla en torno al mito de Arafat. Consideró que la vieja guardia de Al Fatah y la familia del líder quieren concederle al "padre de la Nación palestina una muerte honrosa". "Sin duda, es más respetable morir como mártir, especialmente a manos de los agentes del Mossad", sostuvo.

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